La guerra de Irán desbarata la economía, echa a Von der Leyen al monte y fractura (aún más) la Unión Europea
Hola
Deseo que estés bien.
La geopolítica ha dejado de ser una sección lejana en los diarios para colarse en la cesta de la compra y en el recibo del banco. Directamente en tu bolsillo, como ha alertado esta semana el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. La guerra de Irán ha vuelto a poner sobre la mesa nuestra vulnerabilidad y dependencia energética, como sucedió con la guerra de Ucrania. El simple riesgo de interrupción del tráfico por el estrecho de Ormuz, la arteria por la que circula una quinta parte del petróleo mundial, ha bastado para tensionar los mercados energéticos, como te cuento más abajo.
No es solo una cuestión de barriles de crudo; es, como advierte el director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), Haizam Amirah Fernández, una potencial “arma de destrucción masiva socioeconómica”. Actúa como un acelerador de partículas sobre una inflación que ya creíamos domada, encareciéndolo todo, hasta los fertilizantes que terminan determinando el precio de las legumbres en el súper, como explica Alberto Garzón.
La inestabilidad en Oriente Próximo ha reactivado también los temores de los mercados financieros, inyectando un nerviosismo que se traduce directamente en la curva del Euríbor, que esta semana registró su mayor subida diaria en 18 años (aunque al día siguiente cayó con fuerza). Ojo con las hipotecas.
En Bruselas, el conflicto no solo ha removido los precios, sino también los cimientos de la cohesión europea. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha protagonizado una de sus semanas más erráticas, echándose al monte con propuestas unilaterales sobre reglas y orden internacional y un renovado impulso a la energía nuclear —bajo el paraguas de la seguridad energética francesa— que ha levantado ampollas en ciertos sectores. Este giro ha abierto un cisma interno, obligando a figuras como Pedro Sánchez o el portugués António Costa, presidente del Consejo Europeo, a recordar los valores fundacionales de la UE –antibelicistas– y que Europa no puede ser un actor secundario que titubea y abandona sus principios a las primeras de cambio.
Von der Leyen ha reculado pero la herida política queda abierta. La guerra de Irán ha demostrado que la Unión Europea sigue sin tener –tampoco en esto– una respuesta clara y única ante las sacudidas exteriores, moviéndose entre la urgencia energética y la defensa de unos valores que, en plena economía de guerra, parecen estorbar a algunos. La escena ha vuelto a repetirse: cada crisis externa termina en una fractura de la Unión. ¿Poder de amedrentamiento del sheriff Trump o recomposición de la extrema derecha? El mundo está cambiando, sí; lo que no cambia es quién acaba pagando la factura de una energía que vuelve a usarse como munición.
El dato
1.000
Son los millones de euros que las empresas gasistas estadounidenses podrían obtener, en beneficios a la semana, como consecuencia del conflicto en Irán, según los nuevos datos de EnergyFlux, una plataforma de análisis especializada en los mercados globales de gas natural, economía energética y geopolítica. El cierre de la planta de gas natural licuado (GNL) de Ras Laffan, en Catar, que representa aproximadamente una quinta parte del GNL mundial, crea un déficit de suministro que los exportadores de GNL estadounidenses podrán aprovechar. Como muestran los datos de EnergyFlux, el aumento de los precios del gas observado desde que comenzó el conflicto hizo que la rentabilidad nominal de un solo cargamento de GNL entregado en Europa se duplicara en una semana. Esto significa que las exportaciones estadounidenses de GNL podrían generar hasta 4.000 millones de dólares en beneficios extraordinarios si la planta de Catar permanece cerrada durante un mes.
El gráfico
Mientras el mundo tecnológico debatía hace unos días en el Mobile World Congress de Barcelona sobre la nueva economía y mientras asistimos –día tras día– a evoluciones y operaciones multimillonarias en torno a las big tech, la guerra de Irán nos pone ante el espejo y nos muestra cuán dependientes somos aun de la vieja economía y de los combustibles fósiles para funcionar. Escasas horas después de que el petróleo superara la barrera –más psicológica que otra cosa, como contamos aquí– de los 100 dólares por barril, la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha aprobado la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia para reducir los precios del crudo. Van a sacar al mercado 400 millones de barriles.
¿Qué son estas reservas? Una garantía estratégica de petróleo pensada para hacer frente a situaciones de crisis, en particular cuando hay una interrupción de suministro. La AIE se creó un año después de la primera gran crisis del petróleo de 1973 para afrontar situaciones como la que se había vivido entonces y una de sus principales herramientas son precisamente estas reservas estratégicas. Sus países miembros, que ahora son 32 (casi todos los de la OCDE), tienen la obligación de disponer en esas reservas del equivalente de al menos 90 días de importaciones para sacarlas rápidamente al mercado en caso de necesidad. España, que tiene reservas para 92 días, apoya la iniciativa y aportará el equivalente a 12 días.
El precio del barril Brent –de referencia en Europa– ha sufrido fluctuaciones estos días. De hecho, tras marcar un récord el lunes, el martes bajó significativamente y este miércoles volvió a repuntar. Lo que no oscila es tu traslado a las gasolineras: siempre al alza. Si has ido a repostar estos últimos días habrás notado un incremento en el ticket. En el caso del gasóleo, el precio ha superado al de la gasolina y alcanza niveles que no se veían desde finales de 2022, tras estallar la guerra de Ucrania. En las gasolineras, el diésel subido un 24% desde el inicio de los bombardeos en Irán. En el gráfico puedes ver cómo evoluciona el promedio del precio del diésel y la gasolina 95 en todas las gasolineras de España, según los datos enviados por más de 12.000 estaciones de servicio al Ministerio para la Transición Ecológica.
Tipos (y tipas) de interés
Sube Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca. Ha dado un golpe de efecto a la campaña electoral de las próximas elecciones generales en Dinamarca, que se celebrarán el 24 de marzo, al situar en el centro del debate político la propuesta de restablecer un impuesto al patrimonio dirigido a los ciudadanos más ricos del país. Planea poner un impuesto del 5% a las fortunas superiores a 25 millones de coronas danesas (2,3 millones de euros). Afectaría a unas 22.000 personas y permitiría recaudar alrededor de 6.000 millones de coronas al año (unos 803 millones de euros).
La líder socialdemócrata ha sido acusada de llevar a cabo unas políticas demasiado de derechas al frente de un gobierno de coalición con el partido liberal y los moderados. Frederiksen defiende que el objetivo es reducir la desigualdad creciente en el país y financiar políticas públicas, como una ambiciosa reforma educativa destinada a disminuir el número de alumnos por clase en los primeros años de primaria. Se apoya en datos que muestran que el 1% más rico posee aproximadamente una cuarta parte de la riqueza del país y que su patrimonio ha crecido mucho más rápido que el del resto de la población en los últimos años.
Aunque la iniciativa ha recibido críticas, especialmente de partidos conservadores y de algunos empresarios que advierten del riesgo de que las grandes fortunas abandonen el país —citando el ejemplo de Noruega—, también cuenta con un respaldo social significativo: cerca de la mitad de los votantes apoyaría el restablecimiento del impuesto. Sus detractores cuestionan tanto su impacto económico como el oportunismo político.
No todo nos parece mal
La Fageda invierte 4,2 millones en maquinaria en su fábrica de lácteos. La Fageda ha destinado 4,2 millones de euros a inversiones industriales en su fábrica de lácteos en Santa Pau (Girona). El Govern de la Generalitat ha aportado 2,6 millones. En Catalunya, La Fageda es muy conocida. Por dos motivos. El primero es por su producto estrella, los yogures, que también se comercializan en Baleares, Comunitat Valenciana y en algunos centros de Madrid. Y el segundo es porque es un referente en inclusión laboral. Se trata de una cooperativa que fundó Cristóbal Colón, psicólogo, y que emplea a personas con discapacidad intelectual, trastorno mental o en riesgo de exclusión social.
Estas inversiones, según explica la empresa, han permitido el mantenimiento de 59 puestos de trabajo y la creación de 10 nuevos, todos vinculados a la fábrica de lácteos. Todas las mejoras se han llevado a cabo teniendo en cuenta las necesidades de las personas que trabajan en la fábrica. Hoy La Fageda emplea a 387 personas con contrato laboral y 167 de ellas trabajan con apoyo. También fabrica mermeladas y helados, y presta servicios de jardinería.
Se llama así porque está ubicada en el hayedo del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa (Girona), el único hayedo volcánico de toda España. Un lugar precioso.
Nos gusta la competencia
Estas informaciones de otros medios me han parecido interesantes:
- Cinco formas en que la demografía está transformando la economía mundial. Vidas laborales más largas, uso de la inteligencia artificial (IA) y estrés en los sistemas de bienestar: 45 expertos exponen su análisis. (Financial Times)
- Una criptomoneda está devorando los bonos del Tesoro de EEUU. Una nueva generación de criptomonedas, vinculadas al dólar, está creciendo rápidamente, prometiendo pagos más rápidos y tipos de interés potencialmente más bajos. Pero los reguladores y los banqueros advierten de los riesgos. (New York Times)
- Rosalía: un millón de entradas y 100 millones de euros de recaudación. Las giras internacionales de las estrellas se basan en una compleja cadena de actores, intermediarios y flecos económicos en la que el artista tiene un mínimo de ingresos garantizado y la opción de quedarse con hasta el 95% de los beneficios netos. (El Periódico)
- Wasabi y judías, el nuevo carbón de Asturias. Las galerías de los antiguos pozos mineros se reconvierten en invernaderos subterráneos gracias a sus condiciones ambientales estables (El País)
- La Agencia Tributaria empieza a usar la IA para prevenir el fraude. Avisos en la renta y cartas a los contribuyentes para prevenir el fraude. (El Mundo)
Hasta aquí por hoy. El jueves que viene vuelvo a tu correo.
Mientras, puedes escribirme a contraoferta@eldiario.es con tus ideas o quejas.
¡Un abrazo!
Sobre este blog
En un momento convulso para las noticias de economía, es más importante que nunca estar bien informado. Serafí del Arco, redactor jefe de Economía de elDiario.es, te trae cada jueves una newsletter con la información económica que te importa con un punto de vista riguroso y diferente. Pese a su valor, no te cobramos nada por apuntarte ni por recibir el boletín. Suscríbete aquí:
0