El Sindicato de Vivienda de Carabanchel vuelve a subirse al escenario de san Isidro durante el concierto de Camellos: “Mientras llenan la pradera desahucian Madrid”
Las fiestas de san Isidro volvieron a vivir este viernes otro momento de protestas y reivindicaciones por la posibilidad de acceder a un hogar. Fue protagonizado de nuevo por el Sindicato de Vivienda de Carabanchel, el distrito en el que se encuentra la Pradera, donde se celebra la parte principal de las fiestas.
Durante la actuación del grupo Camellos, el SVC desplegó una pancarta en el escenario en la que se leía: “Llenan la Pradera, desahucian Madrid”. Esto aludía al desalojo de Ana, ocurrido este miércoles en un hogar de la Agencia de Vivienda Social que el Gobierno de Ayuso vendió a un particular. Aunque también podía referirse al desahucio de Mariano, de 67 años, por una orden franciscana que ostenta la propiedad del piso donde este jubilado ha vivido desde que nació.
Solo dos días antes, los grupos VVV [Tripping' you] y Amor Líquido también lanzaron proclamas contra la especulación inmobiliaria, los desahucios o las políticas de Ayuso y Almeida y desplegaron la misma pancarta. Además, pidieron frenar el desalojo de Ana, lo que al final no fue posible.
Tampoco esta fue la primera revindicación que se hacía este año acerca del tema habitacional. Los festejos comenzaron el 7 de mayo con la lectura del pregón, este año a cargo de la escritora Sonsoles Ónega. La también presentadora era la primera mujer pregonera durante la etapa de Almeida como alcalde y, además de lanzar algún guiño feminista, dejó otro momento llamativo al declarar: “Dejadme también que me haga eco del quejido de Madrid. Se queja y con razón de que no sana la herida de la vivienda. A mí me duele como a todos que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí”. Ante la mirada seria de Almeida, Ónega continuó dándole las gracias por la construcción de vivienda pública en la ciudad.
La mecha, sin embargo, la prendió hace tres años el trío Biznaga, muy contestatario con los problemas que vive la juventud, que plasma en temas cuyas letras van cargadas de crítica social. Hacia el final de su concierto criticaron el “pelotazo” del proyecto urbanístico de la Ermita del Santo: “Un nuevo caso de especulación inmobiliaria que sin duda lo que va a hacer es cambiar la zona para siempre, por supuesto para mal”, explicaron, para añadir: “Madrid no es de los buitres. Madrid nos pertenece, pertenece a la gente que lo habita y que pelea porque sea un sitio habitable”.
El pelotazo, que implicaba hacer una recalificación para construir pisos de lujo, se llevó a cabo y Biznaga no ha vuelto a actuar en las fiestas de san Isidro. La próxima cita del movimiento es la manifestación convocada por decenas de colectivos contra el negocio de la vivienda en Madrid el 24 de mayo.
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