Redadas, detenciones y “violaciones correctivas”: un proyecto de ley homófobo aumenta los ataques LGTBI en Ghana

“Desde que se presentó el proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ hemos visto aumentar muchos tipos de violencia (contra los miembros de esta comunidad)”, indica Leila, una activista queer de Ghana, al hablar del impacto de un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ presentado en el parlamento hace un año: “Ataques por parte de personas, comunidades, así como un aumento de las llamadas violaciones correctivas”.

Violaciones correctivas, el castigo para "curar" a lesbianas en Perú

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Leila describe un caso reciente en el que ha trabajado, en el que seis hombres robaron y violaron a tres mujeres de unos 30 años. También explica el caso de una niña de 15 años que fue violada por hombres que afirmaban que era lesbiana. Muchas de estas violaciones no se denuncian porque los agresores son familiares de las víctimas o miembros de su comunidad.

“La mera presentación del proyecto de ley ha hecho que muchas personas ignorantes se comporten como si esta iniciativa ya hubiera prosperado y la ley se hubiera aprobado”, lamenta la activista: “Y creen que esto les da carta blanca para asesinar, cometer abusos o detener, de la forma que estimen oportuno, a las personas LGBTQ+”.

Una de las más duras

De aprobarse, esta iniciativa legal contra las personas LGBTQ+ presentada ante el parlamento de Ghana en agosto pasado y que está siendo revisada por una comisión parlamentaria, sería una de las leyes más duras y radicales del continente africano.

El borrador actual del proyecto de ley, propuesto por parlamentarios de la oposición y respaldado públicamente por miembros del Gobierno de la presidenta Nana Akufo-Addo y el Partido Nuevo Patriótico en el poder, criminaliza los actos homosexuales y queer, así como identificarse como una persona LGBTQ+, con penas de hasta cinco años de cárcel.

También está castigado defender a las personas LGBTQ+, con penas de hasta 10 años de cárcel. Cualquier persona que auspicie grupos o reuniones para defender los derechos de las personas LGBTQ+ en un lugar físico o en un sitio web que le pertenezca también incurre en un delito. Cualquier persona que sea testigo o tenga conocimiento de actos tipificados como delito en el proyecto de ley tendrá la obligación de denunciarlos.

Detenciones

Los activistas han denunciado que este proyecto de ley tiene por objetivo extinguir y acabar con la identidad gay y queer en Ghana, así como crear las condiciones para que sea posible un mayor control y ataques contra las minorías sexuales. El “travestismo” también sería perseguido. En virtud del borrador del proyecto de ley, el Estado “orientaría” a las personas intersexuales para que se sometan a una cirugía correctiva.

Se espera que la comisión de revisión constitucional que examina el proyecto de ley recomiende enmiendas en las próximas semanas, por lo que es posible que algunos artículos del actual borrador sufran modificaciones. Sin embargo, el contenido del borrador ha hecho que cale un determinado mensaje en el país. La histeria de masas contra las personas LGBTQ+ -y quienes defienden los derechos de este colectivo- se ha intensificado en los últimos 18 meses.

En febrero del año pasado, un centro comunitario -que ofrecía un lugar de reunión y brindaba apoyo a personas homosexuales y queer- se vio obligado a cerrar tras recibir ataques por parte de políticos, grupos civiles y religiosos, y medios de comunicación. Si bien no fue el primer centro en ofrecer un servicio de este tipo sí fue el que alcanzó una mayor notoriedad, ya que anunció su ayuda sin la discreción habitual que los grupos que defienden los derechos de las personas LGBTQ+ suelen emplear para poder operar en Ghana.

La presencia de diplomáticos extranjeros y europeos en la inauguración del centro se consideró un acto de provocación, ya que a menudo se afirma que la identidad gay y queer va en contra de la cultura africana y que es promovida por Occidente.

Redadas

Alex Donkor, fundador del grupo Derechos LGBTQ+ Ghana ha indicado que han aumentado los ataques denunciados, especialmente fuera de Accra, con redadas periódicas en reuniones en las que presuntamente participan personas LGBTQ+.

“En una fiesta celebrada el mes pasado la policía detuvo a 30 personas por ser homosexuales, fueron detenidas y extorsionadas por la policía”, señala. “Es solo un ejemplo del tipo de situaciones que vemos con frecuencia”.

Leila es una de las 21 personas que fueron detenidas en marzo en la ciudad de Ho, en un evento de formación para personas que prestan asesoramiento legal a las minorías sexuales. Estuvieron detenidas durante meses y algunas sufrieron abusos por parte de la policía antes de ser liberadas.

“Ha pasado más de un año y todavía lucho por recomponerme”, lamenta: “Salimos de la cárcel y nos golpearon con un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+, siento que mi vida se ha parado. Si eres una persona queer, es como si este proyecto de ley tratara de borrar tu existencia”.

Desde finales del año pasado, la comisión de revisión constitucional ha estado celebrando audiencias públicas para escuchar la opinión de grupos que están a favor y en contra de esta iniciativa.

Debate legislativo

Rita Nketiah, experta sobre los derechos de las mujeres y personas LGBTQ+ en Human Rights Watch, indica que, aunque es previsible que se apruebe el proyecto de ley, las audiencias han sido importantes ya que contribuirán a dar forma al contenido final de esta ley.

“Ha dado a los grupos de defensa de las personas LGBTQ+ la inusual oportunidad de presentar sus argumentos de manera directa y abierta en el parlamento”, indica.

“La comisión de revisión constitucional ha dejado claro que el proyecto de ley no se va a detener, pero lo que sí es objeto de debate es el contenido del mismo. Quieren asegurarse de que el texto final resista bien el paso del tiempo”.

El proyecto de ley ha evidenciado la ignorancia de los parlamentarios sobre cuestiones de género y sexualidad; también la ignorancia en torno a lo que significa ser una persona intersexual. De hecho, en el último año se ha hecho muy evidente la situación de vulnerabilidad de este grupo.

El año pasado, la policía de Ho detuvo a una mujer intersexual. Los agentes la desnudaron en público en la comisaría y cuestionaron su género. Los policías la acusaron de negar su condición de hombre, le asignaron una celda de hombres y animaron a los presos a violarla “porque dice que es mujer y tal vez así deja de tener esta duda en su mente enferma”.

Sam George, diputado y destacado defensor del proyecto de ley en los medios de comunicación del país, ha apoyado esta iniciativa y el derecho del Estado a obligar a las personas intersexuales a someterse a una cirugía correctiva.

Traducción de Emma Reverter.

“Desde que se presentó el proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ hemos visto aumentar muchos tipos de violencia (contra los miembros de esta comunidad)”, indica Leila, una activista queer de Ghana, al hablar del impacto de un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ presentado en el parlamento hace un año: “Ataques por parte de personas, comunidades, así como un aumento de las llamadas violaciones correctivas”.

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Leila describe un caso reciente en el que ha trabajado, en el que seis hombres robaron y violaron a tres mujeres de unos 30 años. También explica el caso de una niña de 15 años que fue violada por hombres que afirmaban que era lesbiana. Muchas de estas violaciones no se denuncian porque los agresores son familiares de las víctimas o miembros de su comunidad.

“La mera presentación del proyecto de ley ha hecho que muchas personas ignorantes se comporten como si esta iniciativa ya hubiera prosperado y la ley se hubiera aprobado”, lamenta la activista: “Y creen que esto les da carta blanca para asesinar, cometer abusos o detener, de la forma que estimen oportuno, a las personas LGBTQ+”.

Una de las más duras

De aprobarse, esta iniciativa legal contra las personas LGBTQ+ presentada ante el parlamento de Ghana en agosto pasado y que está siendo revisada por una comisión parlamentaria, sería una de las leyes más duras y radicales del continente africano.

El borrador actual del proyecto de ley, propuesto por parlamentarios de la oposición y respaldado públicamente por miembros del Gobierno de la presidenta Nana Akufo-Addo y el Partido Nuevo Patriótico en el poder, criminaliza los actos homosexuales y queer, así como identificarse como una persona LGBTQ+, con penas de hasta cinco años de cárcel.

También está castigado defender a las personas LGBTQ+, con penas de hasta 10 años de cárcel. Cualquier persona que auspicie grupos o reuniones para defender los derechos de las personas LGBTQ+ en un lugar físico o en un sitio web que le pertenezca también incurre en un delito. Cualquier persona que sea testigo o tenga conocimiento de actos tipificados como delito en el proyecto de ley tendrá la obligación de denunciarlos.

Detenciones

Los activistas han denunciado que este proyecto de ley tiene por objetivo extinguir y acabar con la identidad gay y queer en Ghana, así como crear las condiciones para que sea posible un mayor control y ataques contra las minorías sexuales. El “travestismo” también sería perseguido. En virtud del borrador del proyecto de ley, el Estado “orientaría” a las personas intersexuales para que se sometan a una cirugía correctiva.

Se espera que la comisión de revisión constitucional que examina el proyecto de ley recomiende enmiendas en las próximas semanas, por lo que es posible que algunos artículos del actual borrador sufran modificaciones. Sin embargo, el contenido del borrador ha hecho que cale un determinado mensaje en el país. La histeria de masas contra las personas LGBTQ+ -y quienes defienden los derechos de este colectivo- se ha intensificado en los últimos 18 meses.

En febrero del año pasado, un centro comunitario -que ofrecía un lugar de reunión y brindaba apoyo a personas homosexuales y queer- se vio obligado a cerrar tras recibir ataques por parte de políticos, grupos civiles y religiosos, y medios de comunicación. Si bien no fue el primer centro en ofrecer un servicio de este tipo sí fue el que alcanzó una mayor notoriedad, ya que anunció su ayuda sin la discreción habitual que los grupos que defienden los derechos de las personas LGBTQ+ suelen emplear para poder operar en Ghana.

La presencia de diplomáticos extranjeros y europeos en la inauguración del centro se consideró un acto de provocación, ya que a menudo se afirma que la identidad gay y queer va en contra de la cultura africana y que es promovida por Occidente.

Redadas

Alex Donkor, fundador del grupo Derechos LGBTQ+ Ghana ha indicado que han aumentado los ataques denunciados, especialmente fuera de Accra, con redadas periódicas en reuniones en las que presuntamente participan personas LGBTQ+.

“En una fiesta celebrada el mes pasado la policía detuvo a 30 personas por ser homosexuales, fueron detenidas y extorsionadas por la policía”, señala. “Es solo un ejemplo del tipo de situaciones que vemos con frecuencia”.

Leila es una de las 21 personas que fueron detenidas en marzo en la ciudad de Ho, en un evento de formación para personas que prestan asesoramiento legal a las minorías sexuales. Estuvieron detenidas durante meses y algunas sufrieron abusos por parte de la policía antes de ser liberadas.

“Ha pasado más de un año y todavía lucho por recomponerme”, lamenta: “Salimos de la cárcel y nos golpearon con un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+, siento que mi vida se ha parado. Si eres una persona queer, es como si este proyecto de ley tratara de borrar tu existencia”.

Desde finales del año pasado, la comisión de revisión constitucional ha estado celebrando audiencias públicas para escuchar la opinión de grupos que están a favor y en contra de esta iniciativa.

Debate legislativo

Rita Nketiah, experta sobre los derechos de las mujeres y personas LGBTQ+ en Human Rights Watch, indica que, aunque es previsible que se apruebe el proyecto de ley, las audiencias han sido importantes ya que contribuirán a dar forma al contenido final de esta ley.

“Ha dado a los grupos de defensa de las personas LGBTQ+ la inusual oportunidad de presentar sus argumentos de manera directa y abierta en el parlamento”, indica.

“La comisión de revisión constitucional ha dejado claro que el proyecto de ley no se va a detener, pero lo que sí es objeto de debate es el contenido del mismo. Quieren asegurarse de que el texto final resista bien el paso del tiempo”.

El proyecto de ley ha evidenciado la ignorancia de los parlamentarios sobre cuestiones de género y sexualidad; también la ignorancia en torno a lo que significa ser una persona intersexual. De hecho, en el último año se ha hecho muy evidente la situación de vulnerabilidad de este grupo.

El año pasado, la policía de Ho detuvo a una mujer intersexual. Los agentes la desnudaron en público en la comisaría y cuestionaron su género. Los policías la acusaron de negar su condición de hombre, le asignaron una celda de hombres y animaron a los presos a violarla “porque dice que es mujer y tal vez así deja de tener esta duda en su mente enferma”.

Sam George, diputado y destacado defensor del proyecto de ley en los medios de comunicación del país, ha apoyado esta iniciativa y el derecho del Estado a obligar a las personas intersexuales a someterse a una cirugía correctiva.

Traducción de Emma Reverter.

“Desde que se presentó el proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ hemos visto aumentar muchos tipos de violencia (contra los miembros de esta comunidad)”, indica Leila, una activista queer de Ghana, al hablar del impacto de un proyecto de ley en contra de las personas LGBTQ+ presentado en el parlamento hace un año: “Ataques por parte de personas, comunidades, así como un aumento de las llamadas violaciones correctivas”.

Violaciones correctivas, el castigo para "curar" a lesbianas en Perú

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Leila describe un caso reciente en el que ha trabajado, en el que seis hombres robaron y violaron a tres mujeres de unos 30 años. También explica el caso de una niña de 15 años que fue violada por hombres que afirmaban que era lesbiana. Muchas de estas violaciones no se denuncian porque los agresores son familiares de las víctimas o miembros de su comunidad.