Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El PP se queda en tierra de nadie con su abstención en el debate clave sobre el estado de alarma

Pablo Casado, este miércoles, junto a la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

Iñigo Aduriz

29

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, mantuvo el suspense sobre el sentido de su voto para la cuarta prórroga del estado de alarma hasta el último segundo. Tanto esperó para explicar cuál sería su postura en el Pleno del Congreso de los Diputados de este miércoles, que cuando el presidente de los populares intervino en el debate para anunciar su abstención argumentando un supuesto “sentido de Estado” al final de un discurso durísimo contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el voto del PP era ya irrelevante.

Ante las amenazas de Casado, que en los últimos días había explicitado su “rechazo” a la prórroga –sin aclarar si optaría por el 'no' o la abstención– al considerar que la alarma permite al Gobierno actuar con “arbitrariedad” y “con unos poderes excepcionales”, el Ejecutivo se había asegurado una mayoría de apoyos firmando sendos acuerdos con Ciudadanos y PNV entre la noche del martes y la madrugada del miércoles.

El giro de Arrimadas, que este miércoles hizo un duro discurso contra la gestión del Gobierno pero optó por votar a favor de la prórroga para garantizar las medidas de confinamiento y hacer frente a la pandemia, dejó a Casado sin espacio. Arrimadas rompió el cordón sanitario impuesto por su antecesor, Albert Rivera, y arrancó al presidente algunas de las exigencias que había planteado el propio líder del PP. Sus diez diputados acabaron convirtiendo en irrelevante la posición de los populares, que trataban de reservarse la última palabra sobre el estado de alarma.

La ampliación de la excepcionalidad imprescindible para poder limitar movimientos hasta el 24 de mayo se aprobó finalmente con holgura, con 178 'síes', 75 'noes' y 97 abstenciones.

Sánchez escuchó críticas sobre la falta de diálogo de prácticamente todos los grupos  y vio cómo se erosiona el bloque de la investidura (ERC votó por primera vez en contra de la prórroga) pero al final logró salir airoso del debate. Con su abstención el PP se situaba en tierra de nadie en un momento en el que Casado trata de reafirmarse como el líder de la oposición, así como el de una derecha partida en tres –PP, Vox y Ciudadanos–.

Los populares pelean por esa “reconstrucción del centro derecha” que obsesiona al padrino político de Casado, el expresidente del Gobierno José María Aznar, tratando de recuperar a los votantes más radicales fugados a Vox –fuerza con la que también pugna por la dureza en el mensaje contra el Gobierno por su gestión de la pandemia– y a los más centristas que se marcharon a Ciudadanos.

Absteniéndose en un debate clave sobre la prórroga del estado de alarma, que delimitó el marco institucional en el que se producirá la desescalada otorgando durante dos semanas más el mando único al Gobierno, Casado dejaba el espacio del centro libre a Ciudadanos, que con la voluntad de diálogo expresada por su nueva líder, Inés Arrimadas, ha virado hacia una postura negociadora y que votó a favor de la prórroga. Por contra, Casado se acerca a los postulados más extremos de Vox –que optó por el 'no'– con sus insultos y ataques permanentes a Sánchez y al conjunto de su Gabinete.

Un discurso lleno de descalificaciones

De hecho, durante el Pleno el líder del PP advirtió al presidente del Gobierno de que si vuelve a someter a votación una nueva prórroga del estado de alarma, los populares se alinearán con la extrema derecha y su voto será también negativo. “No solo mi grupo parlamentario sino todos los españoles esperamos que por una vez cumpla y este sea el último decreto de prórroga de estado de alarma que traiga a esta cámara”, le advertía Casado a Sánchez en el Congreso. “Si no es capaz de encontrar en 15 días un plan B ajustado a la legalidad y al respeto a la libertad de nuestros compatriotas, no vuelva a pedir lealtad y unidad a la oposición”.

El líder del PP se situó muy lejos de las opciones de entendimiento con el Gobierno, pese a la “mano tendida” que le ofreció una y otra vez el presidente del Ejecutivo en el hemiciclo. Desde el inicio de su discurso, Casado optó en cambio por la descalificación. En su intervención el dirigente conservador volvía a acusar a Sánchez de “mentir” durante la pandemia del coronavirus y de haberse instalado en el “absolutismo” y el “cesarismo” tras su actuación “negligente”, “ineficaz” e “incompetente” en la crisis. “El caos es usted”, “usted es el error absoluto” o “nos ha tocado el peor presidente en el peor momento”, fueron otras de las frases que dedicó el líder del PP al jefe del Ejecutivo.

Casado fue incluso más allá utilizando una cita del exmagistrado del Tribunal Constitucional Manuel Aragón, que en un artículo de prensa dijo que “la situación de excepción no permite el establecimiento de una dictadura constitucional”. “Esto no lo digo yo, lo dice Manuel Aragón, que fue magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta de su partido”, le decía a Sánchez por su pretensión de prorrogar el estado de alarma, un instrumento que según el Ejecutivo y expertos constitucionalistas es el único que permite al Gobierno restringir la movilidad y mantener el confinamiento.

“Estamos hartos de sesiones de coaching televisadas, queremos certidumbres, y no más chapuzas, improvisaciones y bandazos. ¿Pretende que desarrollemos un síndrome de Estocolmo por el que le perdonemos sus errores a cambio de la libertad vigilada para tomar un vermut durante las franjas horarias en las que nos estabula?”, se preguntaba Casado.

Sánchez: “Es como si votaran 'no”

El tono y el contenido de sus palabras hacían presagiar que el PP iba a optar por el 'no' a la prórroga del estado de alarma. Pero los acuerdos alcanzados por el Gobierno con Ciudadanos y PNV incluían las principales exigencias planteadas públicamente por Casado como condición para respaldar la ampliación de la excepcionalidad, por lo que finalmente el líder de los populares optó por la opción intermedia que en realidad implicaba, en este caso, no posicionarse: la abstención.

“Le dije anteayer que no podíamos apoyar esta prórroga del estado de alarma y hoy no la vamos a apoyar. También le dije que podía evitar nuestro voto en contra si desvinculaba los ERTEs y las ayudas a autónomos y Pymes del estado de alarma, si mejoraba la cogobernanza con las autonomías y si adaptaba las actuaciones contra la pandemia a la legislación ordinaria para salir dentro de dos semanas de la excepcionalidad constitucional. Su nueva geometría variable le ha llevado a comprometerse con estas actuaciones. (....) Por ese motivo, mantenemos ese compromiso de no votar en contra”, zanjaba Casado, haciendo alusión a esos acuerdos alcanzados por el Gobierno con PNV y Ciudadanos.

“Partidos que aspiran a gobernar este país y en una situación como esta se abstienen, es como si votaran que no”, le respondía después el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Etiquetas
stats