El Gobierno de Pedro Sánchez ha eliminado el plazo mínimo de 24 horas desde el fallecimiento a la concesión de la licencia de enterramiento para todos los fallecidos en territorio español. Esta nueva medida, recogida en un BOE extraordinario publicado este domingo, se aplica independientemente si las personas fallecidas tenían o no coronavirus. La decisión se toma “con el objeto de poder dar destino final a los cadáveres con mayor agilidad”.