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ENTREVISTA Guillermo Vega, gerente de Mouro Producciones y director de Música en Grande

“Hay muchísimas ganas de disfrutar de la música en directo y de pasarlo bien”

Guillermo Vega en la presentación del festival Música en Grande.

El festival Música en Grande regresa este jueves 7 de julio al estadio El Malecón en Torrelavega en lo que supone una vuelta a la normalidad de los conciertos en la comunidad autónoma, después de dos años en los que el evento más consolidado de la escena cántabra tuviera que suspenderse a consecuencia de la pandemia. Será también el pistoletazo de salida de un verano cargado de música en directo y conciertos para todos los gustos, que para el gerente de Mouro Producciones, Guillermo Vega, solo puede interpretarse como una buena noticia. “No creo que haya un exceso de oferta musical. Hay festivales distintos y hay público para esos festivales”, reivindica el también director de Música en Grande. A su juicio, “hay muchísimas ganas de disfrutar de la música en directo y de pasarlo bien”.

Música en Grande regresa a Torrelavega como el primer gran festival de Cantabria tras el fin de las restricciones

Música en Grande regresa a Torrelavega como el primer gran festival de Cantabria tras el fin de las restricciones

¿Cómo será la vuelta a la normalidad de Música en Grande después de dos años de parón obligado por las restricciones sanitarias?

La vuelta a la normalidad de Música en Grande va a ser muy ilusionante. Nos hemos sentido como una máquina que no está engrasada y a la que hay que poner a punto poco a poco, pero estoy seguro de que todo va a salir fenomenal y estamos muy concentrados para que todo funcione. Por parte del público, lo que nos trasmitía en un primer momento era expectación y lo que se está notando también es que se venden muchísimas entradas a última hora, también acompañados por el tiempo, porque seguimos siendo una comunidad donde las condiciones meteorológicas marcan mucho.

¿La música en directo ha cambiado para siempre por la pandemia o los hábitos de los espectadores siguen siendo los mismos tras dejar atrás la distancia social y las mascarillas de estos dos últimos años?

Yo pienso que ha cambiado muy poquito. Sí es verdad que el público es cada vez más de singles que de discos. Hace unos años, te comprabas el vinilo, el casete o el CD y te lo escuchabas entero. Ahora, la gente es más de canciones, de temas concretos. Eso hace más difícil programar un cartel que guste en un festival. ¿Una canción te hace comprarte una entrada para ir a un concierto? Es complicado. Pero en lo que se refiere a infraestructuras, lo que viene para quedarse en una zona acotada del recinto con mesas y sencillas para disfrutar del concierto con tus amigos o tu familia de otra forma. Hay un cierto público que quiere su mesa, su espacio, sin mezclarse con tanta gente, vivirlo de una forma más tranquila, después de las experiencias a las que nos vimos obligados por la pandemia.

Música en Grande ha confirmado que continuará en el estadio El Malecón de Torrelavega durante cuatro años, por lo menos hasta el año 2025 como mínimo. ¿La estabilidad del proyecto a largo plazo permitirá crecer a un festival que celebra ya su duodécima edición?

Claro, por supuesto. Como en toda empresa, la estabilidad es uno de los parámetros más importantes a tener en cuenta en el largo plazo. Tienes la tranquilidad de marcarte unos objetivos a cuatro años, puedes invertir en grupos, puedes invertir en infraestructuras, puedes invertir en campañas de publicidad... Es una maravilla en ese sentido, la verdad.

¿Qué la ha dado Torrelavega a Música en Grande?

Nos acogió en un momento muy complicado para la empresa por otros avatares, que nos obligó a trasladarnos desde Santander, y estamos muy agradecidos tanto al público como a las instituciones y a los patrocinadores que nos apoyaron.

La ilusión del público por la música en directo está superando con creces a las circunstancias derivadas del momento tan complicado que estamos viviendo todos

¿Cómo está afectando a la producción de un evento de estas características la actual situación económica y la inflación de los precios que vemos en nuestro día a día?

Estamos sufriendo como todos esos problemas, pero por encima de eso, hay muchísimas ganas de disfrutar de la música en directo y de pasarlo bien. Esa ilusión del público por la música en directo está superando con creces a las circunstancias derivadas del momento tan complicado que estamos viviendo todos. La gente quiere disfrutar de la música en directo. Es verdad que todos tenemos cierto miedo al futuro, pero debemos ser optimistas y pensar que hay mucho bueno por venir. Yo soy de ese convencimiento. Cantabria es una comunidad que tiene mucho bueno por delante y debemos apostar por ello.

¿Y se nota en la venta de entradas? Es decir, ¿el público se piensa más cuándo comprar su ticket o es más selectivo dadas las circunstancias?

Yo creo que no especialmente. El público necesita disfrutar después de las situaciones difíciles que hemos pasado todos en los últimos dos años, y está disfrutando. Es más, las que más se venden son las caras, en las mejores zonas. En ese sentido, no lo estamos notando.

Da la sensación que, tras dos veranos con eventos de pequeño formato y la cancelación de muchas de las grandes citas musicales en todo el país, este año se ha producido una cierta sobrecarga en la oferta de festivales y conciertos. ¿No teme que pueda afectar a la calidad y a la demanda del público o es algo pasajero?

Yo creo que no hay un exceso de oferta. Es algo de lo que se está hablando mucho, pero no estoy de acuerdo con esa afirmación. Hay festivales distintos y hay público para esos festivales. Hay algunos festivales, como puede ser Música en Grande, con un estilo de conciertos mainstream, dirigido a todos los públicos, y otros festivales como el Negrita Music Festival, con un público mucho más determinado. Me parece que es al revés: los festivales están logrando atraer a mucho público de fuera a Cantabria.

Hay una búsqueda del públicos distintos y una apuesta por el turismo musical como una herramienta importantísima. Es una apuesta maravillosa para completar nuestra oferta turística. Además, genera ingresos considerables a la comunidad

¿Hay una cierta especialización?

Esa es la palabra. Hay una búsqueda del públicos distintos y una apuesta por el turismo musical como una herramienta importantísima de la oferta turística de Cantabria, como está el turismo del surf, o de la vela, o del golf, por ejemplo. Aquí, en Cantabria, el turismo de sol y playa lo tenemos que vender lo justo. Y el turismo musical es una apuesta maravillosa para completar nuestra oferta. Además, genera ingresos considerables a la comunidad. Por nuestras encuestas internas, un porcentaje altísimo de la gente que acude a Cantabria a disfrutar de un concierto, dice que quiere regresar.

Música en Grande es tan solo el arranque del verano musical en Cantabria, que incluye otros grandes festivales que mencionaba, como Magdalena en Vivo, Vive la Feria o La Plaza Santander. Con todo en marcha… ¿a qué teme más un promotor musical en estas fechas?  ¿El tiempo?

Ese es el único enemigo, el tiempo. [Ríe] ¿Sabes lo que pasa también? Que en el norte estamos tan acostumbrados y lo llevamos tan en el ADN, que influye relativamente. Recuerdo un concierto de Juan Magán en la campa de La Magdalena de Santander en la que llovió a cántabro, y yo decía para mí: “¡Vaya desastre!”. Y a la salida, la gente solo decía: “¡Cómo lo hemos pasado de bien! ¡Vaya chupa hemos cogido!”. Y era verdad. El público lo disfruta más de lo que pensamos en esos casos. Influye más la previsión meteorológica que el tiempo en sí. Un mal pronóstico te puede llevar a que alguno decida no comprar la entrada porque va a hacer malo, pero si tú estás en un concierto y te cae un chaparrón, y saltas y cantas como el que más. Como promotor, tengo más miedo a las tormentas eléctricas que a la lluvia. Eso sí te puede llevar a suspender un concierto...

Nuevas propuestas, como Negrita Music Festival, en la playa de la Virgen del Mar, o el ciclo Luz de Música, junto a cuatro faros emblemáticos de Cantabria, ¿nacen con vocación de continuidad o son proyectos puntuales a la espera de la respuesta del público?

Negrita Music Festival, por supuesto, nace con vocación de continuidad porque ha habido un compromiso y se ha firmado un convenio entre el Ayuntamiento de Santander, Mouro Producciones y Bardinet, que es la marca de Negrita, que se compromete a impulsar durante cuatro años este festival como punto de encuentro junto a la playa de la Virgen del Mar, con una inversión de más de cuatro millones de euros por parte de Bardinet, un acuerdo muy beneficioso para la ciudad y del que me siento muy orgulloso de haber colaborado. En el caso de Luz de Música, nació como una iniciativa impulsada por la Autoridad Portuaria de Santander para ocho jornadas, y por supuesto que nos gustaría que tuviera continuidad porque es una apuesta preciosa, pero es un proyecto que se enmarca en el 150 aniversario del Puerto de Santander, aunque ganas nos sobran, por supuesto.

Hablaba antes del cambio de los gustos del público y del consumo más rápido de la música, por ejemplo, a través de los singles. ¿Cada vez es más difícil sorprender a los espectadores o hay margen para la innovación en el sector musical?

Sí, el consumidor se mueve por esos singles, y los músicos cada vez más también. Hay artistas como Juan Magán, o como Shakira, por ejemplo, que sacan singles, no discos. Por eso cada vez más hay festivales con muchos grupos, con actuaciones más cortas. El Negrita Music Festival es un ejemplo de eso. Tenemos 20 grupos en dos días. Hay que adaptarse al público.

Este año están conmemorando el 20 aniversario de Mouro Producciones. ¿Cómo piensan celebrarlo?

Lo vamos a celebrar trabajando. Vamos a hacer este año ocho grandes eventos, ocho ciclos o festivales. Vamos a traer a más de cien bandas, vamos a mover a cerca de 200.000 espectadores, vamos a dar trabajo a más de 500 personas, y creo que todo eso ya es motivo de celebración para una pequeña productora cántabra que llegue a esos niveles. Después, tenemos algunas cosas en la cabeza en las que llevamos tiempo trabajando... Por ejemplo, para apoyar a las bandas locales, que cada vez lo tienen más complicado porque los grandes grupos no quieren teloneros o los traen de su propia oficina. Nos gustaría hacerles un guiño y estamos trabajando en un gran concurso de bandas locales muy potente, con premios importantes. También estamos trabajando en un gran concierto solidario, ya para el mes de junio del año que viene, que es cuando finalizará este 20 aniversario. Y completaremos esta conmemoración con una semana en la próxima primavera en la que desarrollaremos un ciclo que recoja charlas y conferencias, para hablar de la música desde el punto de vista del artista, del espectador, de la industria, acompañado todo con una pequeña exposición que recoja lo mejor de estos 20 años en los que hemos organizado más de 500 conciertos en Cantabria, con fotografías, vídeos, entradas, recuerdos de estas dos décadas.

Y para finalizar, en la recta final antes de que comiencen los conciertos, ¿qué le gustaría que pasase en esta duodécima edición de Música en Grande?

Que el público disfrute muchísimo. Hemos pasado dos años durísimos, con una carga psicológica muy importante para la sociedad, así que lo único que pido es que la gente venga a los conciertos, baile, cante las canciones de Calamaro, de Yatra, de todos los artistas que componen el cartel, y se vayan para casa con una sonrisa en la boca.

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