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Isa Serra: “Para sostener las políticas antisociales de vivienda hay que criminalizar a las personas que denuncian esas políticas”

La portavoz de Unidas Podemos-Madrid En Pie en la Asamblea, Isa Serra.

Aitor Riveiro

Veintitrés meses de cárcel. Dos años menos un mes. Es la petición que la Fiscalía defenderá en el juicio que seguirá el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea autonómica, Isabel Serra. El Ministerio Público acusa a Serra (Madrid, 1989) de atentado contra la autoridad, daños, lesiones y desórdenes durante un desahucio que se produjo el 31 de enero de 2014 en el madrileño barrio de Lavapiés.

Casi seis años después, Serra ya no es aquella joven estudiante comprometida en diversas batallas sociales y que apenas dos semanas antes de los hechos que se le imputan participó en el lanzamiento de Podemos en el Teatro del Barrio. Un espacio situado a unas manzanas de distancia de la calle Tribulete, donde se produjo el desahucio de un hombre con una gran discapacidad que vivía solo y no podía afrontar la renta que le exigía su casero.

Desde su despacho en la Asamblea, rememora que intentó renunciar a su aforamiento. Y niega las acusaciones que recoge el atestado policial sobre lo ocurrido. “No fui identificada en el desahucio”, recuerda. Y añade: “Cuando llegué, ya se había producido el desahucio”. Serra sostiene que la acusación contra ella tuvo, y tiene, motivaciones políticas. Y se sorprende de la diferencia de criterio de la Fiscalía en el caso de Avalmadrid, que afecta a Isabel Díaz Ayuso, y en el suyo. Sea cual sea la sentencia, sostiene, no piensa renunciar a su acta de diputada: “Estoy siendo juzgada por haberme movilizado contra una injusticia social”.

Se quejaba el miércoles de que se había enterado de la acusación formal de la Fiscalía por los medios. ¿Le ha llegado ya el escrito?

Sí, pero tres horas después de que la Fiscalía hiciese una nota de prensa que distribuyó por todos los medios.

La Fiscalía pide para usted 23 meses de cárcel por altercados, desórdenes, atentado a la autoridad y otros delitos que supuestamente se cometieron durante un desahucio que se produjo en 2014. ¿Cómo ha recibido la noticia?

Me parece una barbaridad que me pidan cárcel por manifestarme pacíficamente frente a un desahucio, que me acuse la Fiscalía de todos estos delitos solamente atendiendo al atestado policial, que es una declaración más, pero que no puede valer como una prueba.

En 2014 había muchísimas movilizaciones frente a los desahucios. Ese día no solamente desahuciaron, sino que detuvieron a la persona a la que desahuciaron, que fue Antonio, una persona con incapacidad absoluta, y yo me estaba manifestando ahí, frente a ese desahucio, como tantas otras personas y con tantos otros desahucios contra los que me he manifestado.

¿Cómo recuerda aquel aquel día? El dispositivo policial llega a primera hora de la mañana y ya desde primera hora también hay gente del colectivo Stop Desahucios para intentar paralizarlo. ¿Cuándo llega usted, cómo recuerda aquel día y lo que sucedió?

Yo no estuve desde el inicio del desahucio. Yo estudiaba un máster y regresé hacia las once y media de la mañana. El desahucio llevaba ya desde las siete y media en marcha. Cuando llegué ya se había producido el desahucio de Antonio y habían detenido a las personas que estaban dentro de la casa con él. Cuando llegué me puse en contacto con unos conocidos. Me explicaron que ya habían hecho el desahucio que, por cierto, era por impago del alquiler. Posteriormente, es la Policía la que empieza a cargar contra la gente que había intentando pararlo.

Y ahí sí que hay gente que lanza objetos contra la Policía, que carga con bastante brutalidad, a mi juicio, contra las personas que se estaban manifestando.

Y eso es lo que pasó. Hubo mucha gente por parte de los vecinos y las vecinas de Lavapiés que acudieron ante la situación que se estaba generando. Y poco después me voy.

¿No estuvo entonces durante todo el procedimiento?

Yo estuve en muchísimos desahucios en esos años, pero la realidad es que ese día estuve entre 20 y 40 minutos. No estuve más. A mí no me identificaron en ese desahucio, pese a lo que se ha contado en numerosas ocasiones. El atestado policial parece indicar que a mí me identifican durante el desahucio, pero a mí me identificaron posteriormente algunos agentes de policía municipales en comisaría a partir de la foto del DNI.

Se le acusa de arrojar objetos, de insultar a algunos agentes. Si no participó en esos hechos, si no los cometió, ¿por qué cree que la identifican a posteriori en la comisaría?

Yo era una persona que estaba muy implicada en los movimientos sociales. Me podían conocer de haberme visto en numerosas movilizaciones contra la reforma universitaria y en defensa de la universidad pública, en el movimiento feminista, en el 15M. Eran años en los que yo me manifestaba y no es raro pensar que la Policía me podía conocer por eso. Este hecho ocurrió cuando Podemos ya había surgido. Creo que en torno a esas fechas ya estábamos pensando en las listas de las europeas, en las que yo estaba. Hay motivos políticos para identificar a determinadas personas. No solo quienes están en partidos, también quienes están en movimientos sociales, para acusarles de hechos como estos.

Hay que recordar que en 2014 gobernaba la Comunidad Madrid Ignacio González; Cifuentes era la delegada del Gobierno y mandaba en numerosas ocasiones a la Policía a apalear en movilizaciones sociales pacíficas. Y además, los agentes que me denuncian son del cuerpo municipal de antidisturbios que creó Ana Botella y que el Gobierno de Ahora Madrid posteriormente trató de desmontarse.

Dice, y es verdad, que entonces había muchos desahucios y muchísima movilización social en los barrios, a través de la PAH, de Stop Desahucios, etcétera, para intentar detenerlos. Pero aquel no fue un desahucio más dentro de los miles que se produjeron. Tuvo mucha trascendencia, hubo más violencia de la que era habitual, la Policía incluso detuvo a dos fotoperiodistas, uno de ellos de Associated Press. ¿Qué pasó allí para que se convirtiera en uno de los desahucios que se recuerdan tantos años después?

Sí que se vivieron situaciones de cierta tensión. En ambos sentidos. Había personas que estaban lanzando objetos y la Policía cargó contra las personas que se estaban manifestando pacíficamente, no solamente contra las que lanzaban esos objetos.

Pero yo creo que tiene que ver con que acudieron un montón de vecinos y la Policía se retiró. Creo que ahí puede haber algo de interés por parte de los agentes en que se dilucide qué pasó, quiénes fueron los responsables.

Hay muchos vídeos de aquel desahucio, se difundió mucho en redes, lo recogieron los medios y se ve efectivamente que hay lanzamiento de adoquines, de papeleras o botellas contra los policías municipales, sobre todo en el momento de retirarse. ¿Cree que está justificada aquella agresividad por parte de parte de los manifestantes contra la Policía en aquél momento?vídeos de aquel desahucio

Yo defiendo la movilización pacífica. A las actuaciones injustas por parte de la Policía no hay que responder con violencia. Pero en todo caso, creo de verdad que la Policía no solamente cargó contra un montón de gente que se movilizaba pacíficamente. Y posteriormente van a por personas que simplemente éramos activistas sociales con un objetivo político.

Todo tiene que ver con que para sostener las políticas antisociales de vivienda de todos estos años, fundamentalmente del PP, ahora con Ciudadanos, hay que criminalizar a las personas que denuncian esas políticas, que critican el hecho de que los fondos buitre acumulen y acumulen vivienda vacía y que denuncian el hecho de que haya tantos desahucios a día de hoy. Por tanto, creo que la respuesta por parte de la Policía es absolutamente desproporcionada y tiene que ver con un interés en criminalizar, en este caso no solamente de la Policía, sino también por parte de la Fiscalía.

Recordaba antes que los hechos que se van a juzgar se producen un par de semanas después de la presentación de Podemos el 17 de enero de 2014. Han pasado seis años desde aquello. Ustedes han pasado de estar en la calle, en movilizaciones, a estar en las instituciones. ¿Cómo valora lo pasado en estos seis años? El paso de la calle, de esas movilizaciones, a la institución. ¿Creen que han cumplido los objetivos que se marcaron?

Con respecto a la situación de las políticas de vivienda, no solamente es que haya 20 desahucios diariamente en Madrid, sino que la situación es peor que en 2014. Hay más desahucios que los que había entonces, la mayoría de ellos por impago del alquiler. Hay menos fondos buitre que acumulan más vivienda vacía y, desde luego, no se ha puesto en la Comunidad de Madrid en marcha ninguna política para acabar con esos desahucios o para regular los precios del alquiler. De hecho, la iniciativa legislativa popular de la PAH, que se trajo aquí en la legislatura pasada, fue bloqueada por Ciudadanos y el Partido Popular.

Creo que en el Gobierno central tampoco se ha hecho prácticamente nada. Nosotros negociamos desde Unidas Podemos unos Presupuestos con con el PSOE, en los que pedíamos que se permitiera a los ayuntamientos regular el precio del alquiler. Y posteriormente no se hizo.

Nuestra entrada en las instituciones sí que ha servido para acompañar determinadas aspiraciones de cambio y de avance. Podemos hablar del movimiento feminista que, con la fuerza que ha tenido en la calle, sí que ha tenido una repercusión en las instituciones, donde hemos llevado la voz de ese movimiento. Pero, desde luego, los cambios que se han hecho hasta este momento son absolutamente insuficientes y el hecho de que algunos gobiernos del Partido Popular hayan mantenido esas políticas antisociales ha hecho que la situación social, de emergencia habitacional, de pobreza, haya empeorado.

¿Y para el futuro?

Yo espero que ahora, con la situación que se abre de cara a formar un nuevo Gobierno en el Estado, tengamos la posibilidad realmente de cambiar las políticas de vivienda. Pero hasta este momento no se ha hecho.

Lo que sí tengo claro es que las personas que formamos parte de Unidas Podemos, con todos los cambios que han supuesto estos años, somos las mismas que éramos. Y, sobre todo, tenemos muy claro que hay que seguir defendiendo a todas las personas que son criminalizadas por defender el derecho a la vivienda, que sigue habiendo una injusticia terrible hacia las personas que no pueden acceder a la vivienda y que tenemos que llevar los cambios que propone la Plataforma de Afectados por la Hipoteca a las instituciones.

Probablemente a lo largo de 2020 se producirá el juicio, por este caso. En caso de que sea usted condenada, ¿se plantea dejar el acta?

No, no me lo planteo. Ni me lo voy a plantear. Estoy siendo juzgada por haberme movilizado contra una injusticia social. Quiero pensar que voy a salir absuelta de este proceso, pero también hay que ver qué papel quiere jugar la Justicia en un caso como el mío. Estoy recibiendo una gran cantidad de apoyos. Y no soy yo sola. Hay muchísimas más personas que han sido juzgadas o que están siendo juzgadas. El caso de Jorge Aranda es otro, pero hay muchísimos más. Esto demuestra, o por lo menos hace pensar, que hay un descrédito cada vez mayor hacia las instituciones públicas, y en este caso hacia la Justicia. La gente no entiende que se pida más prisión para una persona por manifestarme pacíficamente frente a un desahucio que a una persona que ha robado a destajo como los miembros del Partido Popular. Creo que esto lleva a un descrédito de las instituciones públicas y en concreto, de la justicia.

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