Doctor IA
A partir de la próxima semana quien acuda al servicio de urgencias del Hospital Valdecilla tendrá que rellenar una encuesta en su teléfono móvil para explicar qué le pasa. Antes esto se hacía ante un ser humano bípedo, pero a partir de ahora se tratará con un ente digital ubicuo.
Obviamente, quien acude a una urgencia hospitalaria no tiene nada mejor en qué pensar, ni qué hacer, que en atender las preguntas de un asistente virtual que, visto lo visto, puede que no tenga más objetivo que despacharlo a casa a uno para que el personal sanitario pueda dar abasto.
Por si no fuera bastante una encuesta y un triaje digital, y visto que la estancia puede ir para largo, aparece una cosa -pues es cosa, no persona - llamado “agente de acompañamiento digital’, que ni más ni menos se ofrece como ”asistente virtual telefónico con enlace a un visor-web en el móvil que va informando al paciente de las pruebas que le han hecho, de su situación clínica o de dónde se encuentra el propio paciente“ (!).
El paramédico virtual, el Dr. IA que se ha sacado el SCS de la manga, “ya se está probando en pacientes de diabetes y depresión a quienes -antes de la consulta- una inteligencia artificial propone un plan de acción que el médico puede validar, ajustar o desestimar según su criterio clínico”.
Plan de acción puede entenderse como tratamiento. Inteligencia artificial puede entenderse como máquina. Plan de acción de una inteligencia artificial puede entenderse como tratamiento propuesto por una máquina. Lo de la supervisión humana viene después, más que nada para impedir que la máquina proponga amputar un brazo en vez de colocar una tirita.
El sistema es demencial y se caracteriza porque la atención médica humana no es imprescindible, siendo sustituida por un batiburrillo burocrático y digital, una ensalada de datos y algoritmos predictivos cuyo objetivo es sacar de la cola a aquellos que no acuden con la cabeza debajo del brazo (que tendrán prioridad, por ahora no necesariamente nacional).
El sistema hecho público da por supuesto varias cosas:
Que el paciente se aburre en casa y prefiere echar la mañana en un hospital.
Que el paciente tiene móvil y/o acompañante.
Que el paciente tiene capacidad y/o ganas de charlar con una máquina.
Que el paciente conoce su historial médico y/o sabe interpretar lo que le pasa.
Que el paciente sabe sintetizar, jerarquizar e incluso escribir.
Que el paciente no es idiota.
Que hay algún sanitario cerca.
Tan radical e inhumana nadería que costará sus buenos millones está llamada a obrar el milagro de que quien acuda a Valdecilla con un problema salga por la puerta con dos. Una especie de multiplicación de los panes y los peces versión padecimientos. Por ejemplo, quien acuda con diabetes volverá a casa con diabetes y depresión; y quien acuda con depresión saldrá igual de deprimido y además cabreado al comprobar el nulo respeto e interés que se tiene por quien en el fondo les paga el sueldo.
To be continued.
Sobre este blog
Primera Página es la sección de opinión de eldiario.es Cantabria. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.
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