El buque insignia toledano del arte de contar cuentos busca convertirse en un festival para calles, plazas y pueblos
Durante los últimos diez años, los primeros fines de semana de los meses desde octubre hasta junio, casi coincidiendo con el curso escolar, la Senda del Cuento ha roto moldes en Toledo. Con no poco esfuerzo y muchas ganas de ampliar la oferta cultural de la ciudad, desde la Asociación Matadero Lab, nacida sobre las tablas del magnífico teatro que alberga el IES Sefarad del Casco Histórico, y al amparo de un grupo de voluntarios y voluntarias, creó en 2016 esta iniciativa, con la misión de llevar a la ciudad y a los pueblos de la provincia a los mejores narradores y narradoras orales, que cuentan sus historias para adultos y para público familiar.
Este evento cumple una década y con los años ha ido haciéndose con un público muy fiel de todas las edades, llegando incluso a entrar en las aulas. Sus cuentistas también han visitado centros escolares como los IES Universidad Laboral, El Greco, Princesa Galiana y Juanelo Turriano, además de participar en talleres de formación y creación literaria con adolescentes y jóvenes.
Pero ahora, tras diez años de andadura, la Asociación Matadero Lab ha decidido dar un giro a este buque insignia de la cultura toledana. Quiere convertirse en un festival. Sacar los cuentos a las calles y plazas de la ciudad y de los pueblos de la provincia durante siete días.
Con ello, busca recuperar la idea original con la que se fundó esa “senda”. “Queremos mantener a los y las cuentistas sobre las tablas de Matadero, pero también que narren y cuenten sus historias en las plazas y en las calles de la ciudad, hacerlos llegar aun más a la ciudadanía, acercarnos más a la gente”, adelanta a este medio Amadeo Aranda, miembro de Matadero Lab.
Este colectivo sabe que dispone de un auténtico “tesoro” que ha ido fraguando durante una década. Han pasado por el escenario más de 40 narradores y narradoras orales, entre ellos, los más conocidos a nivel nacional como Estrella Ortiz, Pep Bruno o Marta Marco
“Nuestra programación ha sido siempre de una gran calidad, y ahora queremos que llegue a más gente, porque lo merece. Ir a las calles, plazas y rincones de la ciudad y de la provincia”.
¿Cómo convertirse en festival?
Reconocen desde la asociación que la tarea no será fácil. La Senda del Cuento es un evento único que forma parte de la cultura de Toledo. Se sufraga con las aportaciones que realizan sus socios y socias y con un modelo de colaboración público-privado. Convertirlo ahora un festival requiere seguir contando con el apoyo de administraciones como el Ayuntamiento de Toledo y corporaciones locales de la provincia, para lo que ya se han puesto manos a la obra.
El objetivo es que el festival pueda realizarse en 2027. Esto quiere decir que la Senda abandonará el formato de los últimos diez años y no arrancará el primer fin de semana del próximo mes de octubre, como es habitual. Todos los esfuerzos de la organización se centrarán en su “reconversión” en festival.
“Siempre hemos estado en la periferia del circuito cultural de Toledo, pero hemos sabido sacar adelante esta iniciativa con mucha dignidad, con gran calidad y con muchísimo esfuerzo. Han pasado por la Senda del Cuento las personas que han impulsado la narración oral en España. Los ha habido siempre, pero gente como Estrella Ortiz ha hecho un arte del acto de contar y eso en Matadero se ha convertido en un referente”, añade Amadeo Aranda.
En la asociación están muy “ilusionados” con este “relanzamiento” del proyecto. Ya se han puesto en contacto con sus socios y socias y ahora quieren apoyo institucional, el hueco que consideran que les corresponde después de una década apostando por una oferta cultural “única”, que no tiene competencia en la ciudad.
Será una refundación para mejor
“Vamos a enfocar todas nuestras energías para este festival, pero en vez de repartirlas a lo largo de todo el año como hasta ahora, lo vamos a hacer con este festival una vez año. Y además queremos incluir otros espectáculos como los títeres. Seguramente será igual de intenso, pero también nos resultará más llevadero, porque somos los que somos, pero no queremos que esto acabe. Todo lo contrario, creemos que será una refundación para mejor”, apunta Matadero Lab.
El proyecto está en esbozo, pero Amadeo Aranda está convencido de que saldrá adelante. Remarca que la Senda del Cuento ya ha demostrado su cercanía con la ciudadanía acudiendo a los centros escolares o a residencias de personas mayores y ha conseguido congregar a cientos de escolares en los centros educativos. “Es un trabajo que ya tenemos hecho y todo entraría en el futuro festival”.
La idea inicial es que dure una semana entera: de lunes a jueves acudiendo a los pueblos, a los espacios que así lo requieran, como hasta ahora; y el fin de semana, centrando las actividades en diferentes plazas y calles de Toledo. “Así es como lo estamos estudiando, pero el proyecto es flexible y puede transformarse en función de los apoyos que obtengamos”.
La Senda del Cuento bebe de Matadero Lab, una iniciativa sociocultural que reúne a profesorado, gestores culturales, artistas y otros profesionales de la cultura. Su objetivo principal es ofrecer a la ciudad de Toledo y a sus jóvenes en particular un espacio cultural “alternativo y vivo”, vertebrador de sus inquietudes culturales, deportivas, sociales y de ocio.
Responde a una filosofía de participación abierta y colaborativa. Se desarrolla en torno a un modelo de cooperación institucional, público y privado, que promueve la participación de la sociedad en el proyecto. Esto garantiza su pluralidad, independencia y viabilidad.
Este proyecto comenzó a “imaginarse” por obra del narrador Félix Albo, ya que fue en un taller que se programó en la ya extinta Libro-Taberna El Internacional, cuando se fraguó. Alberto Sánchez Ramírez, de Librerías Taiga, y Petri Diaz, de Librería Hojablanca también lo impulsaron. Con la llegada de Matadero Lab, el sueño se hizo realidad y pronto se sumó Natalia Magariños Laguía, de La Madriguera de Papel, y los nuevos integrantes de Librería Hojablanca: Elvira Rivero, Rocío Sánchez y Víctor Manuel Martín Fernández.
Después, siguió creciendo con los pueblos toledanos que decidieron unirse al proyecto, como Torrijos, Villaseca de la Sagra y Sonseca.
Además de la Senda del Cuento, en Matadero Lab mantienen viva otra de sus “joyas”: Escena Lab, un espacio abierto a nuevas propuestas teatrales para público familiar, juvenil y adulto. Una vez al mes pasan por el escenario grandes artistas de este arte, compañías premiadas y con enorme prestigio en los circuitos escénicos. También ha llevado a cabo desde 2021 la iniciativa Versión Poética, con presentaciones, lecturas y charlas con destacadas figuras de este género literario como Olvido García Valdés, Miguel Casado, María Antonia Ricas, Carlos Ávila o Federico de Arce.
De cualquier forma, esta asociación ha decidido echar el resto en la clausura de la Senda del Cuento de la temporada actual. Antes de comenzar a trabajar en ese futuro festival en 2027, celebrará sus diez años reuniendo sobre ese escenario de Matadero Lab en el IES Sefarad a sus cuatro “padrinos”: Estrella Ortiz, Marta Marco, Pablo Albo y Pep Bruno. Será el próximo día 22 de mayo, a las 20.30 horas.
Esta iniciativa quiere compartir así con el público un “evento único” de la narración oral, que también será el cierre de la iniciativa tal y como se ha celebrado hasta ahora. Los cuatro cuentistas narrarán sus historias de manera individual pero también de forma colectiva, reunidos sobre el escenario por primera vez.
Los protagonistas del décimo aniversario
El recorrido de Estrella Ortiz nace entre el teatro, la educación y la curiosidad por la palabra dicha, hasta que el cuento se convirtió en el centro de su oficio. Fue una de las pioneras en el resurgir de la narración oral en España y, desde entonces, no ha dejado de compartir historias.
Durante años ha llevado sus cuentos a bibliotecas, escuelas y espacios culturales dentro y fuera del país, creando encuentros donde la palabra cobra vida y el público forma parte del viaje.
De su estrecha relación con la Biblioteca de Guadalajara nació, entre otros proyectos, el Maratón de los Cuentos, una celebración colectiva de la oralidad. También investiga, escribe y acompaña a otros en el arte de narrar, ampliando los caminos de la palabra. “Una voz que sostiene, inspira y nos recuerda de dónde venimos”.
Pep Bruno cuenta cuentos desde 1994 para públicos de todas las edades, desde los más pequeños hasta los adultos, y ha llevado sus historias por buena parte de España y también a distintos países de América, África y Europa. En cada lugar, la palabra encuentra su sitio y se convierte en encuentro.
Su relación con el cuento va más allá de la escena: escribe, investiga, edita y recoge la tradición oral, ampliando los caminos de la narración. Ha formado parte de proyectos fundamentales como el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara y el Maratón de los Cuentos, y es socio fundador de iniciativas que sostienen y difunden este oficio.También su voz habita otros espacios, como la radio, donde sigue compartiendo historias.
“Un narrador que no solo recorre los caminos del cuento, sino que ayuda a mantenerlos vivos y claro ejemplo de ello somos nosotros, la Senda no existiría sin todas esas llamadas pidiendo consejo, asesoramiento, ayuda”, afirman desde La Senda del Cuento.
Marta Marco y Pablo Albo
Por su parte, Marta Marco, formada en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, ha ido recogiendo a lo largo del tiempo distintas formas de expresión (la narración oral, los títeres, las sombras, el canto) hasta tejer un lenguaje escénico personal y vivo.
Ha llevado sus historias a teatros, bibliotecas y festivales dentro y fuera del país, atravesando geografías y culturas donde la palabra se transforma en encuentro. Cada lugar ha ido dejando huella en su manera de contar.
Su trabajo también habita en la formación, acompañando a otras personas en el descubrimiento de sus herramientas expresivas, donde cuerpo, voz e imaginación dialogan. “Una presencia que cuida, impulsa y amplía las formas de narrar”.
Pablo Albo narra cuentos desde 1994 y, desde entonces, ha recorrido escenarios, bibliotecas y festivales dentro y fuera del país, llevando historias a públicos de todas las edades. Porque, como bien sabe, “los cuentos no tienen edad, pero sí escuchas distintas”.
También escribe: más de cincuenta libros viajan por el mundo en distintas lenguas, acompañados de premios y reconocimientos, aunque su verdadera fuerza sigue estando en la palabra dicha. En La Senda del Cuento lo consideran “un guardián de historias que nos recuerda que la magia sucede, siempre, cuando alguien cuenta y alguien escucha”.
Tras este gran acto, la Asociación Matadero Lab se centrará en conseguir que la Senda del Cuento se convierta en ese ansiado festival. “Sin perder nuestra esencia ni nuestras ganas, y llegando a más gente, porque todos estos años de historias y cuentos lo merecen”, concluye.
0