El Ararteko afea a Álava que expulsara de la red de protección a un joven con un pasaporte que acreditaba que era menor
El Ararteko (Defensoría del Pueblo vasca) ha emitido esta semana una resolución en la que afea a la Diputación de Álava haber expulsado del sistema de protección de menores a un joven con pasaporte en vigor que acreditaba su edad, 16 años en el momento de los hechos. Dio más credibilidad a otras instancias que indicaban que tenía más de 18 años. La resolución hace una “valoración muy positiva” de la acogida dispensada al adolescente extranjero por las instituciones forales —“lo que probablemente ha facilitado su transición a la mayoría de edad y su autonomía personal”—, pero entiende que no preservó el “interés superior del menor” al no dar validez a un documento acreditado como real por la Policía Nacional y, además, sin dar posibilidad de defensa al afectado.
La queja la interpuso el propio joven asegurando que se sentía “desamparado”. El adolescente accedió en diciembre de 2023 al centro Bideberria de Vitoria. Tenía un pasaporte expedido en su país de origen unas semanas antes y allí constaba diciembre de 2007 como fecha de nacimiento. De hecho, tenía aún 15 porque le faltaban unos días para cumplir los 16. La Diputación —en Euskadi la acogida de menores es competencia foral y no autonómica— hizo una consulta a una base de datos estatal llamada “registro mena” y se le informó de que esa misma persona había pasado por Canarias en octubre de 2023 con una fecha de nacimiento de diciembre de 2005, es decir, que estaría al borde de los 18.
Álava pidió colaboración a la Policía Nacional, competente en materia de documentación y extranjería, y la brigada provincial de Policía Científica determinó que el pasaporte de Gambia era perfectamente “auténtico”. Con todo, el cuerpo también “expresó dudas” y se propuso la realización de pruebas de determinación de edad, a las que el joven nunca se opuso. Se realizaron el 29 de febrero de 2024 y se concluyó que su edad era de exactamente 18 años. Sin embargo, se fijó como fecha de nacimiento el inexistente 29 de febrero de 2006 y “posteriormente se corrigió” a 28 de febrero de 2006. Asimismo, la Fiscalía decretó en mayo que era mayor de edad y, ese verano, tuvo que abandonar Bideberria aunque, todavía entonces, tenía un pasaporte en vigor que le identificaba como menor de edad hasta diciembre de 2025.
El Ararteko admite que hay “elementos de prueba de edad contradictorios”, pero pone sobre la mesa también que la “jurisprudencia consolidada” del Tribunal Supremo deja claro que, “si un joven aporta un pasaporte válido u otro documento oficial que acredite su minoría de edad, dicho documento tiene plena validez legal”. Afea, por lo tanto, que Álava decidiese “asumir” la opción menos favorable al afectado y “extinguir la tutela” cuando tenía un pasaporte “declarado auténtico por la Policía Nacional”. Además, recalca que la legislación obliga a “escuchar” al joven y a hacerlo, además, con un lenguaje “comprensible” y “adaptado a su edad”, así como ofreciéndole que pueda disponer de asistencia letrada gratuita. Se menciona, por ejemplo, que “no consta” que se le respondiera a la petición de “reconsideración” de la salida de Bideberria, formulada en el mismo verano de 2025.
La Defensoría, cuyo titular es ahora Mikel Mancisidor, lamenta la “indefensión” a la que fue sometido el adolescente gambiano pese a presentar un pasaporte “identificativo a todos los efectos” y que tenía que haber sido “prevalente” sobre otros documentos o indicios, como las pruebas médicas. Ante la duda, siempre ha de operar el “favor minoris”, el interés superior del menor. De cara al futuro, plantea que la Diputación “extreme las garantías” en este tipo de casos y que permita que los adolescentes sean escuchados en todos los procesos. Fuentes forales consideran que se trata de un caso “excepcional” y, de cara al futuro, se plantearán medidas de mejora a la luz del informe del Ararteko, que será acatado.
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