Dos velocidades en la vuelta a la normalidad: la sanidad y los colegios se quedan las últimas en la desescalada
España lleva varias semanas desescalando a buen ritmo. Castilla-La Mancha y Castilla y León no imponen ya ningún tipo de restricción a la población, más allá del uso de mascarilla en interiores, y en la Comunidad de Madrid los aforos desaparecen a partir del lunes. Sin embargo, en la vuelta a la normalidad hay indicios de dos velocidades. Se puede estar dentro de un bar con 15 amigos, pero las familias no tienen permitido el acceso al colegio de sus hijos. Y es posible ver un partido en el Santiago Bernabéu con aforo completo mientras muchas embarazadas siguen entrando solas a las ecografías o nadie puede acompañarte a una cita con el neurólogo.
El diferente rasero con las medidas no se da en todas las comunidades en la misma proporción –Catalunya, por ejemplo, no ha reabierto el ocio nocturno–, ni siquiera en todos los hospitales o centros de salud en el mosaico diverso que conforma la transición hacia la vida de antes de la pandemia.
Lo cuenta Sofía Pérez Mendoza.