Kutxa rectifica tras las críticas y retrasa dos años el cierre del museo de ciencia de Donostia
La fundación bancaria Kutxa ha rectificado y retrasará dos años el anunciado cierre del museo de ciencias de Donostia, conocido como Eureka!. La medida había generado una cascada de críticas, incluida una recogida de firmas. En las últimas horas, incluso el alcalde de Donostia, Jon Insausti, del PNV, había remitido una carta al presidente de la entidad, Rafael Amasorrain, procedente del PNV.
En su misiva, el primer edil ha expuesto “la preocupación” de los donostiarras, de la comunidad científica y la suya propia con respecto al cierre del museo de ciencias Eureka!. Había invitado al presidente a que “se replantee esta decisión, y adopte cuantas medidas sean necesarias” para mantenerlo.
El pasado 26 de marzo, se hizo pública la fecha de cierre del museo de ciencia Eureka!. Después de 25 años en funcionamiento, el próximo 30 de junio iba a cesar en sus actividades en la sede en el parque tecnológico de Miramón. Kutxa Fundazioa se escudó en su interés de sustituir el museo por un “espacio de conocimiento y divulgación”, Atenea, que se ubicaría en Tabakalera para 2027. La fundación ha explicado que el Atenea es un paso para “evolucionar hacia formatos más adaptados a las dinámicas actuales”, puesto a que el formato actual “presenta limitaciones para conectar con públicos más diversos”.
En realidad, esta decisión fue anunciada hace cinco años, el 21 de octubre de 2021, como recuerda a este periódico Idoia Mugica, doctora en Química Orgánica por la universidad vasca EHU y miembro del movimiento Eureka! Bizirik, surgido para frenar el cierre. La razón última de la clausura, alegan, nace por el cambio de normativas del Banco Central Europeo (BCE) con motivo de la pandemia, a las que Kutxabank se adaptó. Esta consta de una limitación de inversión económica en sus fundaciones, Kutxa, BBK y Vital.
Mugica está detrás de la recolecta de firmas en change.org, que roza ya los 14.000 apoyos tootales que exigen la permanencia del museo, antes conocido como Kutxaespazioa. En la descripción del caso en la página, se explica que el traslado a Tabakalera en realidad “es un cierre”. Lo que parece innovador, “no sustituye ni de lejos lo que se pierde: más de 8.000 metros cuadrados de ciencia, un planetario, un observatorio y una oferta educativa única”. La carta del alcalde es agradecida por parte de Eureka! Bizirik.
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