Castilla-La Mancha ya tiene nuevo mapa de zonas vulnerables a los nitratos de origen agrario, como los purines

Purines en una instalación ganadera

La Consejería de Desarrollo Sostenible publica hoy la orden que designa las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos de origen agrario en la Comunidad de Castilla-La Mancha.

Castilla-La Mancha quiere redefinir el actual mapa de zonas vulnerables a la contaminación por nitratos

Castilla-La Mancha quiere redefinir el actual mapa de zonas vulnerables a la contaminación por nitratos

También modifica el programa de actuación aplicable a esas zonas vulnerables. Fue el pasado mes de agosto cuando se abrió proceso de información pública para redefinir el mapa de zonas vulnerables y la documentación aportada al proceso ya reconocía entonces que no hay suficiente control sobre las masas de agua, que crece el regadío y que hay menos explotaciones ganaderas pero más intensivas.

Ha sido la Comisión Europea la que ha requerido la corrección de algunos elementos del programa de actuación en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos de origen agrario en Castilla-La Mancha, una comunidad autónoma que sigue aprobando proyectos vinculados a macrogranjas, en particular las porcinas y sobre todo en la provincia de Cuenca. Hoy mismo se publicaba el visto bueno ambiental a una explotación intensiva en Barajas de Melo (Cuenca). 

Según la orden  se consideran zonas vulnerables a la contaminación por nitratos la Alcarria-Guadalajara, incluyendo varios polígonos catastrales pertenecientes al término municipal de Zorita de los Canes (Guadalajara), la Mancha Oriental que incluye zonas de Tobarra (Albacete), el Campo de Calatrava que polígonos catastrales pertenecientes a los términos municipales de Fuente el Fresno, Mestanza y Piedrabuena, todos en la provincia de Ciudad Real.

Por otro lado, la Sierra de Altomira, que incluye la relación de polígonos catastrales pertenecientes a los términos municipales de La Armarcha, Arcas, Belmontejo, Campos del Paraíso, Castillo de Garcimuñoz, Cervera del Llano, Saceda-Trasierra, San Lorenzo de la Parrilla, Valdetórtola, Vara del Rey, Villar de Olalla, Villarejo-Periesteban y Cuenca, todos en la provincia de Cuenca y la zona de Molina de Aragón que incluye polígonos catastrales indicados en el anexo, pertenecientes a los términos municipales de Morenilla, Prados Redondos, Tordellego y Tordesillos, todos en la provincia de Guadalajara.

La Junta justificaba en agosto su iniciativa ante el hecho de que “la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas por nitratos, procedentes de fuentes de origen agrario, es uno de los principales problemas sanitarios y ambientales a los que se enfrenta el sector agrario en la actualidad”.

También se apunta que “la gestión inadecuada de los fertilizantes utilizados en la agricultura y de los estiércoles producidos en las explotaciones ganadera, supone un exceso de nitrógeno en el medio que provoca la eutrofización de las aguas superficiales” y, en general, provoca un aumento de la presencia del ion nitrato en las aguas superficiales y subterráneas que limita sus potenciales usos y “supone un riesgo para el medio ambiente y la salud humana”.

Aplicación de purines en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos

La orden incluye un nuevo programa de actuación en las zonas vulnerables a nitratos de origen agrario con varios aspectos que cambian. Por ejemplo, en lo que tiene que ver con el manejo de fertilizantes.

Para aplicar fertilizantes nitrogenados en terrenos con pendiente lo que primero que se define es cuáles pueden ser considerados como tales: aquellos que superen el 4%, tanto en secano como en regadío. Queda prohibido hacerlo en lugares con más de un 15% de pendiente ni tampoco si la pendiente está por encima del 10% y limita con un cauce de agua.

Además, se especifica que la aplicación de fertilizantes líquidos o semilíquidos, incluidos los purines, en recintos en pendiente, "no deberá producir escorrentías superficiales que viertan en desagües o drenajes, ni que produzcan encharcamientos o inundaciones en las partes bajas de las parcelas". En este sentido se sugiere minimizar esta cuestión para favorecer la infiltración de agua realizando cultivos en bancales o terrazas, laboreo de conservación o cultivo sin laboreo, cultivo según las curvas de nivel, cultivos en fajas o bandas paralelas a las curvas de nivel, con alternancia de cultivos o barreras vegetales de alto recubrimiento, cobertura del suelo o acolchado y mejora de la estructura del suelo con aportación de enmiendas orgánicas .

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Publicado el
2 de octubre de 2020 - 12:41 h

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