El actor que dijo 'no' a “Los Increíbles” porque pidió una reescritura del personaje y terminó perdiendo uno de los papeles más codiciados de Pixar: “Nunca había escuchado hablar de ese director”
Los intérpretes no siempre miden las consecuencias de sus decisiones, y algunas elecciones pueden marcar su trayectoria durante años. La búsqueda de control creativo, la inseguridad ante nuevos proyectos o el simple instinto de prudencia han llevado a muchos a dejar pasar papeles que después se convertirían en hitos del cine.
A veces, una negativa surge de un detalle mínimo o de una duda sobre el rumbo artístico del director. En otras, se trata de un exceso de confianza o de una lectura equivocada del momento. Los actores pueden mostrarse exigentes cuando sienten que algo no encaja del todo, aunque el tiempo demuestre que esa resistencia era innecesaria. Con ello, no siempre logran modificar un personaje, pero sí cambian para siempre la historia de su propia carrera.
Puso condiciones que el estudio no aceptó
Jack Black reconoció en una entrevista que rechazó el papel de Syndrome en Los Increíbles tras exigir cambios en el guion, una decisión que más tarde lamentó. El actor explicó que Pixar le había ofrecido doblar al villano principal del filme dirigido por Brad Bird, pero pidió que el personaje tuviera más matices y no se limitara al arquetipo de antagonista.
La negativa del estudio fue tajante, y el papel acabó en manos de Jason Lee, mientras la película se convertía en uno de los mayores éxitos de la animación contemporánea.
Con el paso de los años, Black consolidó una carrera destacada en el cine de animación. Su voz dio vida a Po, el protagonista de la saga Kung Fu Panda de DreamWorks, y a Bowser en Super Mario Bros.: La película, que superó los 1.000 millones de dólares en taquilla. También regresará a ese universo como parte de la secuela Super Mario Galaxy: La película, cuyo estreno está previsto para el 3 de abril.
El rechazo se convirtió con los años en una lección personal
En declaraciones a la emisora británica Capital FM, Black relató cómo se produjo aquel desencuentro. Dijo que desconocía a Brad Bird, que en ese momento solo había dirigido El gigante de hierro, y que su petición de reescribir el papel fue interpretada como un rechazo.
Según recordó, el director, del que “nunca había oído hablar de él” le respondió que si no confiaba en el guion, no debía seguir adelante con el proyecto. Black admitió que subestimó al realizador y que su falta de confianza le costó uno de los papeles más recordados del estudio.
Syndrome es el antagonista principal de Los Increíbles y una de las figuras más recordadas del cine de animación moderno. Su historia parte de una frustración personal: fue un admirador de los superhéroes que, tras sentirse rechazado por su ídolo, decide volverse contra ellos.
El personaje combina arrogancia, ingenio y un resentimiento profundo que lo lleva a enfrentarse él solo a toda una familia de héroes. Esa mezcla de vanidad y herida emocional convirtió a Syndrome en un villano carismático y complejo, muy distinto de los arquetipos clásicos del género.
El intérprete calificó esa experiencia como una lección. Aseguró que comprendió la importancia de arriesgarse incluso cuando los proyectos no parecen seguros. Reconoció que, al ver el resultado final, comprendió su error. “Cuando esa película se estrenó, fue una de las mejores jamás hechas”, afirmó. Desde entonces, dijo haber aprendido a confiar más en el instinto creativo de los directores con los que trabaja.
Los Increíbles se estrenó en 2004, obtuvo el Óscar a mejor largometraje de animación y recaudó más de 630 millones de dólares en todo el mundo. La secuela, lanzada en 2018, superó los 1.200 millones y confirmó el peso de la saga dentro del catálogo de Pixar. El estudio prepara ya una tercera entrega, mientras Jack Black, todavía arrepentido por ser demasiado ambicioso, sigue recordando la oportunidad que dejó pasar.
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