El futuro de Juan Carlos I incomoda al Gobierno
El rey emérito es, desde hace tiempo, un elefante en la habitación para su hijo Felipe VI y para el Gobierno. Las “inquietantes” y “perturbadoras” noticias sobre sus finanzas opacas, tal y como las definió el propio Pedro Sánchez, y sus periódicos mensajes, vía intermediarios, sobre sus deseos de volver a España han llevado al presidente a elevar el tono a la espera de que la Fiscalía dé carpetazo a la investigación que puso en marcha. Ningún desenlace sobre su futuro es cómodo para el Ejecutivo que, en todo caso, deja cualquier decisión en manos de la Casa Real.
La revelación de que el ministerio público planea archivar pronto las pesquisas sobre la fortuna de Juan Carlos I provocó un golpe en la mesa de Sánchez, que quiere desvincular esa figura de la del actual jefe del Estado. Por primera vez, y ante la certeza de que no será juzgado, el presidente reconoció que el emérito debe dar explicaciones a la opinión pública. “Las razones que le han llevado a ausentarse de España”, expresó en una entrevista en la Cadena SER, apenas 24 horas después de que el PSOE rechazara en su congreso cualquier debate sobre el modelo del Estado. “Tenemos un gran rey”, zanjó.
Lo cuentan Irene Castro y Laura Galaup.