Una oración por la “capacidad superior” de César Vidal
"Como todo el mundo sabe, dirijo desde hace años un programa de radio en la Cadena COPE cuyo accionista mayoritario es la Conferencia episcopal. Como también sabe todo el mundo, no soy católico. Esas dos circunstancias no han causado por regla general ningún problema. Yo no imparto catequesis ni discuto sobre el dogma sino que me dedico a la información y a la opinión, y de la misma manera que un fontanero sirve si arregla grifos y no si va a misa, así he seguido yo en COPE con bastante éxito durante varias temporadas. Esa situación nunca presentó problemas ni para los obispos ni para el pueblo llano. Por el contrario, debo decir -nunca antes lo conté- que incluso hay congregaciones de monjas que rezan todos los días por mí y por mi programa." (...) "En ocasiones, he pensado si mi destino no será similar al de los antiguos judíos de corte, personajes que ponían su capacidad superior al servicio de gentes de otra religión y que realizaban sus funciones con lealtad y competencia hasta que los fanáticos y los envidiosos lograban colgarlos en la plaza mayor del pueblo alegando su pureza de fe y de sangre."
César Vidal, el autor más prolífico desde Anónimo, en una desternillante columna en La Razón dedicada a su patrón, monseñor Cañizares, a ver si así se apiada de su alma y no le toca emigrar con Losantos.