Muere José Ballesta, alcalde de Murcia, a los 67 años
El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha fallecido este domingo a los 67 años tras haber sido diagnosticado de cáncer en 2024. Llegó a la alcaldía de Murcia en 2015 de la mano del PP y lo hizo sin mayoría absoluta, con 12 concejales, lo que le obligó a apoyarse en Ciudadanos, que había irrumpido en la Corporación con cinco escaños. Aquel primer mandato sentó las bases de una relación algo atormentada con la formación naranja que sí entraría a formar parte del gobierno en el siguiente hasta que en 2021 Ciudadanos, PSOE y Podemos sacaron adelante una moción de censura que le apartó de la alcaldía. Ballesta regresó en 2023 y lo hizo con mayoría absoluta, cerrando así el ciclo que él mismo había abierto ocho años antes.
El jueves 30 de abril presidió su último pleno municipal en La Glorieta, del que tuvo que retirarse antes de que concluyera. Pese al deterioro físico de sus últimos meses, Ballesta no quiso perderse la inauguración del segundo módulo de la Cárcel Vieja con la exposición de Jaume Plensa ni el inicio de la recuperación del yacimiento de San Esteban o los trabajos del nuevo Parque Metropolitano Oeste, proyectos que consideraba parte central de su legado al frente del Ayuntamiento de Murcia. En estas últimas presentaciones se le veía sentado en un taburete para evitar el cansancio.
El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial en memoria del alcalde. Durante ese periodo, las banderas ondearán a media asta en todos los edificios municipales y quedarán suspendidos los actos institucionales previstos.
La institución ha garantizado que los servicios municipales seguirán funcionando con normalidad, y ha trasladado a la familia, amigos y seres queridos de Ballesta el pésame de la Corporación, de los trabajadores públicos y del conjunto de la ciudad. La capilla ardiente se instalará en el Salón de Plenos y estará abierta este lunes de 10 a 22 horas, mientras que el funeral se celebrará el próximo martes a las 11h de la mañana en la Catedral.
La segunda en la lista del PP en el Consistorio murciano es Rebeca Pérez, que ha formado parte del equipo de gobierno de Ballesta en todos sus mandatos desde que se incorporó a la política municipal a los 34 años. Natural de El Esparragal, la vocación política no le es ajena: su padre, Ángel Pérez Martínez, preside la Junta Municipal de esa pedanía murciana desde 1995. Diplomada en Ciencias Empresariales y en Óptica, Pérez es hoy la llamada a asumir la alcaldía de Murcia tras el fallecimiento de Ballesta.
Antes de llegar a la alcaldía, Ballesta tenía a sus espaldas una larga trayectoria en la política regional. En mayo de 2007 entró en la Asamblea Regional como diputado del grupo popular y poco después asumió la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Transportes, cartera que gestionó hasta 2011 y a la que se fueron sumando con el tiempo competencias en Puertos y Ordenación del Territorio. Posteriormente, ocupó la portavocía del Gobierno regional y la Consejería de Universidades, Empresa e Investigación, antes de dar el salto a la primera línea del municipio murciano.
Su andadura política llegó después de una larga carrera académica. Doctor en Medicina y Cirugía y catedrático de Biología Celular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia (UMU), llegó a ocupar el rectorado de esa institución entre 1998 y 2006. Miembro de la Real Academia de Medicina, su perfil científico e institucional fue siempre una parte central de su presentación pública, también durante sus años al frente del Ayuntamiento.
Murcia Río y las fortalezas del Rey Lobo
Desde su llegada a la alcaldía de Murcia, Ballesta puso en marcha proyectos muy significativos para la ciudad: la peatonalización del Paseo Alfonso X, el plan Murcia Río para recuperar el entorno del cauce del río Segura a su paso por la ciudad, la rehabilitación de la Cárcel Vieja y el proyecto 'Conexión Sur', que contemplaba destinar 34.700 metros cuadrados para jardines y zonas verdes, así como espacios deportivos o parques infantiles.
Otro de sus proyectos estrella es la recuperación del parque cultural de Monteagudo, que alberga los restos de las fortalezas levantadas en época musulmana bajo el reinado del Rey Lobo y que es objeto de una intervención de recuperación patrimonial. El yacimiento de San Esteban, declarado Bien de Interés Cultural, también avanza hacia su musealización con una rehabilitación centrada en el Arrabal Andalusí de la Arrixaca tras años de parálisis y controversia política.
Durante los tres mandatos al frente de la capital murciana, Ballesta se rodeó de un equipo de colaboradores bastante estable, aunque sus mandatos no estuvieron exentos de turbulencias. El proyecto del soterramiento de las vías del tren quedó condicionado por el cambio en el Gobierno central: la llegada del PSOE al poder impulsó la paralización de las obras del AVE en superficie, para la que se había generado una intensa movilización ciudadana y política en la ciudad.
Otra de las crisis más sonadas fue la dimisión del concejal Roque Ortiz, hombre de confianza del alcalde, tras filtrarse unos audios en los que insinuaba que el PP colocaba a personas en contratas municipales.
Crisis interna con Ciudadanos
El segundo mandato de Ballesta estuvo marcado por una crisis interna que acabó desintegrando el gobierno de coalición. Mario Gómez, vicealcalde y concejal de Fomento de Ciudadanos, presentó una denuncia ante la UDEF en octubre de 2020 en la que acusaba a su propio equipo de gobierno de irregularidades en la contratación municipal. La denuncia, que incluía presuntas adjudicaciones directas ilegales y el uso de información privilegiada en contratos millonarios, no prosperó judicialmente. La información sobre la denuncia se dio a conocer en exclusiva por este periódico poco antes de que el edil de Salud, Felipe Coello, renunciara a su concejalía tras conocerse que se había vacunado contra la covid fuera del protocolo establecido. En ese momento, Ciudadanos había condicionado cualquier negociación sobre la crisis interna a su salida. Pocos días después, en marzo de 2021, PSOE, Ciudadanos y Podemos sacaron adelante la moción de censura que apartó a Ballesta de la alcaldía, poniendo fin a más de 25 años de gobierno ininterrumpido del PP en la capital murciana. Durante los Plenos en los que estuvo en la oposición, Ballesta no pronunció una sola palabra.
El trago más amargo como alcalde de Murcia lo vivió el 1 de octubre de 2023 con la muerte de 13 personas en el incendio de las discotecas Teatre y Fonda Milagros, que operaban sin licencia y con una orden de cierre sin ejecutar desde 2022.
Tras años de instrucción, la fiscalía pide juicio para seis responsables directos de los locales por homicidio imprudente. La jueza, en cambio, ha rechazado investigar penalmente a concejales y funcionarios del Ayuntamiento, al no apreciar relación causal de naturaleza penal entre la gestión administrativa y las muertes, aunque esta decisión está recurrida ante la Audiencia Provincial de Murcia por los representantes de las víctimas.
Maestro de ceremonias
Ballesta se distinguía de otros políticos murcianos por la manifestación en sus discursos de su vasto conocimiento. De hecho, ejercía a menudo de maestro de ceremonias en los encuentros que los populares organizaban en la capital murciana.
En el discurso de la moción de censura referenció desde a la poeta murciana María Cegarra a los escritores Jon Juaristi o Hannah Arendt. Y en su discurso de investidura en 2019 extrajo y readaptó algunas ideas de 'La política de la decepción' del filósofo Daniel Innerarity. “En la política es fundamentalmente el aprendizaje de la decepción, por tanto está incapacitado para ella aquel que no haya aprendido a dar por bueno lo que no le satisface”, dijo entonces.
Durante la última legislatura, Ballesta se enfocó en hacer una gran defensa de la identidad murciana, más allá de “complejos” y prejuicios. Uno de los proyectos que marcó este mandato fue Murcia 1200, la hoja de ruta diseñada para conmemorar el duodécimo centenario de la fundación de la ciudad de la mano de Abderrahmán II, celebrado el año pasado. Al presentarlo, el alcalde resumió su ambición: “Nos encontramos ante la oportunidad de recordar y poner en valor nuestras raíces e historia, pero también la de diseñar la Murcia que queremos legar a las futuras generaciones de murcianos”.
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