La única moción sobre absentismo que el PP ha llevado a votación en la legislatura: ni rastro del recorte que plantea Feijóo
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguraba este martes ante un grupo de empresarios en Euskadi que, si llega a presidir el Gobierno, aplicará “con o sin acuerdo” una medida para reducir el “cáncer” que, a su juicio, supone el absentismo laboral: reducir sueldos y “prestaciones” a los trabajadores que no acudan a trabajar, bien sea por una baja, un permiso o una ausencia de cualquier otro tipo. Esas palabras —que han provocado el rechazo unánime de la izquierda— fueron refrendadas este miércoles por otros dirigentes del PP. Y suponen un endurecimiento brusco de la posición de los populares con respecto al absentismo, puesto que, durante toda la legislatura, el PP se ha limitado a llevar a votación en sede parlamentaria una única propuesta sobre este asunto.
La iniciativa en cuestión se debatió en el Senado el pasado mes de marzo. Se trataba de una moción, por lo que su aprobación —con la mayoría absoluta con la que cuentan los populares en la Cámara Alta— no tuvo ningún efecto jurídico. Y, en ella, el PP se limitaba a instar al Gobierno a “elaborar en un diagnóstico nacional exhaustivo y transparente sobre el absentismo laboral”, así como a proponer tres medidas: “Fomentar programas de apoyo y formación empresarial” para “mejorar la productividad y la resiliencia de las empresas frente a las ausencias prolongadas”; “fomentar la salud laboral y mental en empresas, pymes y autónomos”; e “incentivar la flexibilidad organizativa y de conciliación en las empresas” con el fin de “reducir las ausencias no justificadas o ligadas a sobrecarga, estrés o problemas de salud mental”.
El texto fue defendido por la senadora popular Arenales Serrano en la comisión de Trabajo, y en ningún momento la parlamentaria defendió el recorte que sí ha planteado Feijóo para los trabajadores que se ausenten de su puesto. De hecho, Serrano intentó justificar la presentación de la moción por parte del PP como una manera de “garantizar el derecho que tienen todos los trabajadores en España a enfermar y a curarse con rigor, equidad y eficacia”. Pero su discurso estuvo dedicado a denunciar la situación “absolutamente inasumible” que, dijo, están atravesando las empresas en España por los datos de absentismo y a recalcar que el PP es “partidario de trabajar” porque “el trabajo no enferma ni desgasta”.
De hecho, aunque la senadora Serrano insistió en que la moción “no trata de cuestionar el derecho que tienen los trabajadores a recuperarse”, su discurso se trató fundamentalmente de un elogio del sacrificio por el empleo asalariado. “Tenemos que hablar, señorías socialistas, de responsabilidad, de compromiso, de enfoque y del valor de la asistencia a nuestro propio puesto de trabajo”, planteó la parlamentaria, que aseguró que el PP es “más partidario de lo que decía San Jerónimo: ‘Trabaja en algo para que el diablo te encuentre siempre ocupado’. De lo que decía Shakespeare: ‘Si todo el año fuese fiesta, la diversión sería bastante aburrida’. O de lo que dice un proverbio latino: ‘Confiamos más en el trabajo que en la propia suerte’”.
La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo tan solo ha presentado una moción más en el Senado vinculada con el absentismo laboral, pero ni siquiera se ha decidido a someterla a votación. La iniciativa fue registrada en junio del año pasado ante la comisión de Seguridad Social de la Cámara Alta, y en ella el PP instaba al Gobierno a “adoptar de manera urgente un plan contra el absentismo laboral” que incluyera “campañas de sensibilización sobre la importancia de la asistencia regular al trabajo”, así como a “reformar el sistema de control y tramitación de las incapacidades temporales” para “garantizar una evaluación rápida, rigurosa y justa de las bajas médicas”. De nuevo, ninguna mención a los recortes en prestaciones que planteó Feijóo el martes.
Preguntas al Gobierno
Además de estas dos mociones —una de ellas, guardada en un cajón—, el PP ha planteado en el Congreso más de una quincena de preguntas parlamentarias al Gobierno en relación al problema del absentismo laboral, poniendo el acento en su crecimiento en los últimos años. Y el Ejecutivo, en una respuesta fechada en noviembre del año pasado, aseguró que no existe “una única causa que explique el notable aumento de las bajas laborales ni del consecuente gasto en prestaciones” y señalando, por una parte, al “aumento de los afiliados y de las bases de cotización con las que se calcula la prestación” fruto de “la mejora del mercado laboral” y al “aumento de la incidencia y la duración media de los procesos de más de 15 días, que son los que generan un coste para el Sistema de la Seguridad Social”.
El Ejecutivo, no obstante, también expresó en esa respuesta sus dudas sobre el escenario tan pesimista que pintan los populares. “Sería preciso delimitar el concepto de absentismo laboral cuyo impacto macroeconómico anual se ha valorado en 45.000 millones de euros. Habría que precisar qué situaciones se están incluyendo, el gasto por incapacidad temporal, las prestaciones por nacimiento y cuidado de hijo, el riesgo durante el embarazo y la lactancia natural, el ejercicio del derecho de huelga, los diversos permisos retribuidos como son los de formación, matrimonio, intervención quirúrgica de familiares, vacaciones”, plantea el Gobierno, que afirma que “también habría que aclarar si ese resultado agrega las cantidades asumidas por las finanzas públicas y las que corren a cargo de las empresas y trabajadores”.
2