La Comunidad de Madrid planea demoler un colegio público en Usera con 500 alumnos sin una justificación técnica
Preocupación entre las familias del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Ciudad de Jaén por su inminente demolición. La Comunidad de Madrid ha anunciado la construcción de un nuevo centro que pone en riesgo la continuidad de este colegio público, ubicado en el barrio de Orcasur, en el distrito de Usera, sin que exista —según denuncian las familias— una justificación técnica que avale el derribo del edificio. La comunidad educativa asegura que tuvo conocimiento del plan de forma tardía, sin información previa ni documentación oficial que lo respalde, y observan falta de transparencia por parte de la administración autonómica.
Sandra, madre de un alumno y secretaria del AMPA del centro, explica que todo comenzó a finales de 2025. “Nos enteramos de la situación el pasado mes de noviembre, cuando el director del centro envió un escrito a la Comunidad de Madrid solicitando la ejecución de unas obras que llevaban años prometiéndose y que ya estaban aprobadas en un proyecto anterior de 2021. Dichas obras nunca se llevaron a cabo”, señala. Según relata, la respuesta de la Comunidad fue que esas obras no se llevarían a cabo porque existía un proyecto en marcha que contemplaba la “demolición y sustitución del colegio”. Hasta ese momento, asegura, “la comunidad educativa no tenía conocimiento alguno de este plan”.
Ese mismo día, las familias accedieron al Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, donde comprobaron que efectivamente existía un proyecto para construir un nuevo centro educativo en una parcela anexa al colegio. “Se trata de un solar diáfano, sin edificar”, explica Sandra. Según la secretaria del AMPA, los planos presentados no tienen en cuenta la realidad del centro, que actualmente cuenta con más de 20.000 metros cuadrados y atiende a más de 500 alumnos. Además, dispone de amplios patios, zonas verdes y un polideportivo, espacios esenciales para el alumnado del colegio.
A pesar de que la última Inspección Técnica del Edificio (ITE), correspondiente a 2022, es desfavorable, desde el AMPA subrayan que “no se indica en ningún momento riesgo de derrumbe ni la necesidad de demolición del edificio”. El informe, añaden, recomienda actuaciones de rehabilitación: cubiertas, fachadas y la reparación puntual de algún elemento estructural. “El centro es antiguo y ha sido claramente abandonado por la administración durante más de 20 años. El deterioro es consecuencia directa de la falta de mantenimiento, no de una situación irreversible”, denuncia Sandra.
Desde la comunidad educativa consideran injustificable el proyecto. “Resulta incomprensible que, existiendo un informe que recomienda rehabilitación, se pretenda destinar una gran cantidad de dinero público a derribar un colegio y construir otro nuevo, sin justificar técnicamente esa decisión. Si el edificio fuera realmente peligroso, no sería razonable que nuestros hijos e hijas acudieran a él diariamente”, afirma Sandra. Por ello, las familias del CEIP Ciudad de Jaén creen que la demolición no está justificada.
Los planes de demolición están incluidos en el pliego de prescripciones técnicas para la redacción del proyecto del nuevo colegio. En este mismo documento también se detalla que el edificio contará con seis aulas de Infantil, 12 de Primaria, dos aulas polivalentes, dos aulas específicas, aulas de pequeño grupo, zona administrativa, biblioteca y pista deportiva.
Fuentes de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid han confirmado a este periódico que “va a acometer un proyecto de mejora integral del complejo educativo Ciudad de Jaén, formado por un colegio y un instituto público” y señalan que incluirá “la construcción de un nuevo edificio para usos educativos en una parcela anexa, la rehabilitación de algunas de las instalaciones existentes y la mejora general de la accesibilidad”.
Las familias aseguran haber solicitado en repetidas ocasiones información por escrito y reuniones formales tanto al Ayuntamiento de Madrid como a la Comunidad. “La información facilitada ha sido siempre verbal, imprecisa y sin documentación que la respalde. No se nos ha entregado ningún informe técnico ni económico que justifique el proyecto”, lamentan. Incluso tras registrar solicitudes formales por vía electrónica, aseguran no haber recibido más respuesta que la información que hasta se ha hecho pública.
Un pilar fundamental para el barrio
El CEIP Ciudad de Jaén es un centro de especial complejidad educativa, con alumnado en situación de vulnerabilidad social y con presencia de niños y niñas con discapacidad motórica. “Nuestro colegio es un espacio privilegiado, con amplias zonas verdes y patios adaptados, especialmente importantes para nuestro alumnado”, explica la representante del AMPA. El nuevo proyecto, denuncian, pretende concentrar a más de 500 alumnos en un edificio más pequeño, pasando de un centro de tres líneas a uno de dos, lo que supondría “una pérdida evidente de plazas públicas”.
“El contexto social del barrio es especialmente vulnerable”, subraya Sandra. “Para muchos alumnos el colegio es un espacio seguro, una vía de escape no solo educativa, sino también emocional y de salud mental. Aquí pueden jugar, respirar, trabajar en el huerto escolar y hacer actividades al aire libre. En días soleados salen al jardín a hacer tareas escolares, algo impensable en el nuevo emplazamiento propuesto”, cuenta.
Además, se trata del único colegio público del entorno, ya que el resto de la oferta educativa del barrio es concertada. Desde el AMPA denuncian que, de forma verbal, se les ha insinuado la intención de desarrollar un “plan director” conjunto con el instituto colindante y homónimo, e incluso de trasladar ciclos de Formación Profesional a las instalaciones actuales, desplazando al alumnado de Primaria a la parte del edificio que da a la carretera, “en una zona sin espacios verdes, con contaminación y ruido”.
También existe incertidumbre respecto a las obras. “Se nos ha dicho que durante las obras los alumnos permanecerían en el centro, algo contradictorio si se plantea su demolición”, señalan. Posteriormente, el alumnado sería trasladado al nuevo edificio, aunque, según apuntan, “es evidente que en un centro de dos líneas no caben todos los alumnos actuales”. Pese a ello, tanto el Gobierno municipal como el autonómico aseguran que “no se perderá ninguna plaza”, algo que la comunidad educativa considera materialmente imposible.
El centro cuenta actualmente con salas de apoyo, espacios para atención de técnicos especializados, polideportivo, patios amplios —referentes en el distrito— y servicios esenciales como cocina propia. “Todo esto podría desaparecer”, alertan, lo que afectaría también a servicios comunitarios como el centro de día de Cruz Roja, la ludoteca de tarde y otras actividades extraescolares.
En la actualidad, el CEIP Ciudad de Jaén escolariza a más de 500 alumnos de entre 3 y 12 años, con tres líneas consolidadas desde hace al menos cinco años. Es un centro de compensatoria, con alumnado repetidor y una complejidad educativa que, según defienden las familias, “exige recursos, espacios y estabilidad, no recortes ni improvisación”.
La oposición reclama transparencia
El asunto también ha llegado al pleno de Usera. Hace unos meses, en el debate sobre el estado del distrito, Sonia Cea, concejala presidenta de la Junta, anunció que próximamente comenzarían las obras del nuevo CEIP Ciudad de Jaén. Todos los presentes quedaron sorprendidos, ya que no había constancia de este proyecto entre los grupos de la oposición.
En el pleno de noviembre, el PSOE preguntó sobre los plazos concretos para la redacción del proyecto y la ejecución de las obras del nuevo colegio, además de por el protocolo a seguir para garantizar la continuidad educativa del alumnado durante el proceso, a lo que la concejala presidenta respondió que era “inminente”. El asunto volverá a estar presente en el pleno de este jueves, 15 de enero, al que asistirán las familias del colegio para mostrar su oposición al nuevo centro.
Álvaro Vidal, secretario general del Partido Socialista en Usera, explica que “la iniciativa que se presenta al pleno procede del AMPA y se ha registrado a través de la asociación de vecinos, que es el cauce formal”. El objetivo, señala, es “instar a la Comunidad de Madrid a que no se derribe el colegio y, en todo caso, a que mantenga informada a la comunidad educativa de todo el proceso”.
“La principal queja es la falta de información y transparencia”, afirma Vidal. Según explica, el proyecto se mencionó “muy superficialmente” en un pleno de verano y se conoció su alcance cuando “prácticamente ya estaba cerrado”. “Según la documentación consultada, el nuevo centro resulta peor que el actual, con espacios mucho más reducidos”, denuncia.
El dirigente socialista recuerda que el colegio es “un centro de especial dificultad y de referencia para el distrito” y que ya existió un proyecto de reforma hace tres o cuatro años, “por un importe mucho menor que nunca llegó a ejecutarse”. Vidal critica la opacidad institucional: “Desde la Junta se dice que es competencia exclusiva de la Comunidad, pero en el pleno la concejala reconoció que el proyecto se había trabajado de manera conjunta con la Consejería”. Por ello, considera necesario “poner sobre la mesa que existen alternativas al derribo, como una reforma integral, y exigir explicaciones claras y documentadas”.
También cuestiona el argumento económico: “Se ha dicho que es más barato construir un centro nuevo que reformar el actual, pero el presupuesto del nuevo edificio ronda los 6,6 millones de euros, muy por encima del coste de la reforma prevista en su día”. “Si el edificio estuviera en una situación tan crítica, no se entendería que siga funcionando con normalidad”, explica.
Desde la comunidad educativa insisten en que, mientras no exista una explicación técnica y económica clara, documentada y participada, continuarán movilizándose. “Lo único que exigimos es transparencia y justificación. Queremos saber por qué se pretende demoler un colegio cuyo informe técnico no lo indica y cuáles serán las consecuencias reales para nuestros hijos e hijas”, incide Sandra. Mientras, aseguran que seguirán defendiendo el colegio y “una educación pública digna para el barrio”.
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