Desdeelsur es un espacio de expresión de opinión sobre y desde Andalucía. Un depósito de ideas para compartir y de reflexiones en las que participar
Puede que sea en noviembre
Me gustaría pensar que estamos empezando la semana con una buena noticia. El Parlamento europeo suspende la tramitación del acuerdo comercial EEUU-UE. Es la respuesta, tímida, a la imposición de nuevos aranceles a aquellos Estados miembros de la UE más decididos a cuestionar, oponerse, a la anexión de Groenlandia por parte de EEUU. Sin duda un acto más de matonismo imperial.
Aún y así la UE sigue mostrándose débil, desunida y atemorizada, y por tanto inútil. Su incapaz presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ni siquiera se atreve a animar a los socios a activar el artículo 42,7 del Tratado de la Unión Europea, una cláusula de defensa mutua y respuesta conjunta que requiere unanimidad, y la voz del comisario de Defensa, Andrius Kubilius, apenas se oye, mientras truena el lacayismo de Mark Rutte, el empleado del año de la OTAN de Trump y solo se oyen susurros del liderazgo cagón de los fundadores de la UE.
Manfred Weber se ha pronunciado también a favor de suspender el acuerdo comercial con EEUU, se nota la debilidad económica de Alemania, le duele el bolsillo teutón. Las palabras del siempre líder aguerrido del Partido Popular Europeo, dejan, otra vez, en evidencia a un torpe PP liderado por su amigo Núñez Feijóo y Díaz Ayuso, jaleados por su coro de saltimbanquis mediáticos y orgánicos; también interpela al cipayo Santiago Abascal, autodeclarado incompetente en estas cosas; la incompetencia de Feijóo y los suyos es no declarada y eso que se definen como el único partido nacional. Feijóo es trumpista sin querer queriendo (sigo recurriendo a los filósofos que le vienen al dedo, en este caso, el Chavo del 8).
Poco poder en la UE ante el matón, cosa grave teniendo armamento y herramientas, no militares, porque como ha sostenido un alto oficial del ejército belga, la UE no puede derrotar militarmente a EEUU. Esto debería hacer pensar para qué sirven los ejércitos europeos, entonces, y para qué tanto aumento del gasto. Y de camino, por qué tenemos bases militares en nuestro territorio de un enemigo mortal de Europa.
Votar tiene sentido, y cuenta, cambia las cosas. Es la primera consecuencia de no votar a un tirano. 24 estados de 50, a la espera de noviembre, ya no están en manos de los republicanos de Trump
Entonces, la solución contra el matón –no es que no tenga antecedentes en el matonismo imperial yanki– tendrá que venir de su propio país y de la solidez de su democracia. Sí, ya sé que hasta algunos notables estadounidenses dudan ya de que tal cosa exista, no digo fuera de EEUU, donde Trump es aplaudido por un cortejo de lacayos y cipayos.
Por ultramar se distinguen luces con el foco puesto en las elecciones de media legislatura de noviembre; la demoscopia no le es muy favorable, e incluso la calle y la política quieren resistir. El sistema federal hace lo suyo, el federalismo ofrece un necesario carácter equilibrador, de pesos y contrapesos, de todo sistema democrático.
En la calle hay una amplia contestación a su vez contestada por la violencia institucional ilegítima. Como en otros Estados, el gobernador de Minnesota, Walz, no se rinde y el alcalde de Minneapolis, tampoco, ha incluso pedido a la policía que defienda a la ciudadanía de la ICE. La nueva gobernadora de Virginia, primera mujer, Abigail Spanberger, en su acto inaugural ha anulado toda cooperación institucional de su Estado con la policía federal del ICE, acuerdo que había suscrito su antecesor republicano. Votar tiene sentido, y cuenta, cambia las cosas. Es la primera consecuencia de no votar a un tirano. 24 Estados de 50, a la espera de noviembre, ya no están en manos de los republicanos de Trump. Desde la política de los partidos, los propios legisladores republicanos han advertido que si Trump invade Groenlandia pondrán en marcha el proceso destituyente por anticonstitucional.
destaca la resistencia de jueces y fiscales federales defensores de la legalidad, en contra de la arbitrariedad de Trump, que no solo ha convertido la ICE en una suerte de somatén personal sino que emplea para uso propio las guardias nacionales de los Estados
Claro que Trump se niega a todo y pretende sobrevolar por encima de la ley o usándola de manera torticera. Es un espejo de lo que ya ocurre donde verdea la extrema derecha, con una justicia que bizquea de autoritarismo por todo el orbe, véase la América hispana e incluso en Europa, entre nosotros. Sin embargo, destaca la resistencia de jueces y fiscales federales defensores de la legalidad, en contra de la arbitrariedad de Trump, que no solo ha convertido la ICE en una suerte de somatén personal sino que emplea para uso propio las guardias nacionales de los Estados.
El tirano, ante los reveses judiciales, amenaza con aplicar la Ley de Insurrección (Insurrection Act), de 1792, que le permite federalizar, es decir, poner a sus órdenes a las guardias nacionales, que dependen de los Estados. Dicha ley, a su vez, deja en suspenso la Posse Comitatus Act, ley que impide utilizar fuerzas militares en cuestiones de orden público. Hay partido en EEUU.
Me gustaría terminar diciendo que, por fin, una Europa unida y fuerte, la Europa de la Ilustración, ha derrotado al tirano pero me temo que no, que solo será derrotado si son los estadounidenses, los demócratas, de izquierdas o derechas, lo que acaban con esta página negra –zaina– de la historia de los EEUU.
Mientras tanto, parafraseando a Luis Cernuda –se refería a Andalucía–: Europa es tan solo una ilusión que algunos europeos llevamos dentro.
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