La portada de mañana
Acceder
La crisis de Gobierno y las vacaciones frenan negociaciones clave
Mascarilla en exteriores: una medida más cosmética que útil para atajar la quinta ola
La crisis climática empuja a más mujeres a migrar

Puigdemont propone cambiar la ley para ser investido en el Parlament

Carles Puigdemont durante su sesión de investidura, en 2016

Carles Puigdemont ha puesto finalmente una propuesta concreta sobre la mesa de los partidos independentistas para solucionar sus diferencias en torno a la investidura. La idea tanteada este fin de semana en las negociaciones que han tenido lugar en Bruselas entre JxCat y ERC implicaría efectuar una modificación exprés de la ley de la presidencia que permitiese a Puigdemont ser investido sin consecuencias penales para la Mesa y los diputados.

ERC ve con buenos ojos formar un "gobierno doble" en Barcelona y Bruselas

ERC ve con buenos ojos formar un "gobierno doble" en Barcelona y Bruselas

En la candidatura independentista sostienen que tocando el articulado de la ley podría esquivarse el veto previo impuesto por el Constitucional. Pero, como calculan que aunque se llegase a efectuar la votación podría ser suspendida posteriormente, JxCat prevé además que una Asamblea de Electos reafirme -no que invista, puesto que ya habría sido investido- a Puigdemont como president legítimo en Bruselas, mientras en Barcelona el Parlament inviste a un sustituto que sí pueda acceder al cargo.

Con todo, según explican fuentes de la formación, si el cambio legal se llega a producir, el Constitucional "no tendría base legal para suspender la investidura", razón por la que podrían "batallar" contra una suspensión.

Fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que el president cesado acepta esta fórmula, diseñada por algunos de sus más estrechos colaboradores, ya que implicaría su reelección y, por tanto, mantener su legitimidad presidencial. Permitiría además la formación de un "Govern legítimo" en Bruselas para continuar con la campaña internacional, según subraya su formación. También ERC aceptó buena parte de la propuesta, explican fuentes conocedoras de las conversaciones, aunque exigieron que se concretase para garantizar la formación de un gobierno.

"Investidura solo hay una y presidencia solo hay una, la de Puigdemont", despejó este lunes el portavoz de la candidatura Eduard Pujol, desplazado a Bruselas con un numeroso grupo de diputados de su formación. En JxCat preparan el "itinerario jurídico" completo para celebrar la investidura oficial de Puigdemont, que podría darse a conocer en los próximos días, cuando esté pactado con ERC y la CUP.

Los partidos aún no han entrado a hablar en profundidad de cómo sería el cambio legal que Puigdemont propone para la ley 13/2008 de la presidencia de la Generalitat y del Govern, pero miembros de JxCat ya esgrimieron durante la campaña la vía telemática para gobernar que abría el artículo 35 de esa ley. La modificación propuesta ahora extendería esta fórmula al Parlament y, concretamente, a la investidura. Fuentes independentistas aseguran que utilizando el método de la lectura única esto podría hacerse en unas dos semanas.

La opción de Sànchez gana peso

La propuesta que los partidos estudian demuestra que Puigdemont y JxCat están lejos de renunciar a la investidura del primero, aunque sí se abren poco a poco a dejar paso a un sustituto una vez su legitimidad haya sido votada, tal y como la semana pasada reclamaban voces de su formación. Entre los que podrían hacer este papel de sustituto en la segunda votación gana enteros el nombre de Jordi Sànchez, expresidente de la ANC y número dos de JxCat, actualmente preso en Soto del Real.

Sànchez permitiría mantener la "tensión democrática con el Estado" dado que está encarcelado, consideran algunos miembros de JxCat, aunque fuentes de la negociación aseguran que no ha habido una propuesta concreta respecto a quién puede ser el sustituto de Puigdemont en la segunda investidura una vez la primera sea tumbada. Sànchez además garantiza la ausencia del president oficial y, por tanto, la importante presencia, aunque sea desde Bruselas, de Puigdemont.

El president cesado prevé tras todo ello ser ratificado por una Asamblea de Electos, cámara simbólica promovida por el mundo local sin atribuciones oficiales. Tras ese reconocimiento formaría un "Govern en el exilio", que sería uno de los polos del Govern de la Generalitat, completado con el Ejecutivo oficial en Barcelona. De esta forma, consideran, Puigdemont mantendría no solo la legitimidad como president, sino que se preservaría el hilo de la legitimidad 'republicana' nacida entre el 1 y el 27 de octubre.

Etiquetas
Publicado el
5 de febrero de 2018 - 21:27 h

Descubre nuestras apps

stats