Investigado el responsable de una explotación ganadera de Saro por el vertido en los ríos Pisueña y Llerana
La Guardia Civil ha instruido diligencias este jueves, en calidad de investigado, al responsable de una explotación ganadera del municipio de Saro como responsable del vertido de purines a un arroyo que se produjo la semana pasada y que posteriormente se extendió a los ríos Llerana y Pisueña, que afectó al ecosistema y causó gran mortandad de peces, más de 2.100 en una primera valoración.
Por estos hechos, el hombre ha sido investigado como presunto autor de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.
La investigación realizada por el Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) ha descubierto la existencia de una red de tuberías ocultas bajo tierra que, partiendo de un estercolero de la explotación ganadera, finaliza en el mencionado arroyo. Las tuberías podían tener como función aliviar el estercolero ante un límite alto de purines.
Los ríos Pisueña y Llerana se consideran de especial protección por la Red Natura 2.000, el primero por ser un Lugar de Interés Comunitario, y el segundo, por ser una zona periférica de protección del Pisueña.
La semana pasada, el SEPRONA comenzó una investigación por un posible vertido que, en un primer momento afectaba al río Llerana en Saro, sin mortandad piscícola, y que posteriormente se extendió al Pisueña, donde ya se hallaron gran cantidad de peces muertos.
También acudieron al lugar Agentes del Medio Natural de la Consejería de Desarrollo Rural y ambas instituciones colaboraron en la investigación.
El SEPRONA, además de recoger muestras del agua y peces muertos para su análisis, realizó una inspección aguas arriba que determinó que el vertido comenzaba en un arroyo afluente del río Llerana. Cerca del mismo se encuentra una estabulación ganadera, por lo que los agentes centraron la investigación sobre este lugar.
Tras varios días de indagaciones e inspecciones tanto en la propia explotación como en las zonas cercanas, lo que en principio parecía ser la rotura de una tubería de la explotación que había arrastrado los purines de la estabulación al arroyo acabó descartándose al descubrir un conducto subterráneo de tuberías que unían el estercolero principal con el arroyo.
Los agentes tuvieron que realizar movimientos de tierras para descubrir la conducción, que podría entrar en funcionamiento cuando el estercolero llegara a un nivel alto de purines y de esta forma evitar que rebosara.
Ante los hallazgos descubiertos y otras pruebas conseguidas, esta mañana, en dependencias del SEPRONA en Santander, se ha procedido a instruir diligencias en calidad de investigado al responsable de la estabulación como presunto autor de un delito, ante la existencia de un vertido con afección al ecosistema y que tardará años en recuperarse.
Esta investigación del SEPRONA está contando con la colaboración de Agentes del Medio Natural, que elaborarán un informe de estimación de daños medioambientales que se unirán a las diligencias que instruye la Guardia Civil.
Además, las muestras recogidas por el SEPRONA serán analizadas por el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) en cuanto a las pruebas líquidas, y en el Centro de Conservación de Cabárceno respecto a la fauna piscícola.
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