Las reacciones en Extremadura a la propuesta de Guardiola para la nacionalización de Almaraz: “incoherente” y “bolivariana”
La propuesta de la presidenta extremeña, María Guardiola, para que el Estado opere directamente la central nuclear de Almaraz (Cáceres) ha sido tachada de “incoherente”, “bolivariana” y “comunista” por los distintos grupos de la oposición, que defienden reducir la carga fiscal para que siga la planta o apostar por otras alternativas de empleo.
En una carta remitida al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, Guardiola aboga por que la central continúe funcionando bajo la gestión del propio Estado ante la dificultad de las empresas de rentabilizar la planta por el aumento de impuestos.
El diputado del PSOE Ramón Ferreira ha tachado la propuesta de “una ocurrencia más 'made in' María Guardiola” que “desvela” la “falta de interés” de la dirigente para que las empresas que gestionan la central continúen. Para Ferreira, “sabíamos que la señora Guardiola no era socialista”, sin embargo, con este planteamiento, “le hace guiños al comunismo”.
A su juicio, lo que debe hacer la Junta es reclamar a las empresas de la central que “le digan claramente al Gobierno de España” que están dispuestas a seguir explotándola con las actuales condiciones y no poner “la mirada” en el Ejecutivo central.
El diputado socialista ha defendido que haya una “alternativa clara” de empleo en Campo Arañuelo, la comarca donde se asienta la central nuclear, lo que pasa, en su opinión, por la gigafactoría de baterías en Navalmoral de la Mata, para la que insta a la Junta a trabajar para que sea una realidad.
“Guardiola es socialista y parece que con esta iniciativa lo refrenda”, ha apuntado, por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Óscar Fernández, con respecto a la carta remitida a Sánchez.
Vox propone “alivio” fiscal para las eléctricas
El diputado de Vox ha defendido la reducción de los impuestos a las empresas que gestionan la central para que ésta sea viable. “No hace falta nacionalizar bolivarianamente las centrales nucleares, simplemente volver al estadio de la fiscalidad energética”, ha reiterado.
En este sentido, la extrema derecha ha registrado dos propuestas de ley en la Asamblea para aliviar la carga fiscal del sector energético, especialmente en Almaraz, y garantizar la soberanía energética de España. En concreto, plantea modificar la tasa Enresa, gravamen que financia la gestión de residuos radiactivos y el desmantelamiento de centrales nucleares, y la ecotasa autonómica aplicada a la producción y almacenamiento de energía. De ser aprobada la primera, esta iniciativa legislativa sería remitida al Congreso para su debate y aprobación.
Según Fernández, la tasa Enresa ha aumentado un 50 % con el Gobierno de Pedro Sánchez y esto es “una forma encubierta” para provocar el cierre de las instalaciones nucleares. “Ha pasado el tiempo de las palabras y llega el tiempo de los hechos”, ha apuntado a la vez que ha pedido “respaldar con acciones” la continuidad de Almaraz y pasar de pancartas, foto y cartas a los hechos.
Almaraz es “un negocio ruinoso”
Por Unidas por Extremadura, el diputado Joaquín Macías ha criticado el planteamiento de Guardiola y ha calificado de “irónico” que venga de “los adalides” del libre mercado, una “incoherencia”. Pero ha rechazado que el Estado invierta en un “negocio ruinoso” como la central de Almaraz, en su opinión, y ha abogado por que las inversiones estatales se centren en el ferrocarril, la vivienda y nuevos polígonos industriales en la región.
A su juicio, “el Estado no puede asumir una industria deficitaria como las centrales nucleares”, menos competitiva, ha expresado, que las energías renovables, motivo por la cual se cierra.
Para Macías, la preocupación de su partido está con los trabajadores y en que haya un plan para prejubilar y jubilarlos “en las mejores condiciones posibles”, así como que el Estado invierta en que nuevas empresas se instalen en este entorno.
Por parte del PP, Pilar Gómez ha asegurado que Extremadura no puede renunciar a ningún gran proyecto que genere empleo como las instalaciones nucleares de Almaraz. Gómez ha dicho que no se trata de “si hay otra alternativa cerramos” sino que, “si el problema está en la fiscalidad asfixiante” y la falta de rentabilidad, el Gobierno “acompañe” a las empresas para que siga abierta la planta y reduzca los impuestos.
Asimismo, ha criticado que los soialistas extremeños “aplaudan” a Sánchez el hecho de seguir con el calendario de cierre de nucleares durante el congreso regional, al día siguiente de “hacerse la foto” en la manifestación a favor de la continuidad de Almaraz.
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