Euskadi recomienda mascarillas ante un 91% de subida de la COVID-19 en mayores y hasta 77 ingresados por día

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, con la ministra Darias

Fuentes del Gobierno de Iñigo Urkullu aseguran que Euskadi no contempla regresar a una situación de emergencia sanitaria por la COVID-19, un patógeno que ha obligado a decretar esta alerta inédita en tres ocasiones (en la primera ola, de agosto de 2020 a octubre de 2021 y durante la última Navidad) en los últimos años. En su momento se fijó como referencia un umbral de 200 personas ingresadas y ahora, según el último dato, son ya 527, muchas más del doble. Pero desde el Ejecutivo indican que “no se ha planteado esa opción en este momento”, que comportaría la constitución nuevamente de la mesa de crisis conocida como Labi. El Departamento de Salud se queda en el plano de las recomendaciones, principalmente de la mascarilla, ante la evidencia de que la incidencia en las personas de riesgo, los mayores de 60 años, se ha disparado un “91%” en solamente dos semanas. Los datos revelan también que las hospitalizaciones siguen y siguen subiendo. En la última semana han crecido un 24% los internos en planta o en la UCI y los niveles se acercan ya a los da la última ola sin vacunas, la de antes de la Navidad de 2020, ya que quedan ya muy lejos los máximos de los veranos de hace un año y hace dos, aunque entonces sí había emergencia y restricciones.

Los casos de viruela del mono pasan de 9 a 19 en Euskadi y ya hay transmisión local

Los casos de viruela del mono pasan de 9 a 19 en Euskadi y ya hay transmisión local

Así las cosas, por vez primera en meses el Gobierno ha hecho acompañar el boletín semanal de datos de la COVID-19 de cada lunes con una nota informativa en la que “recomienda” que se actúe con “prudencia”, “especialmente” con los grupos que presenten “criterios de vulnerabilidad”. Hasta ahora se habían publicado muchas más comunicaciones sobre la viruela del mono, por ejemplo, que ha causado 19 positivos en Euskadi por los hasta 1.500 en 24 horas que se confirman -porque hay muchos más indetectados o no comunicados- a causa del coronavirus dos años y medio después de su irrupción. Esos grupos a los que quiere blindar Salud son los “mayores de 60 años, personas con enfermedades causantes de inmunodepresión y mujeres embarazadas”, precisa esta nota. Y esa “prudencia” se traduce en una petición -que no obligación- del uso de mascarillas no solamente en interiores y espacios mal ventilados sino “en caso de aglomeraciones”, pero también en “higiene de manos frecuente”, “evitar locales cerrados y mal ventilados” y completar la pauta de vacunación “para protegerse de la enfermedad grave”.

“Asimismo -añade Osakidetza-, con la finalidad de reducir la circulación del virus, es importante que las personas con síntomas compatibles con la COVID-19 o que cuenten con un resultado diagnóstico positivo, sigan las recomendaciones actuales y utilicen mascarilla de manera constante cuando estén con otras personas, que reduzcan las interacciones sociales y que eviten el contacto con personas vulnerables”. “Se considera fundamental asegurar la ventilación suficiente y permanente de todos los espacios interiores donde haya concurrencia de personas”, abunda Salud, que remarca que dispone de más información en su página web. El teléfono general de información de Osakidetza es el 900 20 30 50.

La directora de Salud Pública, Itziar Larizgoitia, ha hecho extensiva la petición de prudencia a quienes conviven con las personas vulnerables. Larizgoitia, en todo caso, no ha ocultado que son ya “bastantes semanas de aumento de las hospitalizaciones”. Pero ha precisado: “No estamos en la situación en la situación en la que estábamos el año pasado. La enfermedad se manifiesta de una forma mucho más leve. No obstantes, sigue causando enfermedad grave en bastantes personas y cada vez más”. “El virus está ahí, está en todas partes. Hay que adoptar medidas individuales. No estamos en una situación de recomendar medidas colectivas”, ha añadido.

Hasta 77 ingresos al día

En cifras, del 27 de junio al 3 de julio ha habido 455 ingresos por COVID-19, la cifra más alta desde febrero. Es un peldaño más respecto a los 378 de la pasada semana y deja muy lejos los 376 de máximo semana en el verano de 2021 con la variante delta del Sars-Cov-2 como hegemónica. Ahora lo son sublinajes de ómicron. En la ola de otoño de 2020 fueron 500 los ingresos máximos en una semana. Desde la primera ola, con todo, el tope está en los 763 de la pasada Navidad. Ómicron -acompañada de su aura de supuesta menor gravedad- ha llevado a los hospitales vascos a sus peores momentos desde el confinamiento y también ha incrementado la mortalidad en los últimos meses.

En los últimos días ha habido hasta 77 ingresos en un día, un dato desconocido desde el arranque de febrero también. En total, hay 527 personas internadas por 422 de hace una semana. De ellas, 23 están críticas en la UCI, una cifra que sí es más contenida que en otras olas. El verano pasado, por ejemplo, se alcanzaron los 80 puestos de UCI ocupados en los peores momentos. La proporción de ingresados se ha cuadruplicado desde abril. En el caso de los mayores, 60 de cada 100.000 precisan atención hospitalaria, aunque 42 jóvenes o niños también han acudido a Urgencias en la última semana.

El efecto de San Juan en Hernani y de San Marcial en Irún

Analizada la incidencia, marca 612 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días en general (alerta roja) pero, sobre todo, 1.249,66 entre quienes sí se mide más la evolución de la pandemia, los mayores de 60 años (tres veces por encima de la alerta roja, fijada en 400 puntos). Entre los octogenarios llega a pasar de los 1.500 puntos, cuando para ellos la letalidad es del 8,7%. En suma, si este domingo 107 personas de esa edad han recibido el diagnóstico, lo probable es que diez de ellos hayan fallecido en las próximas semanas. Esa proporción sube al 18% en el caso de los nonagenarios y centenarios.

Del 27 de junio al 3 de julio se notificaron 7.687 positivos frente a los 5.435 de la anterior. Es el peor dato en veinte semanas. La positividad marca un 32% y, entre quienes dan positivo y Osakidetza lo conoce, más del 70% son sintomáticos en el momento de la recogida de muestras. La tasa es mucho más alta en Gipuzkoa -casi 700 puntos- y por ejemplo se ven subidas del 60% en Hernani tras los Sanjuanes o del 98% en Irún tras los Sanmarciales, exactamente como el pasado año.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats