Homenaje solemne a Aguirre y a su generación en Gernika a los 90 años de la primera experiencia autonómica vasca
Con gran solemnidad, la Casa de Juntas de Gernika, símbolo de la foralidad vasca y a la vez de la resistencia frente al bombardeo nazi de 1937, ha acogido este miércoles el acto central conmemorativo del nonagésimo aniversario del primer Gobierno de Euzkadi. Tal día como este 7 de octubre, en 1936, juró bajo el roble el primer lehendakari, José Antonio de Aguirre. Era del PNV y lideró una coalición de la que también formaban parte el PSOE, el PCE, otra fuerza nacionalista, ANV, y los republicanos UR e IR.
El acto, con 250 invitados, ha estado presidido por el actual lehendakari, Imanol Pradales, que ha dicho asumir con “responsabilidad” el “testigo” de aquella generación para “seguir construyendo la Euskadi que ellos soñaban”. Ha estado acompañado en todo momento por los otros lehendakaris vivos, Iñigo Urkullu, Patxi López y Juan José Ibarretxe, así como por familiares de los ya fallecidos, incluidos los del propio Aguirre. Han acudido, igualmente, familiares de otros miembros de aquella primera Administración —como anécdota, Iñaki Anasagasti del PNV lo ha hecho como descendiente de un socialista, Santiago Aznar—, decenas de consejeros de las últimas legislaturas y el gabinete actual en pleno, los líderes políticos de tres de aquellos partidos pioneros, Aitor Esteban, del PNV, Eneko Andueza, del PSE-EE, y Jon Hernández, del PCE, y representantes de EH Bildu, PP, Sumar o Podemos, así como alcaldes, diputados generales y otros cargos institucionales.
“Recordemos y preservemos los valores del lehendakari Aguirre: democracia, libertad y justicia social”, ha manifestado el PNV sobre la efeméride. “La Euskadi del presente se parece, en buena medida, a la que aquellos comenzaron a construir con sus primeros decretos”, añade el PSE-EE, que incide en que “muchos de ellos jamás volverían a pisar aquella Euskadi libre y democrática con la que habían soñado”. El PCE mantiene en la actualidad representación en el Parlamento Vasco dentro de IU y de la coalición
ANV, en la etapa democrática, se integró en HB, aunque fue rescatada como marca en 2007 ante las sucesivas ilegalizaciones. No tiene actividad propia desde entonces. IR, que sigue existiendo como otra de las patas de IU, al igual que el PCE, y que tiene unos 2.000 afiliados en España, no ha sido invitada, según explica Joaquín Rodero, su secretario de Organización. “Es un aniversario que hace unos años sí celebrábamos, pero nuestra gente mayor en el País Vasco ha ido desapareciendo”, lamenta. UR solamente se mantiene en un reducto en Castellón, en Segorbe, donde mantiene aún representación. Es el partido del único asesinado de aquel primer Gobierno, Alfredo Espinosa, consejero de Sanidad.
Pradales, en su discurso, ha querido repetir el juramento formulado por Aguirre en Gernika hace nueve decenios, incluido su “ante dios humillado”. Es una fórmula que, con ligeras variaciones, se ha mantenido hasta el presente. El lehendakari ha contrapuesto la “emoción” por la primera experiencia autonómica de la historia con el contexto en que nació, el de la Guerra Civil y “dos tercios” del territorio conquistados ya por los sublevados franquistas. Es de “justicia histórica” poner en valor a aquella generación, ha señalado el lehendakari en un discurso en el que ha alternado el euskera y el castellano.
“Aquel Gobierno tuvo una prioridad: defender la casa vasca. Hacer frente al enemigo y expulsarlo, pero no de cualquier manera. Incluso en aquellas dramáticas circunstancias, su empeño fue respetar siempre los derechos humanos [...]. Los principios humanistas del Gobierno Aguirre forman parte de nuestra brújula moral”, ha señalado. También ha puesto en valor su trabajo posterior, ya en el exilio, para “preparar el futuro del país”. Y ha mencionado a Jesús María de Leizaola, igualmente del PNV, y lehendakari en el exilio a la muerte en 1960 de Aguirre.
Después, el lehendakari ha traído el discurso al presente. Ha lamentado que el Estado siga sin completar en 2026 el Estatuto de 1979, ha demandado un nuevo “pacto político” para Álava, Bizkaia y Gipuzkoa y ha lamentado la Euskadi “negra” que trajeron ETA “u quienes la apoyaron” y los “atajos” de las “cloacas” del Estado. Ha avisado de que no sirve reivindicar el legado de Aguirre y, a la vez, justificar “asesinatos, secuestros, miedo, extorsión, desapariciones y torturas”. “Por ello, quienes alentaron, ampararon o justificar la violencia terrorista tienen todavía hoy una deuda moral pendiente”, ha manifestado en probable referencia a la izquierda abertzale, presente en el acto encabezada por Arnaldo Otegi y Pello Otxandiano y que lleva semanas destacando que Aguirre aunó en su Gobierno a dos familias abertzales. HB, sin embargo, rechazó homenajear al único consejero de ANV, Gonzalo Nardiz, cuando así lo propuso Bermeo, su localidad natal.
Pradales ha mencionado también la migración —y vuelto a recordar que los extranjeros tienen derechos pero también “obligaciones” cuando llegan—, la importancia del euskera como símbolo de “personalidad” y la necesidad de una transformación económica y climática. Ha definido a Euskadi como una “nación sin Estado” y ha cerrado su parlamento volviendo a parafrasear a Aguirre: “El territorio habrá sido conquistado, el alma del pueblo vasco, no; no lo será jamás”.
El acto ha revestido una gran solemnidad. Pradales ha comparecido con la 'makila' de mando y ertzainas con uniformes de gala (rojos) y de gran gala (verdes) han custodiado el Parlamento vizcaíno, cuyos escaños estaban repletos con 250 invitados y un coro que ha interpretado varias melodías, como el 'Euzko Abendaren ereserkia', 'Zaindu maite duzun hori' o el 'Agur jaunak' y hasta soniquetes más modernos de ETS, acompañados de violines, timbales e incluso un arpa. Se han proyectado algunos vídeos conmemorativos, con abundancia de imágenes en blanco y negro. Pradales ha tomado la palabra no dentro del hemiciclo sino fuera, bajo el roble de Gernika. El próximo año, el 7 de octubre será festivo como cierre a las conmemoraciones.
0