Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Trump amenaza a Irán con volver "a la Edad de Piedra" en su ultimátum
Estudiar Medicina en la pública es ahora más difícil: “Hay familias endeudadas”
Opinión - 'El presidente que no sabía nada', por Esther Palomera

El mercado laboral vuelve a mostrar su resistencia e incluso acelera en el estallido de la guerra de Irán

mercado laboral guerra copia

Laura Olías

6 de abril de 2026 21:43 h

0

Con el mundo aguantando el aliento por la guerra en Irán, un conflicto que pone en juego vidas en Oriente Próximo y también la economía a nivel internacional, el mercado laboral en España ha vuelto a sorprender. El empleo no solo ha aguantado la enorme incertidumbre del estallido del conflicto y sus primeros efectos, que han disparado los precios energéticos, sino que ha tirado al alza con más fuerza que en el inicio de año y ha registrado el mejor marzo de la serie histórica, con más de 211.500 trabajadores más. Una resistencia inicial que habrá que ver cómo evoluciona ante el desarrollo del conflicto, clave para determinar sus daños.

“Los datos son claramente positivos”, sostiene el economista Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, que recuerda que el crecimiento del empleo en el inicio de 2026 fue algo flojo, en un contexto de meteorología adversa. Marzo, con mejor tiempo y la celebración de los primeros días de la Semana Santa, ha vivido así cierta recuperación del empleo de todo del trimestre, considera el especialista, con un mayor tirón de algunos sectores como la construcción (casi 19.500 empleos más este marzo, respecto a los 8.500 del año pasado).

Así, pese al complicado escenario internacional, el empleo ha superado finalmente las expectativas de crecimiento del Gobierno en el mes de marzo, como ha reconocido el secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suárez. El balance ha sido de un nuevo récord histórico de trabajadores, de casi 21,9 millones de personas de media afiliadas a la Seguridad Social y que en términos desestacionalizados ha llegado a superar la barrera de los 22 millones de personas.



Aunque la guerra en Irán pueda parecer lejana, los economistas ya han destacado su gran importancia a nivel internacional debido a su situación estratégica, al albergar un enclave decisivo en el mercado energético, entre otros motivos.

Por tanto, lo que ocurre a más de 5.500 kilómetros de distancia, en el Estrecho de Ormuz, afecta a los ciudadanos en España, a las empresas y a los trabajadores, como lamentó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia sobre el primer paquete de ayudas aprobado para hacer frente a esta nueva crisis internacional.

Esa afectación ya se ha dejado sentir en los bolsillos de la población, con un importante auge de la inflación al 3,3% en el mes de marzo, sobre todo debido al encarecimiento de los carburantes por el bloqueo del Estrecho de Ormuz.

No hay ERTE por Irán de momento

Además, este lunes la Seguridad Social también ha publicado los datos de trabajadores en ERTE (como es habitual junto a los de afiliación), un instrumento clave para proteger puestos de trabajo durante la pandemia de COVID y crisis posteriores como el volcán de La Palma y la Dana de Valencia.

Los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) con suspensiones de contratos o reducciones de jornada de trabajadores tampoco han aumentado en el mes de marzo, con un total de unos 10.200 trabajadores en ERTE a final de marzo respecto a los algo más de 10.100 del cierre del mes anterior.

El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha afirmado que no les “consta ningún ERTE vinculado a la guerra de Irán en la Dirección General de Trabajo”, una falta de incidencia que ha confirmado también 'el número dos' de la Seguridad Social.

“De momento la crisis no ha tenido un impacto que justifique la suspensión o la reducción de jornada, entre otras cosas porque el Gobierno ha actuado de manera prácticamente inmediata para garantizar un descenso de los precios de la energía y para apoyar a los sectores más dependientes del consumo energético”, ha subrayado Joaquín Pérez Rey.

“Esperemos que no sea necesario acudir a los mecanismos de reducción y suspensión de jornada, pero si fuera necesario, están a su disposición, plenamente protegidos”, ha añadido el 'número dos' de Yolanda Díaz. 

Mayor resistencia del mercado laboral

Pese a la necesaria cautela a futuro, el Gobierno y los sindicatos CCOO y UGT han celebrado este lunes la “resistencia” del mercado laboral en este primer golpe del estallido del conflicto, que han vinculado a un cambio estructural del mercado de trabajo, con empleos de más calidad gracias a la reforma laboral. La patronal CEOE, por su parte, ha destacado “el compromiso de las empresas con la creación de empleo, a pesar de un contexto marcado por incertidumbres geopolíticas y un fuerte encarecimiento de los costes laborales y productivos”.

Y es que, en este difícil contexto, la primera reacción del mercado de trabajo en España no ha sido levantar el pie en el crecimiento de puestos de trabajo, en un principio de cautela de las empresas ante la situación de incertidumbre. Todo lo contrario. El auge del empleo no solo se ha mantenido, sino que se ha acelerado, como muestran los datos tanto medios como desestacionalizados.

Raymond Torres coincide en que los mercados de trabajo, tanto los europeos, como “de manera más reciente el español”, están mostrando una “mayor resistencia” tras la pandemia. Por un lado, señala un “elemento demográfico” compartido, por el que las empresas tienen menos trabajadores para elegir y no quieren prescindir del talento ante las situaciones de incertidumbre, por temor a no poder recuperarlo más tarde.

Por otro lado, el economista de Funcas señala, en específico en España, la exitosa experiencia de los ERTE durante la pandemia y también la reforma laboral aprobada en 2021, que ha contribuido a “atajar uno de los principales problemas del mercado laboral” en el país, la elevada temporalidad.

Esta gran reducción de los trabajadores temporales –ahora en mínimos históricos del 11,6%– limita los rápidos ajustes de plantilla que se experimentaban en España de manera habitual ante las crisis e incertidumbres, con rápidos efectos de “montaña rusa” del mercado laboral, recuerda Torres. “Ese problema histórico ahora se ha atenuado”, subraya el economista.

Los próximos meses son decisivos

Raymond Torres considera que estos datos demuestran que “en términos de economía real aún no se ve un impacto” de la guerra de Irán, pero advierte de que estamos en un momento muy inicial del conflicto y “no se puede descartar ese impacto” en los próximos meses.

Principalmente, a través de un encarecimiento de los precios, que vaya en cadena afectando al conjunto de la economía en un contexto en el que en España ahora tiene “menos tirón de la demanda” porque el ahorro de los hogares se redujo en la pasada crisis inflacionista, y un “menor margen fiscal”, porque los fondos europeos se van agotando y han vuelto a aplicarse las reglas fiscales interrumpidas a raíz de la pandemia.

También puede haber algún “efecto positivo” económico colateral de este conflicto, apunta el especialista de Funcas, como un aumento del turismo en España frente a otros destinos, pero que aún está por determinar.

Etiquetas
stats