Así deben funcionar las guarderías privadas y municipales de Castilla contra la COVID-19 desde ahora

Foto: Europa Press

Desde esta semana, la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha autoriza a abrir sus puertas a los centros privados de Educación Infantil (de cero a tres años) y las escuelas infantiles de titularidad municipal, aunque las que gestiona el Gobierno regional permanecerán, de momento, cerradas. 

Pero esa autorización de apertura está condicionada a las normas recogidas en una instrucción debido a la COVID-19 debido a la "singularidad" de esta actividad que en todo caso, desde ahora, deberá reducir las ratios por aula al 75% de lo establecido antes de esta 'nueva normalidad'. Solo podrá superarse en caso de que las dimensiones del aula garanticen el distanciamiento entre personas vigente en cada momento.

Como norma general el espacio personal delimitado o de seguridad "será como mínimo de entre dos con veinticinco metros cuadrados y tres metros cuadrados".

En la instrucción, Educación ofrece un decálogo de recomendaciones:

1.- Limitación de contactos

Se organizará la entrada y salida de manera que un miembro del personal acompañará a cada alumno a su aula de referencia, si no es autónomo para ir solo.

Se debe asignar un aseo por cada uno o dos grupos, si es posible. En su defecto, se intensificará la limpieza y desinfección.

Además, cuando se vayan a producir desplazamientos por el centro educativo, se contará con un horario y organización que posibiliten que los grupos no coincidan a la vez en los desplazamientos.

Se recomienda priorizar las las actividades en los espacios exteriores donde el riesgo de contagio es menor. 

2.- Grupos de convivencia estable

Se apuesta por los llamados “grupos de convivencia estable” o "aulas burbuja", es decir, siempre el mismo alumnado, educador o educadora, en la misma aula y sin interacción con otros grupos.

En opinión del departamento de Educación “esto además posibilitará un rastreo de contactos rápido y más sencillo si se diera algún caso”.

3.- Medidas de prevención personal para los profesionales

El personal del centro debe “cooperar” en la adopción de medidas preventivas y por eso se debe evitar el saludo con contacto físico, incluido el dar la mano. Hay que lavarse las manos cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser y estornudar para desecharlo a continuación a un cubo de basura que cuente con tapa y pedal. Si no dispone de pañuelos, hay que emplear la parte interna del codo para no contaminar las manos.

Estas medidas de higiene son recomendables al llegar al centro, tras estornudar o sonarse, al cambiar de espacio o de actividad, antes y después de comer, después de ir al baño y siempre que haya suciedad visible. Además, ya que evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca.

También se recomienda evitar la utilización de gel hidroalcohólico en niños/as que se meten las manos frecuentemente en la boca.

Por otro lado, y ante la frecuente la necesidad de tener en brazos a los niños o tener una interacción cercana con ellos para su adecuada atención, la persona cuidadora deberá llevar mascarilla higiénica.

No se recomienda el uso de mascarilla en el centro educativo ni para menores de tres años (contraindicado en menores de 2 años por riesgo de asfixia) ni en personas con discapacidad o con situación de dependencia que les impida ser autónomas para quitarse la mascarilla o personas que presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su uso adecuado.

En cambio, por parte del personal el uso de mascarilla es obligatorio en todo momento en la interacción con los niños, incluido en el momento de las comidas, y en todas las situaciones en las que no se pueda mantener la distancia de seguridad interpersonal con otros trabajadores y con familiares de los niños.

También se recomienda a los trabajadores llevar el pelo recogido y evitar el uso de anillos, pulseras y colgantes, además de usar ropa de trabajo adecuada que se lave a diario a alta temperatura (60 grados).

4- Limpieza y ventilación del centro

En cuanto a la limpieza, estos centros deben usar objetos y juguetes que se puedan limpiar o desinfectar de manera sencilla. Si se utilizan peluches o juguetes de tela, se deben poder lavar a alta temperatura. 

En cuanto a la ventilación, una de las medidas más eficaces para minimizar la transmisión la norma dice que “se tendrá una especial precaución en estos grupos de alumnos para evitar accidentes”.

Para las siestas de los pequeños, se recomienda colocar las colchonetas a dos metros de distancia, intercalando la dirección en la que se colocan los alumnos (cabeza y pies en diferente dirección). Se hará un cambio diario de sábanas o almohadas o utilizará cada uno la suya propia cambiándolas al menos semanalmente y siempre que estén sucias.

Y tras el cambio de pañal se desinfectará el cambiador entre alumnos, o se utilizará un cambiador personal para cada uno de ellos.

5.-Gestión preventiva y coordinación de actividades

El titular del centro debe evaluar el riesgo de exposición en que se puedan encontrar las personas trabajadoras y seguir las instrucciones que, sobre el particular, emita su servicio de prevención de riesgos laborales.

De hecho, se pide establecer protocolos, planes de contingencia y procedimientos que eviten la propagación del virus entre trabajadores propios, usuarios y personal autónomo o empresas colaboradoras.

Incluso se pide llevar un registro de actuaciones realizadas y que incluya los datos más importantes, tales como la fecha de realización, la persona responsable, etc.

Uno de los aspectos más destacados es que cuando una persona trabajadora manifieste síntomas compatibles con COVID-19 en su puesto de trabajo o para comunicar si ha tenido un contacto estrecho con un caso en su domicilio (familiar o conviviente) debe evitar acudir al centro de trabajo y comunicarlo tanto al centro como al médico de familia, que le dará instrucciones.

6.- Control de acceso

Las guarderías deberán también organizar la entrada, salida y estancia en el centro (horarios) de forma escalonada y pactar con las familias la hora de entrada y salida, el lugar de recogida, el profesional encargado de recibir a los niños y de llevarlos a su aula.

Las visitas de padres, familiares y otras personas a las instalaciones de los centros deben restringirse en lo posible y serán siempre con cita previa.

Las familias deben asumir una declaración responsable firmada de que vigilarán al niño y no irá a la escuela si tiene más de 37,5ºC, fiebre, tos, diarrea u otras manifestaciones que sugieran COVID-19 .

No podrán acudir al centro los menores con síntomas compatibles con COVID-19 o diagnosticados o que se encuentren en periodo de cuarentena domiciliaria.

Los familiares deberán usar mascarilla y se desinfectará el calzado de los niños a la entrada (o se usará uno exclusivo), y lavarán las manos de los mismos antes de acceder a las instalaciones, así como a la salida de las mismas al finalizar su estancia.

No se permitirá la introducción de material no necesario para la higiene personal en el centro (juguetes, cuentos, etc.), en caso de necesidad de tener que dejar algún elemento del exterior del recinto, éste será desinfectado con anterioridad a su uso.

Únicamente se podrán dejar en el centro los carritos de los menores que no sepan o no puedan caminar y se desinfectarán los asideros de los mismos antes de la entrada al centro.

7.- Horarios y otras medidas para personal del centro educativo

 La entrada y salidas al centro la hará el personal también de forma escalonada utilizando los vestuarios individualmente y manteniendo las distancias de seguridad. En su caso, se establecerán horarios.

Se deberá designar uno o dos responsables para organizar la recepción y entrega de los menores a las familias y cada cuidador estará en contacto únicamente con su grupo de niños. También se pide un registro diario de los niños que acuden a cada grupo.

Las actividades colectivas tampoco unirán a grupos diferentes en el patio, el comedor o la siesta. Y sobre todo en el comedor la higiene “debe ser muy rigurosa”: no se compartirán utensilios y en la medida de lo posible se harán turnos y se aumentará la distancia entre las mesas.

Se restringirá el uso de zonas comunes, dando prioridad a la realización de todas las actividades dentro del aula (comida, descanso, etc.) salvo el uso del patio, que contará exclusivamente con materiales de fácil limpieza y se utilizará en distintas franjas horarias para cada aula, procurando la limpieza de los materiales de los que se disponga en ella (columpios, vehículos, etc.)

8.- Gestión de proveedores, mensajería, limpieza, mantenimiento…

También deben establecerse protocolos para garantizar que todo el personal externo por contratación o concurrencia que acceda al centro de trabajo, conoce y asume las medidas adoptadas para evitar contagios, con horarios para entrega de materiales.

Hay que reforzar las tareas de limpieza con desinfectante del material utilizado tras la realización de actividades (juguetes, pelotas, etc.), así como de todas las superficies del mobiliario, los pomos de las puertas de acceso, interruptores, pulsadores, calienta biberones y, especialmente, todo aquello que pueda ser tocado por los niños y disponer de pañuelos desechables (y papeleras) y soluciones/toallitas alcohólicas, así como cartelería con información básica general.

9.-Gestión de residuos en el centro de trabajo

La gestión de los residuos ordinarios continuará realizándose del modo habitual, respetando los protocolos de separación de residuos. Se recomienda que los pañuelos desechables que el personal emplee, sean desechados en papeleras o contenedores protegidos con tapa y, a ser posible, accionados por pedal.

10.- Las obligaciones del titular del centro

Se debe poner a disposición de todos los trabajadores la información general sobre el coronavirus SARS-CoV-2 y realizar labores de concienciación a los trabajadores para que, en caso de sospecha, lo comuniquen lo antes posible además de proporcionarles formación en las medidas implantadas.

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Publicado el
27 de junio de 2020 - 21:25 h

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