ANÁLISIS | Los cribados en los colegios permitirían impedir los brotes incontrolados
Aun cuando el viernes 3 de septiembre se haya alcanzado el encomiable hito de vacunar con pauta completa a 33,9 millones de personas, es decir, al 71% por ciento de la población diana, no podemos pensar que con ello la amenaza de la COVID-19 ha terminado ni invocar el espejismo de la ilusoria inmunidad de grupo.
España ha dado un enorme paso en materia de cobertura vacunal, pero el virus sigue estando presente y continúa transmitiéndose. La pandemia no se detendrá por haberse superado la cifra del 70%, ya que las vacunas no son esterilizantes. Aún faltan por vacunar con pauta completa alrededor de 8 millones de personas y debemos hacerlo cuanto antes para garantizar su protección individual ante el riesgo de enfermedad severa y de muerte.
Las nuevas variantes, ciertamente la delta, pero también otras más que han surgido en las últimas semanas y son motivo de preocupación, pueden romper los precarios equilibrios encaminados a controlar los contagios y golpearnos con mayor severidad. Por si fuera poco, el final del verano y el inicio del ciclo escolar introducen nuevos comportamientos sociales e interacciones grupales ante los que debemos ser muy cautelosos.
Un análisis de José Martínez Olmos, Alberto Infante Campos y Daniel López-Acuña.