El Gobierno de Bélgica prevé relajar las restricciones sanitarias a partir del 18 de febrero
El Gobierno belga, que este viernes se reúne con los poderes regionales para analizar la situación de la COVID, aboga por relajar las restricciones sanitarias el 18 de febrero.
Tras haber llegado al pico de 5.821 casos de incidencia acumulada a principios de febrero, Bélgica ha registrado hoy una incidencia de 3.950 contagios por 100.000 habitantes en los últimos 14 días, con una caída de los positivos del 44% en la última semana. Además, las hospitalizaciones también han caído, aunque han aumentado un 29% las muertes por la enfermedad, que suelen registrar sus picos con dos o tres semanas de retraso sobre los contagios.
El país acaba de estrenar un nuevo sistema de colores para clasificar el riesgo epidemiológico y las medidas sanitarias que deben tomarse.
El punto de partida en el nuevo semáforo es el escenario rojo, el más grave de los cuatro colores, y por ahora se mantiene el teletrabajo casi obligatorio (solo se puede ir un día a la semana a la oficina), el cierre nocturno de bares y restaurantes, y ciertas restricciones de aforo en distintas actividades.
Pero la mejoría de los datos apunta a que se pasará al siguiente escalón, el naranja, que implicaría, entre otras cosas, que reabrirían las discotecas, no se limitaría el horario de bares y restaurantes, y habría mayor flexibilidad en cuanto al teletrabajo.
El primer ministro, Alexander De Croo, cree que se puede avanzar hacia el naranja, y el ministro de Trabajo, Pierre-Yves Dermagne, ha sugerido que la fecha para dejar atrás las restricciones más duras podría ser el próximo 18 de febrero.
Informa EFE.