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¿Es verdad que la energía renovable no puede almacenarse?

¿Es verdad que la energía renovable no puede almacenarse?

María Herrando

18 de julio de 2026 22:23 h

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La energía renovable sí se puede almacenar, aunque no siempre es fácil, barato o suficiente. También tengo que decirte que cuando hablamos de energía, la mayoría de las personas se refieren a la electricidad, aunque la energía también puede ser térmica: calor o frío. Pero vayamos por partes. Las dificultades de almacenamiento de la electricidad renovable son muchas porque las tecnologías que existen para ello en la actualidad son limitadas, caras y tienen pérdidas de energía.

El primer aspecto importante cuando hablamos de electricidad renovable es que las fuentes de producción no son constantes. Las más conocidas y las más utilizadas, al menos en España, son la solar y la eólica. Pero el Sol solo alumbra por el día y además puede haber nubes y no siempre sopla el viento ni lo hace con la misma intensidad. Estos hechos provocan que algunas veces se genere más energía de la necesaria, tanto, que hay ocasiones en las que sopla el viento y los aerogeneradores están apagados. Eso quiere decir que esa energía no hace falta y, si se produjera, no se podría almacenar.

El almacenamiento de electricidad renovable puede hacerse con baterías, pero las actuales tienen una capacidad limitada. Almacenar de esta forma a gran escala es caro y, además, con el tiempo, las baterías van perdiendo eficiencia, lo mismo que ocurre con las baterías de los móviles. Hay veces que sí se almacena, pero cuando se genera una gran producción, una vez que las baterías están llenas, ya no se almacena más. Y además hay otra cuestión a tener en cuenta, el almacenaje de electricidad conlleva una pérdida tanto en la carga como en la descarga, es decir, nunca se va a recuperar el 100% de la potencia almacenada.

Hay varias opciones tecnológicas. Una de ellas es las baterías de litio, como las de los móviles o los coches eléctricos. Otra opción son las centrales hidroeléctricas de bombeo. Estas centrales utilizan dos embalses de agua a diferentes alturas y funcionan como una batería gigante. En los momentos en los que hay baja demanda, la electricidad renovable se utiliza para bombear el agua al embalse superior. Cuando la demanda sube, el agua se deja caer para que genere nueva electricidad.

Hay otro procedimiento de almacenamiento de electricidad que, aunque tiene ya unos cuantos años, sigue siendo novedoso, se trata de la producción de hidrógeno verde. Consiste en convertir la electricidad renovable en hidrógeno aplicando al agua un proceso llamado electrólisis. Una vez separado del oxígeno del agua, el hidrógeno puede almacenarse por lagos periodos de tiempo en tanques a alta presión antes de utilizarlo como fuente de energía. Pero el proceso de producción de hidrógeno verde tiene todavía ineficiencias y su almacenaje también presenta problemas.

Todo lo que te he explicado hasta ahora se refería a la electricidad, pero como te decía al principio, la energía tiene otras formas: el calor y el frío. Sobre todo, el calor es mucho más fácil de guardar que la electricidad porque se puede almacenar de forma directa, no hace falta transformarlo, por lo que se evitan las pérdidas de energía que provoca esa transformación. Un ejemplo muy sencillo es el agua caliente, si tú la almacenas en un depósito, puede haber una ligera pérdida, pero es pequeña.

Cuando lo que se quiere es almacenar temperaturas muy altas, lo que se hace es calentar materiales que absorben muy bien el calor, como algunas sales que se funden y retienen esa temperatura durante horas e incluso días. Esto se usa en algunas centrales solares, a las que se llama termosolares, que durante el día almacenan parte de la producción calentando sales en tanques hasta unos 500–600 °C (por lo que pasan al estado líquido, se funden), lo que les permite producir electricidad también por la noche cuando no hay sol. Y el calor también puede almacenarse en materiales sólidos como la piedra o el hormigón. Eso es lo que se utiliza en industrias o en las centrales solares térmicas de concentración. También se almacena frío y esto se usa bastante en climatización, con procesos que utilizan hielo o agua fría.

En resumen, la respuesta a tu pregunta es que la electricidad renovable sí puede almacenarse, aunque es un proceso con dificultades todavía no resueltas y caro y que es más sencillo y barato almacenar el calor.

María Herrando es doctora en ingeniería, coordinadora de proyectos en el Instituto Tecnológico de Aragón. Su campo de investigación es las energías renovables y la eficiencia energética.

Coordinación y redacción: Victoria Toro.

Pregunta enviada por Jesús Cabañas.

Investigadoras al rescate es un consultorio científico semanal, patrocinado por el programa L’Oréal-Unesco ‘For Women in Science’ y por Bristol Myers Squibb, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnología. Son científicas y tecnólogas, socias de AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas), las que responden a esas dudas. Envía tus preguntas a nosotrasrespondemos@gmail.com o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.

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