Los mejores restaurantes para comerte una fideuá original más allá del alioli

Fideuá

Elisabeth G. Iborra

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Es muy posible que asocies fideuá y arroces porque siempre vienen agrupados en la misma sección de la carta y vienen a ser parecidos salvo que este trae fideos, normalmente finos aunque también los hay de mayor grosor. Acostumbramos a comerlos con pescado, moluscos y marisco. Muchas veces negro, con tinta de calamar y, a ser posible, con un alioli casero. 

Por eso nos sorprende muy gratamente cuando encontramos algunos restaurantes que se salen de la receta típica y el chef arriesga a darle su propio estilo personal, a romper con lo que el cliente espera en su paladar e incluso con la presentación, fuera de la paellera (paella para los amigos del Levante). 

En Valencia y Baleares

La de Gandía es la fideuá por excelencia, que nació porque, como un día no tenían arroz, lo sustituyeron por fideos, según cuenta el chef Amadeo Faus, del restaurante Chef Amadeo, que ganó el premio en el concurso internacional de Fideuà de Gandía 2014 con su receta cargada de cigalas, gambas, rape a pedacitos y fideos del nº4. Tiene otra en el restaurante con bogavante y cigalas que es un show. Carrer de Mallorca, 17, 46730 Grau i Platja, Gandía.

Además, en Alquería Kukala, que es un lugar precioso con patio, salón y terraza en plena naturaleza, la hacen de pato y foie con boletus, y no quedará ni un fideo suelto. Está cerca de Valencia, Avinguda de la Mar, S/N, de la Pobla de Farnals

Fandango Formentera hace una fideuá con crestas de gallo y cigalas de Formentera con alioli de jugo de pollo rustido, ¿cómo te quedas? Pues el restaurante es finalista en el Concurs Internacional de Paella Valenciana de Sueca (Valencia) donde se decide cuál es la mejor del mundo desde hace más de 60 años, así que te puedes imaginar. Avda. Miramar nº1. Es Pujols. Formentera.

En Cataluña

1881, restaurante y terraza del Museo de Historia de Cataluña, fue uno de los 17 participantes en la novena edición del festival Born Street Food de Barcelona, que se repite cada año para inaugurar la primavera. Y su chef nos sorprendió con un delicioso y carnívoro fideuá con costillas y salchichas, muy de campo.

Ojo que, aparte de una terraza con vistas, este restaurante está certificado con el sello Dieta Mediterránea de la Fundación Dieta Mediterránea y tiene un acuerdo exclusivo de compra directa con la Cofradía de Pescadores de Barcelona. Traducido: calidad. Plaça de Pau Vila, 3, Barcelona.

Paquita Slow incluye en su completísimo y generoso menú de 13,90 euros entre semana y 20,90 los fines de semana, arroces y fideuás que están verdaderamente escandalosos. Van variando los ingredientes para que sus asiduos no nos aburramos, pero el toque especial últimamente ha sido el rossejat con alioli ahumado,

Este consiste en dorar los fideos antes de cocerlos en su fumet y con toda una enjundia de verduras o, si prefieres atenerte al clásico, de bichitos del mar. El socarrat y el crujiente propio de darles el último toque en el horno tiene su arte. Está en Riera Buscarons 8, Canet de Mar, Barcelona

Xaloquell cocina un fideuá con alioli y tropezones de rape que tiene muy buena fama y al negro con calamares y gambas le añaden cigalas, que no es algo que te vayas a encontrar por doquier ni por un precio normal. Sito en Playa de Sant Salvador, en el Vendrell, Tarragona

En Andalucía

El restaurante Lola, en la séptima planta del Hotel Only You, con una panorámica de escándalo, vas a abrir los ojos como platos con el fideuá especial del chef Pedro Hervás, porque no se parece a ningún otro que hayas probado jamás.

Hecho a la sartén (no en paella) y presentado en cazuelita con langostinos, calamar de anzuelo y verduras crujientes, con ese puntito cítrico inesperado que te limpia la boca, es un plato perfecto para compartir, pero pídete uno para ti solo porque no vas a poder parar hasta rebañar. Alameda Principal, 1, Málaga.

KGB es uno de los más galardonados restaurantes de tapeo en Málaga capital y su chef, Irene Garrido, consigue hacer elegantemente cualquier plato que, en manos de otro cocinero, te parecerían una aberración.

Así suena su fideuá melosa de pato azulón con crema de aguacate, cocinada con caldo de pollo campero y pato, rematada con una salsa melosa, pato asado y una suave crema de esos riquísimos aguacates de la Axarquía. Y los tamaños de sus platos son perfectos para tapear y probar su carta de grandes premios. C. Fresca, 12. Málaga y nueva sede en Madrid en Zurbano 45, esquina Rafael Calvo, Barrio de Chamberí.

El Faro de Cádiz, en C. San Félix, 15, en el barrio de La Viña, es un clásico que nunca deja de renovarse con ideas creativas como la de su fideuá con atún de almadraba con el que te puedes volver loco en su restaurante. En Bodeguita El Adobo intentan retarles con un fideuá con caballa que es otro de los mejores de la capital. C. Rosario, 4, Cádiz.

De Madrid hacia el norte

TC28 no deja de sorprendernos nunca y, en este caso, elabora un fideuá increíble con manitas de cerdo y pulpo. El colmo de la melosidad. C/ Teodoro Cuesta, 28, en Mieres, Asturias.

Urola nos ha dejado asombrados con ese fideuá de secreto ibérico y curry rojo, otra de esas creaciones que no te esperarías en ninguna cabeza cabal, pero nos encanta que chefs como Miguel López Urola estén un poco locos y mezclen lo mejor de aquí y de allá. Está en calle de San Juan de la Cruz, 9, Zaragoza.

En Madrid no hemos encontrado ninguno especialmente diferente, pero si te quedas con ganas de comerte un fideuá después de leerte este artículo, los hacen muy ricos en Volea Cocina de Temporada, concepto gastronómico que Jorge Dávila y Oscar Portal han hecho famoso por sus arroces y por su fideuá de fideo rosso, gamba roja y ali oli. Calle La Pedriza, 6, en Pozuelo de Alarcón.

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