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¿Es China el nuevo líder mundial?

GráficoMilPalabras2
21 de abril de 2026 21:41 h

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El presidente del gobierno español llevó a cabo la semana pasada una visita oficial a la República Popular China. Se trata de su cuarto viaje a este país en los casi 8 años de mandato. Los mismos viajes que ha hecho el presidente de Francia, Macron, por poner un ejemplo. Más allá de las críticas habituales a cualquier cosa que haga o diga Pedro Sánchez, lo cierto es que el viaje ha servido para que una parte importante de la opinión pública española sea consciente de la relevancia económica, y no sólo política, del gigante asiático. Probablemente buena parte de la tensión geopolítica mundial se explica por el declive relativo de EEUU como potencia hegemónica mundial y el auge de China como el nuevo líder económico global. Siguiendo la teoría de la Trampa de Tucídides (siglo V antes de Cristo), cuando un poder en ascenso rivaliza con un poder gobernante, como Atenas desafió a Esparta en la antigua Grecia, el riesgo de conflicto se dispara. Varios autores (Allison, Dalio) han analizado diversas guerras en la historia, como las vividas en el siglo XX, desde esta perspectiva, aunque señalan que no siempre se produce el conflicto, aunque haya un cambio en el liderazgo mundial. ¿Está China en una posición para disputar el liderazgo económico mundial que EEUU ostenta desde la Segunda Guerra Mundial?

Desde un punto de vista macroeconómico, claramente lo está. En el gráfico presento el PIB real de EEUU y China desde 1980, a partir de los datos más recientes del Fondo Monetario Internacional.



En 1980, la economía americana era 17 veces más grande que la asiática, es decir, China representaba el 6% del PIB real de EEUU. Hoy ese porcentaje alcanza el 86% de EEUU y, dado los ritmos de crecimiento de ambos países, no es descabellado anticipar que China adelantará a EEUU en la próxima década. En términos de Paridad de Poder de Compra (PPP), que es como a los economistas nos gusta hacer las comparaciones internacionales, es decir, teniendo en cuenta los precios internos de cada país (más bajos en China), la economía asiática ya adelantó a la norteamericana en 2016. Según esta métrica del FMI, en 1980 los EEUU representaban el 21,6% de la economía mundial mientras que China no superaba el 2%. En 2016, ambos porcentajes se igualan en el 16% y, en 2025, EEUU apenas alcanza el 14,6% del PIB mundial, mientras que China ya supera el 19,6%. Con esta métrica ya podemos decir que China es el nuevo líder mundial.



Si miramos los datos comerciales de la ONU (UN ComTrade 2024), también concluimos que China es el principal socio comercial del mundo, con casi 6 billones de dólares (b$) de suma de exportaciones e importaciones. La UE ocuparía el 2º lugar con 5,5 b$ y EEUU el tercero, con 5,2 b$. Japón estaría muy lejos de este grupo de cabeza con 1,4 b$. Lo más interesante es que China no sólo es el líder comercial en Asia, su territorio “natural”. También lo es en buena parte de Africa y de América Latina. Por poner algunos ejemplos, el 58% de las exportaciones de la República Democrática del Congo y el 47% de las de Angola tienen como destino China. Y lo mismo ocurre con el 39% de las exportaciones de Chile o el 36% de las de Perú.

En inversión extranjera directa (IED) en el exterior China está todavía lejos de EEUU, pero recortando distancias. En 2014, el stock de IED de EEUU era de 5 b$ frente al 0,9 b$ de China. En 10 años esa distancia se ha recortado a 6,8 b$ y 3 b$, respectivamente. Es decir, el stock acumulado de inversión de China en el exterior se ha más que triplicado y la americana ha aumentado un 36%. Y, en el caso particular de Africa, ya están a la par. Desde un punto de vista más microeconómico o industrial, lejos quedan los años 90 en los que China “copiaba” la tecnología occidental y fabricaba productos más baratos. Hoy se están convirtiendo en los nuevos líderes tecnológicos mundiales. En particular, sin ánimo de ser exhaustivo, se puede señalar:

  1. Estados Unidos ha perdido la primera posición en la investigación de tecnologías críticas. Según el Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI), China domina la investigación científica mundial en 57 de las 64 tecnologías identificadas como “críticas” por esta institución, especialmente en el área de defensa. Por ejemplo, en comunicación inalámbrica submarina, en comunicación óptica, en detección y seguimiento hipersónicos, en drones y enjambres, en guerra electrónica, en motores aeronáuticos avanzados, en materiales inteligentes, en radares, en sensores fotónicos o en vehículos submarinos autónomos, así como en computación cuántica.
  2. En materia energética, China llama la atención por su apuesta fotovoltaica. En un solo año ha instalado más paneles que todo el parque existente en EEUU, a un ritmo de 100 paneles por segundo. También es líder en hidrógeno verde, en baterías y en producción y ventas de vehículos eléctricos.
  3. En robótica también se ha convertido en líder mundial en apenas unos pocos años. En 2024 instaló más robots industriales que el resto del mundo junto, según la Federación Internacional de Robótica (IFR). Y la mayoría de ellos fueron fabricados en China.
  4.  También domina a EEUU en alta velocidad ferroviaria, en construcción naval, incluyendo barcos eléctricos, inversión en infraestructuras y mantenimiento (10 veces más que EEUU en términos de sus PIB) y su mantenimiento, en tecnologías de la comunicación 5G y 6G y en tierras raras.

Finalmente, probablemente lo más llamativo, ha superado a EEUU en esperanza de vida, uno de los indicadores claves de desarrollo humano.

Criticar el acercamiento a China es miope. Ignorar el nuevo liderazgo mundial de China es absurdo. Europa debe mantener su alianza estratégica con EEUU, pero abrir una nueva con China, y mantenerse neutral en un hipotético conflicto entre ambas potencias para, de esta forma, tratar de evitarlo y contribuir a la paz y prosperidad globales.

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