Aragón arranca una campaña invisible tras el accidente de Adamuz: el PP se mide con Vox y el PSOE intenta aguantar
Aragón se encamina a las urnas el próximo 8 de febrero tras el adelanto electoral decidido por Jorge Azcón en un ambiente inédito tras el brutal accidente de tren de Adamuz, que ha paralizado la precampaña electoral. Todos los partidos, a excepción de Vox, decidieron cancelar las agendas antes incluso de que se decretasen los tres días de luto nacional, que acaba esta medianoche. Y será a partir de las 10 de la mañana cuando se retome una campaña que, en todo caso, quedará relegada a un segundo plano en medio de las repercusiones de la tragedia.
El PP ideó una gymkhana electoral para desgastar a Pedro Sánchez con derrotas consecutivas en Extremadura (en diciembre), Aragón, Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía (en primavera). Los socialistas están en horas bajas ante la proliferación de la corrupción que ha llevado a prisión al exministro y exsecretario de Organización José Luis Ábalos y tiene en libertad provisional a Santos Cerdán.
El PSOE acusa también la acumulación de denuncias por acoso que estallaron tras las informaciones de elDiario.es sobre el exasesor de Moncloa Paco Salazar. La candidata socialista, Pilar Alegría, almorzó con él tras ser apartado en lo que ella misma reconoció que fue un “error”. Todo ello en medio de una ola reaccionaria mundial que tiene efectos también en España, con una ultraderecha crecida que marca la agenda y escora al electorado.
El PP se enreda con Vox
Feijóo ideó una serie de citas electorales autonómicas que socavaran la autoridad de Sánchez dentro del PSOE y le obligaran a convocar elecciones generales. Un desfonde socialista y un repunte del PP terminaría de doblegar la resistencia del presidente del Gobierno.
Pero el primer test, el de Extremadura, solo cumplió la premisa a medias. El PSOE trituró su propio suelo y sacó su peor resultado en la región. Pero María Guardiola apenas ganó un escaño para el PP y, de hecho, se dejó 10.000 votos en las urnas sobre lo que logró en 2023.
Fue Vox el gran ganador político del 20 de diciembre. Los de Abascal más que duplicaron votos y mantienen una dura negociación con Guardiola. Las conversaciones se desarrollarán en paralelo a la campaña electoral de Aragón, y probablemente no se resolverán hasta después del 8 de febrero.
La bronca en Extremadura, con amenazas de repetición electoral y peticiones de cabeza incluidas, sí impactará en Aragón, donde todo apunta a que se puede repetir un escenario muy similar al del pasado mes de diciembre. Así lo indica una encuesta del CIS de este mismo jueves, con el PP repitiendo el mismo resultado que en 2023, el PSOE con una caída más limitada que en Extremadura y Vox que podría duplicar representación. De darse este resultado, Jorge Azcón dependería en exclusiva de la ultraderecha para volver a gobernar y se disolvería la opción de apoyarse en otros partidos como el PAR o Teruel Existe. El candidato de la formación regionalista, Tomás Guitarte, aseguró en una entrevista con elDiario.es: “Nos mojaremos por evitar que la extrema derecha gobierne en Aragón”.
Las previsiones del PP tampoco son las más halagüeñas y Azcón ha optado por una estrategia electoral diferente a la de Guardiola en Extremadura. Para empezar, el presidente de Aragón ha suspendido su presencia en Fitur prevista para este viernes para volcarse en el arranque de la campaña.
A diferencia de lo ocurrido en Extremadura, el PP de Aragón cuenta con una amplia presencia de la dirección nacional, con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza, y de otros barones autonómicos. El miedo a Vox queda patente en la presencia destacada de Isabel Díaz Ayuso el primer fin de semana con “varios actos” previstos en Zaragoza y Huesca, según su equipo.
El objetivo del PSOE: resistir
El PSOE intenta alejar el fantasma del batacazo en Extremadura, donde obtuvo el peor resultado de su historia, y que en Ferraz atribuyen en buena medida al desarrollo de la campaña y, sobre todo, al candidato, Miguel Ángel Gallardo, a la espera de juicio por el supuesto enchufe del hermano de Sánchez a través de la Diputación de Badajoz y hoy fuera de la política. El objetivo de Sánchez en Aragón es resistir, aunque dan por hecho que la derecha seguirá en el poder. Lo que consideran en Moncloa es que no se va a producir ningún vuelco dado que la situación se quedará como está y tratarán de trasladar la responsabilidad al PP si, como ocurrió en Extremadura, aumenta su dependencia de Vox.
En el equipo de la exministra Pilar Alegría creen que el PP va a fracasar en su intento de quitarse la dependencia de un Vox disparado en las encuestas y que los dos grandes partidos se quedarán en unos resultados similares a los que obtuvieron en 2023. Sin embargo, las encuestas pronostican una profunda caída para los socialistas, a los que sitúan en 18 o 19 escaños frente a los 23 que tienen ahora.
“No va a haber el resultado que estaban dando las encuestas. Vamos a estar muy cerca de los resultados de [Javier] Lambán”, dicen en el equipo de Alegría, en el que se muestran confiados en que está habiendo una activación del electorado y que se ha frenado el trasvase de voto que tenían hacia el PP. “Están volviendo”, dicen esas fuentes, que ven un “cierto estancamiento del PP”.
Alegría, que dejó el Gobierno justo antes de Navidad, está haciendo una “campaña de proximidad” con actos pequeños en pueblos y en barrios, sin grandes mítines, sin atriles, ni fondos con las siglas del PSOE y con atención a medios de comunicación. Se espera la presencia de Sánchez en tres actos: este domingo en Huesca, el 1 de febrero en Teruel y en el cierre de campaña, en Zaragoza. La campaña la han diseñado en gran medida en Ferraz.
“Pilar es muy conocida en Aragón por la portavocía del Gobierno y lo que queríamos era dar a conocer a la verdadera Pilar, que es una mujer muy próxima con la que es fácil hablar, etcétera”, dicen en su equipo. Sin embargo, en el sector más crítico del partido creen que los actos son pequeños y controlados, con presencia fundamentalmente de militantes y cargos del partido. Del resultado de Alegría dependerá en buena medida también su futuro como líder de la federación tras confeccionar listas a su medida con una ‘purga’ del lambanismo.
La izquierda, de nuevo en tres candidaturas diferentes
La izquierda alternativa acude de nuevo dividida en tres candidaturas diferentes, Chunta Aragonesista, por un lado, una alianza entre Izquierda Unida y Movimiento Sumar (el partido de Yolanda Díaz) por otro y finalmente la coalición entre Podemos y Alianza Verde.
La experiencia de 2023, cuando la falta de unidad dejó el camino libre a Vox para colocarse como tercera fuerza, no ha contribuido para que los actores dejasen de lado sus diferencias y llegasen a un acuerdo global.
Hubo negociaciones hasta el último momento, pero los vetos cruzados entre partidos dificultaron ya no una candidatura única sino al menos un entendimiento entre algunas de las fuerzas. Izquierda Unida y Podemos, de hecho, estuvieron negociando hasta el final y también hubo conversaciones del partido de Ione Belarra con los aragonesistas, pero el único pacto posible fue el que firmó IU con Movimiento Sumar, una fuerza sin apenas presencia en la comunidad.
Precisamente la aparición de los de Yolanda Díaz en las negociaciones para una alianza conjunta fue un obstáculo insoslayable para Podemos, que ya ha dejado claro que no quiere pactar con nada que tenga que ver con Sumar. La foto de Extremadura no se podrá repetir y las previsiones de la izquierda, por lo tanto, son mucho menos optimistas.
El último CIS sitúa a Chunta cerca del 7%, con una previsión de entre tres y cinco escaños. En los mejores escenarios serían dos más de los que obtuvo en 2023 y muestran que es esta fuerza la que mejor consigue capitalizar el descontento del votante socialista. Izquierda Unida también subiría, hasta el 5%, y podría sumar hasta tres escaños, frente al único diputado que consiguió hace dos años. Y Podemos en los mejores escenarios conseguiría retener su diputado, aunque el sondeo le sitúa por debajo del umbral mínimo de representación, en la barrera del 3% en esta comunidad.
Precisamente el bajo umbral para conseguir escaño en Aragón, repartido además en tres circunscripciones, ha jugado su papel frente al escenario de unidad: todos los partidos se ven con posibilidades de lograr representación en solitario, frente a lo ocurrido en anteriores elecciones autonómicas como Galicia o Euskadi.
La encuesta del CIS muestra, sin embargo, un escenario alternativo: la suma de las tres candidaturas se coloca por encima del 14%, a un escaso porcentaje de arrebatar la tercera plaza a la extrema derecha.
La falta de unidad en cualquier caso no es una novedad en Aragón. Más allá de la coyuntura política actual estatal, que sin duda ha influido en la falta de entendimiento, Chunta, Podemos e Izquierda Unida nunca han concurrido en las autonómicas en una candidatura conjunta.
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