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Entrevista

Darío Moreno, alcalde de Sagunt: “Con la llegada de Volkswagen se cierra definitivamente la herida que abrió el cierre de Altos Hornos”

El alcalde de Sagunt, el socialista Darío Moreno.

Miguel Giménez

València —

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El pasado 23 de marzo, la multinacional alemana Volkswagen hacía público que instalará su gigafactoría de baterías en la ciudad de Sagunt, una actuación que conlleva una inversión millonaria –el proyecto de electrificación que concurre a los Perte del vehículo eléctrico y en del que forman parte más de 60 empresas está valorado en unos 10.000 millones de euros para toda España, de los la compañía alemana aportará 7.000 millones, 3.000 de ellos para la nueva factoría de Sagunt– y la creación de 3.000 puestos de trabajo directos y un anuncio que, como reconoce el alcalde de la ciudad valenciana, el socialista Darío Moreno, tuvo una gran repercusión a nivel global, más de 500 millones de impactos: “Eso es poner a Sagunt en el mapa”.

El jueves se presentó el proyecto en Parc Sagunt, con la presencia del máximo dirigente de Volkwagen y del presidente del Gobierno, de forma que la gente ya se lo puede creer, que la planta se va a construir en la ciudad...

Esto, desde luego, demuestra una apuesta seria, sólida y realista por parte de Volkswagen, que son quienes han impulsado este acto; no han sido ni la Generalitat ni el Gobierno de España, ha sido la empresa. Hasta ahora solo teníamos un anuncio y el jueves vimos el aterrizaje con el proyecto 'Electrificando España' de transformación de su modelo productivo para pasar a hacer coches eléctricos, que incluye actuaciones en Martorell y Pamplona y tienen como principal hito la gigafactoría de baterías. Que la compañía siga insistiendo en su mensaje inicial es muy positivo, porque lo que queremos es que la inversión llegue en el menor tiempo posible. Ahora tenemos el gran reto de ir, poco a poco, quemando etapas.

Además, el jueves estuvo en Sagunt Pedro Sánchez, cuando durante semanas se habló de que el Gobierno apostaba por otros enclaves para esta inversión, como Extremadura... Sin embargo, como dijo el president Ximo Puig el pasado jueves, España tenía una deuda con la ciudad desde hace cuatro décadas.

El Gobierno de España ha puesto los medios adecuados para intentar captar ese tipo de inversiones internacionales. Recordemos que Volkswagen lo que había anunciado es que quería crear seis gigafactorías en toda Europa, sin especificar en qué países. Los primeros dos anuncios vinieron para Suecia y Alemania, y el reto que tenía España era ser ese tercer emplazamiento definitivo. A partir de ahí, el Ejecutivo puso en marcha todo un programa de ayudas a través de los Perte para intentar captar esas inversiones, en este y en otros ámbitos –también está la industria agroalimentaria, la industria naval o el tema de microchips, procesadores y semiconductores, todo eso que forma parte de cómo queremos transformar la economía para el día de mañana ser más competitivos–. El Gobierno de España ha estado ahí y ha generado esas condiciones, independientemente de la rumorología, y Volkswagen ha querido invitar al Gobierno y a la Generalitat como agentes que han sido importantes a la hora de sacar adelante esta inversión.

Sagunt, desde el cierre de Altos Hornos a mediados de los años ochenta del pasado siglo se encontraba inmersa en una crisis recurrente. La ciudad ha visto cómo muchos anuncios que se realizaron no acabaron de cuajar (la BMW, la Ciudad de las Artes o el propio Parc Sagunt, que tardó muchos años en despegar) y cómo empresas importantes cerraban sus puertas o amenazaban con hacerlo (Bosal, Galmed, Tumesa, AGC y, más recientemente, Pilkington...). ¿La llegada de Volkswagen puede acabar definitivamente con esa especie de depresión colectiva?

Yo no hablaría de depresión. Lo que está claro es que con el cierre de la siderúrgica nos abrieron una gran herida, que entonces se consideró una herida de muerte –hablábamos de la muerte de un pueblo–, y hoy, con este gran anuncio y con esta gran inversión, empezamos a cerrar esa herida. Con anuncios como este estamos mucho más cerca de cerrar definitivamente aquella herida que se abrió en los años ochenta.

En este sentido, durante la pasada campaña electoral, yo hacía especial hincapié en que, honestamente, no quería venir para poner sobre la mesa otro gran macroproyecto, sino que lo que tocaba era materializar muchas de esas grandes promesas que se han hecho, como es el caso de Parc Sagunt 2 y el potencial que tenía. Ahora habrá que ver cómo vamos quemando etapas. 

¿Cuáles son las repercusiones para Sagunt de un proyecto de esta envergadura?

A día de hoy son incalculables. Es muy difícil poder llegar a poner un dato como tal. Hemos hablado de esos 3.000 empleos directos, y un cálculo conservador refleja que por cada puesto directo se generan cuatro indirectos, por lo que podríamos estar hablando de unos 12.000 puestos de trabajo más. Y desde luego esta inversión tiene muchísimo potencial en sí misma. Pero, el gran reto que tenemos las instituciones es que esta gran actuación no se quede como una inversión burbuja, sino que la pretensión que tenía el Gobierno, que es que estos grandes proyectos sirvan de palanca de cambios o punto de apoyo para poder transformar la economía, realmente se lleve a cabo.

Qué quiero decir con esto. Viene Volkswagen y genera un impacto gigantesco en inversión y contrataciones, pero no nos podemos olvidar, por ejemplo, del tejido empresarial que ya existe. Y tenemos que poner las herramientas a su disposición para que, conjuntamente con la llegada de esta inversión, ellos se transformen y se hagan más competitivos para que puedan llevar a cabo, ya no solo proyectos de energías renovables, sino incluso de internacionalización gracias a poder experimentar de primera mano y en su propia región con proyectos de primerísima tecnología. Yo creo que eso nos permitiría que ese efecto, que va a ser brutal, vaya acompañado a todos los niveles. Y aquí también tiene un papel importantísimo la formación, que tengamos trabajadores que, de una forma complementaria o de reciclaje, hayan añadido competencias y competencias extra que les preparen para el mundo de mañana. Todo eso forma parte del reto que tenemos por delante.

Pero todavía queda mucho que hacer, sobre todo en el ámbito de las infraestructuras...

Es cierto. Está pendiente la finalización del muelle central de la segunda dársena del puerto marítimo; la conexión ferroviaria con la infraestructura portuaria, que está en marcha; el corredor mediterráneo; el corredor cantábrico–mediterráneo... Es imprescindible que todas estas actuaciones se lleven a cabo en el menor tiempo posible, pero yo creo que si Volkswagen ha apostado por Sagunt es porque por fin ha visto unas administraciones públicas que sí que eran sensibles que teníamos en nuestro territorio y se están empezando a dar soluciones. Lo vemos con la conexión ferroviaria al puerto marítimo, que realmente ayuda mucho a esa intermodalidad que será clave para la logística del siglo XXI; también con la licitación del muelle central de la segunda dársena; vemos pasos en el corredor mediterráneo, aunque lamentablemente son larguísimo, aunque sí que se ve la apuesta; esperamos que también haya esa apuesta para la conexión con Teruel y Zaragoza, que consideramos que será clave, y más aun cuando Volkswagen tiene una planta en Pamplona. En cualquier caso, este Ayuntamiento va a continuar con esa vena reivindicativa, aunque también hay una parte de reconocimiento por parte de la compañía alemana, que ha visto esa preocupación y voluntad por parte de las administraciones de llevar a nuestra ciudad un paso más allá a nivel de ese nudo de comunicaciones.

La ampliación de 'by-pass' es otra cuestión con la que el Ayuntamiento de Sagunt es crítico, porque hay que medir muy bien el impacto en el territorio de grandes infraestructuras, calcular el coste–beneficio, y a día de hoy no parece que el 'by-pass' entre Sagunt y Castelló esté saturado. Además, esta infraestructura crecería hacia la ciudad, con el impacto negativo que eso conllevaría, por lo que hay que repensarlo muy bien.

Una vez urbanizados y completados Parc Sagunt 1 y 2, ¿serían necesarias nuevas ampliaciones?

Necesaria no. Con el desarrollo de las dos fases, Sagunt ya daría un salto cualitativo y se pondría en el mapa. Ahora bien, yo creo que tenemos que ser ambiciosos. Hay que ver, ya no solo como ciudad sino como Comunitat Valenciana, si tenemos la capacidad de seguir atrayendo inversiones y en qué lugares tiene mejor encaje. Siempre desde la perspectiva de la minimización del impacto al territorio. Habrá que hacer un análisis que vaya más allá de nuestro municipio, que tenga en cuenta todo el territorio, que veamos cuáles son los encajes que podemos darle y plantear actuaciones de futuro. Creo que ni Sagunto debe empecinarse en que todas las inversiones deben venir aquí, porque no se trata de eso, pero tampoco tenemos que estar cerrados a potenciales opciones de futuro. En ese difícil equilibrio de análisis y ponderación de los diferentes elementos en juego es donde debemos movernos, y desde luego nosotros queremos jugar un papel muy activo para seguir diciendo que estamos aquí, que por supuesto queremos seguir avanzando y creciendo, y habrá que ver cómo podemos encontrar esos equilibrios.

Se está hablando de exportar el modelo Parc Sagunt...

Una de las claves del éxito de Parc Sagunt es la permeabilidad a cuáles son las necesidades reales de las empresas; eso ha sido clave. Y se ha intentado adaptar en la medida de lo posible, siempre minimizando el impacto en el territorio, a las necesidades de cada una de las empresas para intentar captar cada una de las empresas para intentar captar esas inversiones. Por otra parte, hablamos de una sincronización total entre las tres administraciones que tienen aquí un papel crucial –el Gobierno de España a través de Sepides, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Sagunt–. Es cierto que la entidad pública Parc Sagunt se ha transformado en Espais Econòmics Empresarials, modificando su ámbito geográfico, y ahí el Ayuntamiento sigue teniendo presencia, pero no tenemos que ser cerrados y egocéntricos. No podemos perder inversiones porque o van a Sagunt o no van a ninguna parte. Lo que tenemos que buscar es el mejor encaje para todas ellas, y ahí tenemos muchísima experiencia que poder vender a otras zonas. Espais Econòmics Empresarials está analizando otras zonas en el territorio valenciano para intentar encontrar encaje a todas las demandas que nos están llegando, porque no todo cabe en Sagunt, como es lógico. Vamos a intentar, en la medida de lo posible. Seguir avanzando, por supuesto haciendo crecer económicamente nuestra ciudad, y para eso está representado el Ayuntamiento de Sagunto, para defender nuestros intereses, pero también entendiendo que no competimos con la empresa de la esquina o con la ciudad vecina, sino que vamos mucho más allá y competimos como región, y como región es esencial que la Comunitat Valenciana atrape todas las inversiones que podamos y seamos máximamente competitivos, porque esa es la realidad del siglo XXI en un mundo interconectado y globalizado como el actual.

Al respecto, y sobre las sinergias que se pueden crear, una de las consecuencias de la instalación de la gigafactoría de la multinacional automovilística alemana en la capital del Camp de Morvedre es la continuidad de Ford en Almussafes...

Creo que eso es esencial. Hablaba antes de evitar inversiones burbuja, de forma que se pueda interconectar con el tejido ya existente, pues este es un claro ejemplo. Si había dudas sobre la continuidad de Ford, lo que tenemos que conseguir es que este gran hito ayude a su permanencia y encontremos un plan de viabilidad, no para los siguientes dos años, sino para el largo plazo de un agente económico esencial en nuestro territorio, como es la planta de Ford. Este es un ejemplo de que las sinergias y las potencialidades van más allá de nuestra ciudad, igual que en su día vimos como Ford atrajo a nuestra ciudad, que no está ni a diez ni a quince kilómetros, industria auxiliar del automóvil. Tenemos que ser conscientes de que el impacto de la instalación de esta planta aquí no va a ser comarcal, sino que va a afectar positivamente en las provincias de Castellón y Valencia e incluso diría yo que tendrá ramificaciones más allá, en Teruel o incluso en Alicante. Para ello es muy importante el papel de las entidades empresariales y de que haya mucha comunicación.

Comprendo que hay muchas cosas que no se pueden contar, pero ¿cuándo y cómo surge la posibilidad de que Volkswagen venga a Sagunt?

A principios de mandato, viendo el éxito que había sido Parc Sagunt 1, la Generalitat, el Gobierno de España a través de Sepides y nosotros, el Ayuntamiento, mantenemos conversaciones para decidir si tiramos hacia delante con Parc Sagunt 2 o no. Analizamos todas las demandas que habíamos recibido para Parc Sagunt 1 y a las que no habíamos podido dar respuesta, porque la mayoría de ellas eran parcelas muy grandes, y eso no existía. Y la Generalitat nos aporta el dato de que no existen en Sagunto pero que prácticamente tampoco existen en ningún otro lugar de la Comunitat Valenciana, y si la Comunitat Valenciana quiere competir en poder atraer esas inversiones que requieren de grandes extensiones de terreno, tenemos que poder dar respuesta. A partir de ahí, tomamos la decisión definitiva de que sí, seguimos adelante con Parc Sagunt 2 y se empiezan a dar todos los pasos administrativos necesarios de forma que, en un año y medio, a pesar de la pandemia y de la coyuntura existente, montamos administrativa y urbanísticamente todo lo que va a ser Parc Sagunt 2. Estamos hablando de un proyecto que en el primer semestre de 2022 ya tenía prácticamente para aprobación preparado el plan especial y tiene a punto de finalizar las expropiaciones, con lo que estamos hablando de la plena disponibilidad de los terrenos. Durante estos dos años hemos ido avanzando e intentar hablar que habían mostrado interés en Parc Sagunt o que tenían interés en inversiones en España. Se ha hecho una gran labor, desde la entidad y la Generalitat, para que las empresas potenciales conocieran de nuestra localización y de las ventajas que teníamos frente a otros enclaves. Ha salido adelante con Volkswagen y estamos muy contentos de ello, pero no han sido las únicas conversaciones que hemos mantenido, y vamos a seguir manteniendo contactos con múltiples empresas y agentes que han mostrado su interés.

Es decir, hay más puertas abiertas...

Sí, hay más puertas abiertas, desde luego, y vamos a seguir en esa línea, intentando captar inversiones.

¿De este calibre?

[Silencio] Eso es difícil de decir, y diría entra dentro de la confidencialidad...

Hablando de discreción, ¿cómo se llevan a cabo unas negociaciones a este nivel?

Bajo una premisa clásica, que es que si no guardas la confidencialidad, pierdes la inversión, que es la realidad. Desde 2015 el president Puig ha demostrado que quería que la seriedad fuese una marca de la Comunitat Valenciana, el 'seny', el 'coneiximent'... y yo creo que eso ha formado parte de todas las personas que, de una forma u otra, hemos estado implicados en esas negociaciones. Obviamente, teníamos que ser muy discretos porque cualquier cosa que saliera a la prensa podía hacer descarrilar la operación, y era lo último que queríamos.

¿2026 para empezar a producir?

Eso es lo que ha dicho la empresa, y nosotros lo que tenemos que hacer es adaptarnos (en cuanto a fases de urbanización) a sus cronogramas (a sus necesidades). Por ejemplo, nosotros estábamos en disposición de aprobar el plan especial pero, una vez se ha confirmado una inversión de este calibre, queremos asegurarnos de que ese plan especial ya contiene todas las especificaciones correspondientes para evitar que tengamos que hacer modificaciones una vez aprobado definitivamente. Estamos ya en ese proceso y vamos a ver cómo Volkswagen acaba de aterrizar, esperemos a que reciban la confirmación de que van a recibir las ayudas del Perte pronto y, a partir de ahí, poder cerrar el capítulo del plan especial antes de que finalice el año.

Para finalizar quería preguntarle sobre un tema que ha mencionado antes, el puerto marítimo. Existe el proyecto para la construcción de una tercera dársena en Sagunto, e incluso hay sectores que barajan esta posibilidad como alternativa a la ampliación del Puerto de València. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Cuando hablamos de estas infraestructuras, creo que no hay que plantear proyectos megalómanos sin testear si realmente existe interés por parte del sector privado para que ello suponga una ventaja competitiva con respecto a otras localizaciones. Parece que sí que se ha demostrado ese interés privado por lo que a la ampliación del Puerto de València se refiere, a pesar de las críticas por parte ecologista o vecinal, y creo que es una falsa dicotomía plantear el debate de que la inversión debe ser aquí o allí. Creo que el puerto marítimo de Sagunto tiene mucho potencial que hasta el momento no se le ha sacado partido, porque ha sido históricamente un poco un cajón de sastre de lo que no eran contenedores, y eso es una falta de estrategia que se está corrigiendo en los últimos años. La actual dirección de la Autoridad Portuaria de València ha asumido la necesidad de invertir en nuestro puerto, pero creo que es pronto para poder hablar de una potencial ampliación, porque el muelle central de la segunda dársena no está finalizado a día de hoy; tenemos una gran campa que se dedica únicamente a almacenar automóviles. ¿Es esa la mejor forma de sacarle provecho a toda esa infraestructura? Yo creo que no, considero que habría alguna otra forma de sacarle más rédito a todos esos metros cuadrados que tenemos disponibles. A corto y medio plazo hay que hacer muchas actuaciones para sacarle más partido a nuestro puerto antes de plantearnos la macroconstrucción de una tercera dársena. A partir de ahí, que en el futuro plan estratégico se plantee si sí o si no esa tercera dársena, fenomenal. Yo quiero escuchar todos los argumentos, ver si sí o si no, que se demuestre que existe un interés privado, hablar con Volkswagen y otros agentes que puedan estar presentes en nuestra ciudad para ver si eso nos hace más competitivos. Pero desde luego no soy partidario de lanzarnos a esa aventura sin llevar a cabo un análisis previo sobre cuál es la situación.

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