El exportavoz de Más Madrid en la Asamblea Pablo Gómez Perpinyà deja la política
El diputado de Más Madrid Pablo Gómez Perpinyà ha anunciado que deja sus cargos para asumir como profesor de la Universidad de Extremadura, después de un largo periplo en la política activa que comenzó con el auge de Podemos y continuó en el partido fundado por Íñigo Errejón que ahora lidera la ministra de Sanidad, Mónica García, de quien se había distanciado políticamente en los últimos años.
En una carta publicada en sus redes sociales, Perpinyà explica que ha obtenido una plaza como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Extremadura, que ha decidido aceptar tras pensárselo mucho. “Inicio esta nueva etapa con la misma ilusión y motivación que tenia en 2014, cuando todos los planes personales y profesionales quedaron en segundo plano, movidos por lo que creíamos una oportunidad histórica”, cuenta.
El todavía diputado inició su camino político con el nacimiento de Podemos, fue concejal de Pozuelo de Alarcón gracias a una de las confluencias municipales que alumbró aquel momento político post 15M y se fue acercando a las tesis de íñigo Errejón que partieron el partido y derivaron en el nacimento de Más Madrid como fuerza política.
Perpinyà fue de hecho el portavoz de ese partido en la Asamblea de Madrid durante los dos primeros años y dirigió las campañas electorales, primero la de Errejón y luego la de Mónica García, que colocaron a la formación como una referencia de la izquierda en la Comunidad de Madrid. Cuando García asumió la portavocía del grupo tras las elecciones madrileñas de 2019, fue designado como senador autonómico, puesto que ocupó hasta 2023, cuando volvió a la Asamblea regional. Lo sustituyó en la Cámara Alta Carla Antonelli.
Para entonces, sus diferencias con la dirección de García eran ya visibles, tal y como reconoce en su carta de despedida. “Me voy sinceramente agradecido a todo el mundo y muy ligero de equipaje. Las discrepancias y decepciones del último periodo no empañan el valor de estos años ni el honor de haber podido servir a tantos ciudadanos”, dice.
“Orgulloso del camino recorrido, no me pesa reconocer que hay muchas cosas que intentaría hacer de otra manera. En política, como en cualquier otro campo de la vida, cuando no ganas, aprendes. Y a mí, que me ha tocado ejercer la oposición en los tres niveles del Estado, estos años me han enseñado mucho; quizás por eso siento que ahora es el momento de hacer un alto en el camino”, añade.
Perpinyà, en ese repaso, asegura que ha visto de cerca “cómo funciona el poder”, que ha compronado sus “ritmos” y también sus “límites” e “inercias”. “La política de partido corre a veces el riesgo de deslizarse hacia el personalismo, y conviene recordarlo: los proyectos son siempre más grandes que quienes los encaman por un tiempo”, reflexiona.
“Por eso, más allá de los aciertos y errores, me quedo con el trabajo compartido y con la gente que sostuvo lo que de verdad importa. Hoy recorro el camino inverso para reencontrarme con muchas de las personas que hicieron posible esta etapa, con gratitud y con la humildad de quien sabe que nada importante se construye solo”, cierra en su despedida.
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