Euskadi pone fin a 416 días de emergencia sanitaria y levanta todas las restricciones
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha solemnizado este martes en una comparecencia institucional y sin margen a preguntas de los periodistas el final de la emergencia sanitaria en Euskadi y el consiguiente levantamiento del grueso de las restricciones salvo aquellas generales para toda España, como el uso obligatorio de mascarillas en interiores (y en la vía pública si no hay distancias) o la limitación al 80% del aforo en canchas de baloncesto y otros eventos de más de 5.000 espectadores, algo que no se aplicará en el cine, en el fútbol o en los restaurantes, que podrán estar al 100%. Para simbolizar la importancia del paso dado, que será efectivo cuando el decreto final ya aprobado entre en vigor este jueves, Urkullu se ha hecho rodear de medio centenar de personas que han formado parte de las sucesivas mesas de crisis durante la pandemia, el órgano conocido como Labi, incluida la que era consejera de Salud cuando llegó el coronavirus, Nekane Murga. La decisión estaba tomada. De hecho, la última reunión del Labi ha sido brevísima, de menos de media hora.
“Hemos finalizado un encuentro muy especial”, se ha felicitado Urkullu al término de la reunión. “Ojalá no tengamos que asistir a otra” emergencia sanitaria, ha confiado. Ha advertido, eso sí, de que “no se puede dar por totalmente finalizada esta crisis sanitaria”, por posibles rebrotes “ocasionales” y por los riesgos de la enfermedad en otras partes del mundo. Ha explicado que el Gobierno vasco seguirá revisando los datos “día a día” para seguir manteniendo menos de 40 camas de UCI ocupadas y mantener una “alta capacidad de detección, seguimiento y aislamiento” de los brotes que surjan, así como de posibles nuevas variantes del Sars-Cov-2. El lehendakari, eso sí, ha asegurado que los asesores del Labi han constatado que arranca una “nueva etapa” de la COVID-19 como enfermedad “endémica”, como la gripe u otras, y no como pandemia.
Escribe Iker Rioja Andueza.