La debacle del 4M descabeza el PSOE madrileño y Sánchez lanza la batalla final contra Susana Díaz
La primera sacudida tuvo lugar en Murcia, el terremoto político alcanzó a Madrid y las réplicas se multiplican. La siguiente parada de la onda expansiva es Andalucía. El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha encajado el mazazo electoral del 4M haciendo un llamamiento colectivo a una reflexión sobre la estrepitosa derrota frente a Isabel Díaz Ayuso. De momento, la Federación Socialista Madrileña vuelve a estar descabezada. Tardaron 48 horas, pero hubo responsabilidades por la hecatombe de las elecciones que hicieron caer al partido de primera a tercera fuerza con el peor resultado histórico. El secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, comunicó a Sánchez su dimisión “por dignidad” este martes, Franco dejó claro que no se sentía el único responsable. Después cayó la renuncia al escaño del candidato, Ángel Gabilondo, quien 24 horas antes había asegurado que mantendría el acta en la Asamblea para hacer oposición a Ayuso. Con el PSOE de Madrid sin dirección, aunque con el camino expedito para articular al equipo que empiece a trabajar de cara a 2023, Sánchez ha puesto fecha a la batalla final contra Susana Díaz, a la que ya venció en las primarias que le devolvieron a la secretaría general tras aquel 1-O de 2016 en que fue descabalgado como líder del PSOE por llevar hasta el final su negativa a abstenerse frente a Mariano Rajoy.
Escriben Irene Castro y Daniel Cela.