Navarra encara la "repesca" de la campaña de vacunación y planifica las dosis adicionales a 5.000 mayores

La consejera de Salud, Santos Induráin, junto con el gerente del SNS, Gregorio Achutegui, y el rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, en el punto de vacunación instalado en el polideportivo de la UPNA

La Comunidad foral afronta una nueva fase en el camino hacia la inmunización contra la COVID-19 tras el cierre este jueves del punto de vacunación instalado en el pabellón de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), situado en Pamplona. Tanto en este 'vacunódromo' como en el ubicado en el antiguo colegio de Maristas, se han administrado más de 450.000 dosis a 242.000 personas. Esta cifra supone casi la mitad del total inoculado hasta el momento -960.000- y de la población objetivo de la Comunidad foral, que ha logrado alcanzar ya al 76,4% de la población con pauta completa -lo que asciende al 86,8% si se tienen en cuenta los mayores de 12 años-. “A lo largo de octubre es realista decir que lograremos vacunar al 90% de la población mayor de 12 años, pero aspiramos a más”, ha manifestado la consejera de Salud, Santos Induráin, en su visita a las instalaciones que han sido devueltas al centro universitario.

Acaba así la fase más intensiva de la campaña de vacunación con la clausura de este 'vacunódromo', al que le seguirá este viernes el punto ubicado en el antiguo colegio de Maristas, mientras que el próximo lunes, 20 de septiembre, cerrará el punto instalado en el colegio Jesuitas de Tudela. A partir de ahora, se mantendrá la vacunación sin cita previa en el centro FOREM (Pamplona), en Tudela tomará el relevo el Hospital Reina Sofía, mientras que en el área de Estella-Lizarra los esfuerzos se centrarán en el Hospital García Orcoyen. Así, Santos Induráin ha explicado que se inicia una "nueva fase" en el proceso de vacunación, dirigido hacia un modelo "más selectivo" y  "proactivo" encaminado a captar con "repescas" aquellos nichos que aún se resisten. "Vamos a ir persona a persona; vamos a pelear cada vacuna y cada décima", ha insistido. De esta forma, los profesionales sanitarios volverán a llamar al grupo que rechazó vacunarse inicialmente –en torno a un 5% del total- para hacerle replantear su negativa, mientras que los equipos de zonas básicas serán quienes traten de localizar a quienes no fue posible contactar por vía telefónica.

Esta nueva fase se solapará con la nueva planificación que realiza Salud para inocular la tercera dosis adicional a cerca de 5.000 mayores en residencias del territorio. Se trata de una decisión acordada este jueves en la Comisión de Salud Pública para proteger a un sector de la población que presenta mayor fragilidad, pluripatologías y que convive en entornos cerrados. La dosis adicional también se extenderá a los inmunodeprimidos y a quienes presentan "riesgo muy alto" de desarrollar los síntomas más graves generados por la COVID-19 –los pertenecientes al grupo 7 de la estrategia de vacunación-. De hecho, la Comunidad foral ya ha iniciado la citación de este último grupo, acordado días atrás, y que asciende a unas 2.000 personas en riesgo de inmunosupresión.

Efectividad de las vacunas

La titular de Sanidad ha valorado la efectividad que ha demostrado la inmunización contra la COVID-19 protegiendo el sistema sanitario de la saturación. De esta manera ha resaltado que se han evitado 2.300 infecciones sintomáticas, 2.700 ingresos hospitalarios, 300 ingresos en la UCI y 1.100 defunciones a causa de la enfermedad. Además, ha destacado que durante la quinta ola, la vacunación ha prevenido el 43% de los casos sintomáticos, el 82% de las hospitalizaciones, el 76% de los ingresos en la UCI y el 95% de las defunciones.

"Las vacunas están funcionando muy bien", ha subrayado Induráin, quien ha valorado que los beneficios de la campaña han marcado "un antes y un después en la pandemia", algo que está siendo "claro y tangible" no sólo por el blindaje a la red sanitaria, sino desde el punto de vista "económico, social y emocional" al permitir nuevas flexibilizaciones que suponen recuperar "gran parte" de la actividad de la vida cotidiana.

Reconfiguración de la plantilla

En todo el dispositivo de vacunación del Área de Pamplona, Salud ha precisado de un total de 240 profesionales de enfermería, técnicos de cuidados y emergencias sanitarias, auxiliares de enfermería o administrativos. Cerca de un centenar han compuesto los dispositivos de la UPNA y Maristas. Preguntada sobre qué va a pasar con este personal contratado para las labores de vacunación, la responsable del departamento de Salud ha señalado que la previsión es que parte de dicho personal se desplace a zonas básicas de salud para reforzar la Atención Primaria, mientras que en otros casos "habrá una desescalada". "La desescalada tiene que ir unida a la situación que tenemos en este momento y a las necesidades", ha agregado. No obstante, ha precisado la necesidad de mantener "un retén para la atención COVID".

En esta línea, el gerente del Servicio Navarro de Salud, Gregorio Achutegui, ha añadido que hay "otras [tareas] que están pendientes" para las cuales van a ser necesarios estos profesionales. De manera que ha apuntado hacia una "reconfiguración de la estructura de la plantilla actual" para orientarla a necesidades futuras que no estarán relacionadas con la COVID-19.

 

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