Y así fue como tres amigas que veraneaban juntas fundaron un festival de cortos en un pueblo de Cádiz
Las historias de verano tienen a veces estos desenlaces: tres amigas se conocen en un pueblo de playa, el tiempo pasa y los cariños se consolidan, hasta que un buen día deciden embarcarse juntas en una aventura. Por ejemplo, la creación de un festival de cine. Esa sería, de forma muy resumida, la peripecia fundacional del Festival Internacional de Cortometrajes Conil de Cine, una cita que lleva ya dos ediciones en continuo crecimiento, y que celebrará la tercera del 24 al 27 de septiembre.
La actriz Raquel Guerrero, natural de Carabanchel, se alió así con las conileñas Isabel Sánchez y Noelia Muñoz para dar forma a lo que empezó siendo una ocurrencia más o menos extravagante, y que ha acabado convirtiéndose en una realidad. “Queríamos hacer algo juntas, y en concreto aquí. Conil es un municipio muy centrado en el turismo, y pensamos que podía posicionarse de otra manera, a través de la cultura”, explica Guerrero, en un espléndido momento de su carrera tras protagonizar la serie Machos alfa. “En el fondo, es una forma de cariño hacia un sitio que adoramos, aportar algo a un sitio que nos ha visto crecer”.
Eso aunque, como comenta la propia actriz, “es un jaleo, ya que ahora mismo estoy rodando en Tenerife, mis compañeras tienen también sus obligaciones... Pero nos organizamos entre las tres”. Algo que queda patente viendo la programación de este año, que reunirá este año a un buen número de profesionales y caras conocidas del séptimo arte y de la televisión como Ingrid García-Jonsson, Ana Wagener, Ruth Gabriel, Raúl Tejón, Emilio Buale, Antonio Pagudo, Norma Ruiz, Nacho Fresneda y Raquel Guerrero, entre otros.
Cine quinqui
Asimismo, la programación profesional contará con figuras como el director Joaquín Mazón, que impartirá la clase magistral El arte de dirigir comedias, y con profesionales de referencia de la industria como Rosa Estévez, Alejandro Gil (Lane Casting), Marichu Sanz, Isa Sánchez, Néstor López, Merche Herranz (La Zona) o Aitor Arenas Suso. “Una de las secciones a las que más cariño les tengo y que queremos mantener es la que dedicamos al cine quinqui, con referentes como Deprisa, deprisa o Los golfos”, añade Guerrero.
Toda la programación, sección oficial, horarios, actividades profesionales y proyecciones pueden consultarse en la web oficial de la cita, www.conildecine.com, donde el público puede reservar plaza para las masterclasses y encuentros y adquirir directamente sus entradas. Entre los títulos que se proyectarán en versión oficial, destacan títulos como No estás loca, de María Bestar; Ser un hombre, de Lucas Parra; María Rita, de Juan Barbazán; I walked through the Wall, de Pablo Larcuen; Pichu es así, de Carmen Córdoba; El ressó de la mirada y Loquita por ti, de Greta Díaz; Pobre Marciano, de Alex Rey; Cara de cona, de Guillermo de Oliveira; Polígono X, de Néstor López; Mi juego, de David Navarro; o La conversación que nunca tuvimos, de Cristina Urgel, entre otros.
Por su parte, la Sección Oficial internacional reunirá cintas como The first patrol, de Vojtech Jonecny (República Checa); Nun, de Ekaterina Kuznetsova (República Checa); Khazan (Treasure) de Basir Ahmed (Pakistán); o Dans l’isoloir (Inside the Booth), de Baptiste Martin-Bonnaire (Francia).
Patrimonio y tecnología
No obstante, la gran novedad de este año será la incorporación de un templo del siglo XVI como espacio de proyección del festival. La histórica iglesia de Santa Catalina se convertirá en un atractivo añadido para los asistentes a Conil de Cine, que vivirán una experiencia inmersiva. Según adelanta la organización, las películas se proyectarán sobre una gran pantalla instalada en el espacio, mientras que cada espectador dispondrá de auriculares individuales para escuchar directamente el sonido de la película. “Una forma de exhibición que busca modificar la relación habitual entre el público y la pantalla: escuchar cada diálogo con nitidez, percibir cada silencio y sumergirse en el universo sonoro de cada película mientras se comparte, al mismo tiempo, la emoción de una experiencia colectiva”, comentan.
Según las impulsoras del festival, los apoyos han ido sumándose año tras año: “El Ayuntamiento se implicó desde el primer momento, luego pudimos contar con la ayuda de la Diputación de Cádiz, y este año, además de Fundación La Caixa, hemos recibido también la ayuda de la Fundación Cajasol como patrocinador. Pero sobre todo se ha volcado el pueblo, que ha venido respaldando con su presencia el festival y nos proporciona muchos apoyos locales. En buena medida, porque los cines Moreno, que eran los últimos que quedaban en Conil, ya no existen, pero los espectadores siguen queriendo vivir la experiencia del cine en pantalla grande”.
Para Raquel Guerrero, Conil de Cine es el modo de conectar su profesión con este rincón de la costa gaditana, conocido por la industria conservera y el ocio estival, pero también de arraigarse ella misma, un poco más, al espacio en el que ha sido feliz desde muy niña. “Conocí el pueblo cuando estaba apenas arrancando, ¡no había ni bares! Todo ha cambiado mucho, pero sigue siendo mi segunda casa. Siempre lo digo: si me pierdo, buscadme en Conil”.
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