"Tanto valor tiene para el conocimiento de la historia la documentación del bando vencedor como la del vencido"

El investigador Jesús Robledano y la diputada María Isabel de Pablo.

La Diputación Provincial de Huesca acoge hasta el 1 de agosto la muestra 'Skogler: el visor falangista de la Guerra Civil y la posguerra', una selección de 300 fotografías entre los 3.500 negativos originales que la institución compró en 2010. Un estudio encargado a investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid ha permitido determinar quién era el autor de esas imágenes que hacen un seguimiento exhaustivo de Falange Española Tradicionalista durante décadas. Jesús Robledano (Madrid, 1966) es uno de los comisarios de la exposición.

¿Quién fue Ángel Cortés, del estudio Foto Skogler?

Fue un fotógrafo que se significó como fotógrafo de galería, de fotos de estudio. Hacía fotografías sociales en Zaragoza: de familias, de bodas, de bautizos, de actos sociales... Además, fue un destacado militante falangista. Fue uno de los promotores de Falange en Zaragoza, junto con Jesús Muro, en 1933. Entonces, dado su vínculo falangista, cuando empieza la guerra civil, se dedica a hacer fotografías para Falange Española, justo después del alzamiento, el 18 de julio. Tenemos un grupo de fotografías inéditas, donde vemos las acciones iniciales de la falange, con destacados falangistas todavía organizando los grupos y las milicias. Vemos cómo vestían, organizándose, saliendo de camiones con fusiles para todas las tareas militares y de castigo. Cortés se destacó por su servicio a falange como militante, político y militar como en su faceta de fotoperiodista, al sacar todas esas fotografías que documentaban el trabajo militar y el social de Falange Española. Entonces, lo podemos definir como un fotógrafo típico de estudio, de galería, y también como fotoperiodista, con una devoción y una dedicación muy fuerte a documentar toda la acción falangista en la guerra civil, tanto en el frente como en la retaguardia.

¿Por qué es interesante recuperar el trabajo que se puede visitar estos días en la Diputación Provincial de Huesca?

Es muy interesante porque muestra unas fotografías que, en primer lugar, son inéditas. No han sido publicadas en ningún sitio y muestran esas acciones de falange, fotografiadas incluso desde dentro de las filas de Falange. Son unas fotografías, podríamos decir, íntimas, de actos, de conversaciones de falangistas en el momento más activo de la guerra, en el momento del alzamiento. Eso tiene un interés documental muy importante. Por ejemplo, documenta cómo se integra la mujer desde el primer momento en las filas de Falange, qué tipo de relación había entre el hombre y la mujer falangista. La mujer estaba integrada militarmente en Falange. Todo ese detalle íntimo de los falangistas está muy bien documentado. También tenemos documentada mucha acción militar y mucha acción social de Falange que no tenemos en otras fuentes de información, porque se han perdido en Zaragoza. Apenas tenemos documentación escrita, no sabíamos lo que hacía falange ni cómo lo hacía, ni qué personajes estaban metidos en Falange y cómo se estaban organizando, qué tipo de impacto y de acción social estaban teniendo... todo eso lo tenemos documentado en las fotografías. Además, son fotografías que sirven para conocer la sociedad en Zaragoza en esos años.

¿Las fotografías permiten aspectos de la historia desconocidos hasta ahora?

No hemos profundizado sobre toda la información que teníamos sobre la guerra en Zaragoza, pero creemos que algunos de los reportajes de Ángel Cortés están mostrando información que no aparece en otras fuentes. Por ejemplo, tenemos un reportaje de José Sáinz Nothnagel, que fue un destacado falangista nacido en Cantabria, aunque después se trasladó a Toledo y fue dirigente de Falange en Castilla La Mancha. Antes de estallar la guerra fue detenido y encarcelado; en el momento del alzamiento, estaba en la cárcel de Alcañiz y los falangistas lo liberaron. Entonces, tenemos documentado en imágenes qué hizo Sáinz Nothnagel justo después de su liberación, por ejemplo. Estaba en Zaragoza, en el cuartel de Torrero, en la misión de las milicias falangistas para hacer operaciones de castigo: se le ve dando órdenes, organizando este camión por aquí, este otro por allí... No sé si hay otras fuentes que tuvieran documentado esto, pero desde luego esas imágenes nos lo están mostrando. También tenemos otro reportaje muy interesante, que son unas imágenes de la Bandera General Sanjurjo, que es una Bandera se crea en Zaragoza a principios de agosto de 1936, pocos días después del alzamiento. A finales de septiembre o principios de octubre, parece que había noticias de que algunos miembros de esta Bandera se podían pasar al enemigo, al bando republicano, que se habían metido elementos de la izquierda para evitar ser fusilados... Entonces, entre 300 y 400 de estos legionarios fueron fusilados en menos de una semana. Pues bien, tenemos un reportaje de esta legión tres días antes del fusilamiento.

Con el relato del bando ganador omnipresente durante el franquismo, ¿piensa que estos últimos años todos los esfuerzos de recuperación de memoria histórica se han centrado en recuperar el relato de los vencidos? ¿Habría que trabajar también por redescubrir relatos del bando vencedor?

Sí, posiblemente no ha sido políticamente correcto durante la transición y en los años posteriores recuperar este relato de los vencedores. Todos hemos sufrido los 40 años de franquismo, fue una época muy dura, la represión franquista fue espectacular. Entonces, no tenía muy buena prensa el relato de los vencedores en época democrática. Posiblemente, sí haya un sesgo a más recuperación y más difusión pública de fotógrafos, de fondos y de fuentes del bando vencido, del republicano. Pero tenemos que pensar que todas las fuentes tienen el mismo valor desde el punto de vista histórico. Tenemos que dejar fuera las connotaciones políticas, el sufrimiento que hayamos podido tener y pensar en que son fuentes para el conocimiento de la historia. Tanto valor tiene para el conocimiento de la historia la documentación del bando vencedor como la del vencido. Tenemos que conocer lo que se hacía en Zaragoza durante la guerra civil dentro del bando vencedor, del franquista. Estas fuentes, aunque están muy sesgadas hacia toda la ideología franquista y falangista, pero nos están permitiendo saber aspectos sociales, económicos, culturales, de comportamiento, de vida cotidiana, de guerra... Es un ejercicio importante que se debería recuperar.

¿Estos documentos recuperados del bando vencedor podrían llegar a cambiar la visión sobre algunos aspectos de la historia, con respecto a la propaganda oficial del franquismo?

No sabría decir. El relato de lo que fue el franquismo y la Falange Española de las JONS ha sido muy estudiado, tenemos muchas fuentes... No lo sé, creo que no va a cambiar ese relato, pero sí conoceremos unos matices muy interesantes, muy visuales, que no podemos recibir del relato escrito. El relato visual, el acercamiento directo a la imagen, a los sentimientos que muestran las caras de las fotografías... ese acercamiento a lo visual no lo vamos a tener en otras fuentes.

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