Hartazgo por un Rayo que sigue sin jugar en Vallecas: la oposición pide que el barrio “tenga voz” y la afición sale a la calle
El culebrón del Rayo Vallecano continúa sin un desenlace a las puertas de la cuarta jornada de Liga. El conjunto franjirrojo volverá a ejercer como local lejos de su campo este sábado, cuando reciba al Racing de Santander en el Estadio Ontime Butarque, en Leganés, mientras la Comunidad de Madrid mantiene en marcha una segunda auditoría para determinar si el recinto reúne las condiciones necesarias para volver a albergar partidos.
El Gobierno regional insiste en que el Rayo no podrá regresar a Vallecas hasta que un nuevo informe certifique que las deficiencias detectadas en la primera inspección han sido subsanadas y que el estadio es “100% seguro”. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, ha asegurado este lunes que la segunda auditoría comenzó la pasada semana y que los técnicos llevarán a cabo nuevas visitas durante los próximos días.
La situación ha alimentado el malestar de la afición, que ha convocado una manifestación para este sábado, 5 de septiembre, y ha llevado también a Más Madrid y PSOE a plantear en el Pleno de Puente de Vallecas una iniciativa para reclamar a la Comunidad que acometa “ya” las obras necesarias en el estadio. Las formaciones quieren además que la afición y el movimiento vecinal tengan voz en las decisiones sobre el futuro del recinto y rechazan que su gestión pueda quedar en manos de intermediarios privados.
Mientras tanto, el Rayo afrontará su segundo encuentro como local fuera de Vallecas. El primero fue el pasado 20 de agosto ante el Alavés y se saldó con un empate a uno en un Butarque prácticamente vacío por el boicot de los seguidores. Ahora, el escenario volverá a repetirse frente al Racing, aunque la jornada estará marcada también por una nueva movilización en las calles del barrio.
Una protesta contra la situación del estadio y el presidente del club
La afición rayista volverá a salir a la calle este sábado. La Plataforma ADRV ha convocado una manifestación bajo el lema “El Rayo es de Vallekas o no será”, una movilización que cuenta también con el respaldo y la difusión de la Federación de Peñas del Rayo Vallecano.
La marcha arrancará a las 16.45 desde la Fuente de la Asamblea, junto a la Asamblea de Madrid, y recorrerá las calles de Vallecas hasta llegar al Estadio de Vallecas. La convocatoria coincidirá con el día en el que el equipo tenía previsto disputar su encuentro ante el Racing de Santander, finalmente trasladado de nuevo a Butarque.
El objetivo de la protesta es doble: reclamar unas condiciones “dignas” para el estadio y exigir la salida del presidente del club, Raúl Martín Presa. La plataforma ha llamado a “defender nuestro estadio” y luchar para que el recinto tenga unas condiciones adecuadas, al tiempo que reclama que abandone el club quien, a su juicio, lleva años “maltratando” al equipo.
La Federación de Peñas también ha animado a los seguidores a participar para mostrar su “hartazgo” con la situación y con la gestión de Martín Presa. El colectivo reivindica recuperar un Rayo “fiel a sus valores de respeto al aficionado, a la cantera y al femenino” y ha cerrado su convocatoria con la consigna 'El Rayismo unido vencerá'.
La movilización llega después de la II Asamblea Rayista en Vallecas, celebrada este domingo y en la que distintos sectores de la hinchada analizaron el conflicto del estadio. Durante la reunión, los representantes de la afición trasladaron que, según la información que manejan, ni el partido frente al Racing ni el posterior encuentro ante el Espanyol se disputarán en Vallecas.
La asamblea volvió a llamar además a no acudir a Butarque. La postura de la hinchada ya quedó patente en el primer partido como local de la temporada, cuando buena parte de los seguidores decidió no desplazarse a Leganés como forma de protesta. La Federación de Peñas había anunciado previamente que no acudiría a Butarque ni a ningún otro estadio fuera de Vallecas y había reclamado al club la devolución de la parte proporcional del abono correspondiente a los partidos que no se disputasen en su campo.
Más Madrid y PSOE reclaman obras inmediatas
El conflicto también llegará esta semana al Pleno de Puente de Vallecas. Más Madrid y PSOE defenderán este miércoles, 2 de septiembre, una propuesta para que el Ayuntamiento inste a la Comunidad de Madrid a acometer de inmediato las actuaciones necesarias en el estadio y garantice la continuidad del Rayo en su ubicación actual.
La iniciativa llega después de que representantes de ambas formaciones se reunieran a mediados de agosto con las peñas del Rayo para abordar el futuro del recinto. De aquel encuentro salió, según Más Madrid, una posición compartida sobre la necesidad de mantener el estadio en Vallecas y rechazar cualquier intento de privatización.
La concejala de Más Madrid Olga Martínez ha calificado la situación como “la crónica de un abandono anunciado” y ha responsabilizado tanto a la Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, como a la dirección del Rayo del deterioro del recinto. “Este deterioro no ha aparecido de la nada”, ha sostenido Martínez, que ha acusado al Gobierno regional de una gestión de “dejadez” durante años y ha cuestionado también la actuación de la directiva del club.
La formación considera especialmente relevante qué ocurrirá con el estadio una vez se resuelva la actual suspensión de la concesión. Por ello, Más Madrid y PSOE quieren que cualquier decisión sobre su futuro se tome con “transparencia” y “diálogo”, contando con la afición y el vecindario.
También rechazan que la gestión pueda acabar en manos de un intermediario privado. Martínez ha advertido de que les preocupa que no se garantice la continuidad del Rayo en Vallecas y que, al mismo tiempo, se abra la puerta a un promotor que gestione las instalaciones. “El Estadio de Vallecas no es un solar para hacer negocio, es patrimonio, es identidad y es memoria de nuestro barrio”, ha defendido la concejala.
La propuesta será debatida, sin embargo, cuando la Comunidad ya ha puesto sobre la mesa su propio proyecto para el recinto. El consejero Mariano de Paco ha respondido este lunes que Más Madrid y PSOE llegan “un poco tarde” al proceso y ha recordado que el Gobierno regional presentó en junio una reforma integral del estadio.
El proyecto autonómico contempla una inversión de 60 millones de euros, ampliar el aforo hasta al menos 18.500 espectadores, construir una nueva grada en el fondo donde actualmente no existen asientos y adaptar el terreno de juego. De Paco ha asegurado que la reforma continúa entre los planes del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, aunque ha insistido en que la prioridad inmediata es garantizar la seguridad del recinto antes de avanzar en el proyecto.
A estas reivindicaciones se suma Independientes por Madrid, la nueva formación política que lidera de Marta Higueras, que ha presentado diez medidas municipales para defender el fútbol de barrio y reconocer a las peñas como entidades ciudadanas. Entre sus propuestas figura una cláusula de “no deslocalización” para los campos históricos de la ciudad y, en el caso concreto del Estadio de Vallecas, la defensa de un modelo de gestión que mantenga la titularidad pública y garantice su destino deportivo.
La formación, cuya portavoz asistió el pasado domingo a la asamblea de peñas del Rayo, propone además reconocer a estos colectivos como parte del tejido asociativo de los barrios y que tengan una mayor participación en las decisiones sobre las instalaciones deportivas. “El aficionado no es un consumidor, es un vecino”, defiende Higueras, que considera que decisiones como las que marcarán el futuro del Estadio de Vallecas no pueden tomarse únicamente en los despachos sin contar con quienes viven y sostienen el club desde el barrio.
Una segunda auditoría mantiene en vilo el regreso a Vallecas
La incógnita sobre cuándo podrá volver el Rayo a su estadio sigue, por tanto, sin respuesta. La Comunidad de Madrid inició la pasada semana una segunda auditoría para comprobar si se han corregido las deficiencias detectadas en la primera inspección y ha anunciado nuevas visitas de los técnicos durante estos días.
De Paco ha explicado que este tipo de procedimiento requiere analizar numerosos parámetros y ha rechazado poner una fecha concreta para su finalización. “Nunca hemos puesto el final de este procedimiento porque lo que siempre hemos dicho es que estamos intentando que sea lo más rápido posible”, ha señalado.
El Gobierno regional mantiene que el equipo no regresará a Vallecas hasta que exista un informe favorable que certifique que el estadio cumple con todas las condiciones de seguridad y salubridad. La primera auditoría había detectado “graves” deficiencias relacionadas, entre otros aspectos, con la protección contra incendios, las instalaciones eléctricas, las condiciones higiénico-sanitarias y el mantenimiento general del recinto.
La crisis arrancó el pasado 28 de julio, cuando la Comunidad dictó una orden para iniciar la extinción de la concesión del estadio que tenía el Rayo y acordó, como medida cautelar, su suspensión inmediata. El Ejecutivo regional justificó entonces la decisión por las deficiencias detectadas y por la necesidad de recuperar el control efectivo de las instalaciones para acometer las actuaciones necesarias.
El conflicto se agravó en los días posteriores, cuando técnicos y operarios enviados por la Comunidad no pudieron acceder inicialmente al estadio para comenzar las intervenciones urgentes. El Gobierno regional llegó a denunciar al Rayo ante la Policía Nacional. Finalmente, después de una reunión entre Mariano de Paco y Martín Presa, los técnicos pudieron entrar en el recinto.
El Rayo intentó posteriormente que se levantara la suspensión cautelar para poder iniciar la temporada en Vallecas, pero la Comunidad mantuvo su decisión. El club tuvo así que buscar una alternativa para su primer encuentro como local.
La elegida fue Butarque. El Rayo solicitó a LaLiga el aplazamiento del partido ante el Alavés después de que la Comunidad rechazara levantar la suspensión, pero la patronal desestimó la petición al considerar que no concurría una causa reglamentaria de fuerza mayor. El encuentro terminó con empate a uno.
Ahora, el mismo estadio de Leganés volverá a acoger al Rayo. La opción del Coliseum de Getafe quedó descartada después de que el club azulón comunicara la imposibilidad de ceder sus instalaciones, tanto por las obras que limitan actualmente el aforo como por la proximidad de su partido frente al Celta, previsto para el 7 de septiembre.
El Rayo-Racing, que se celebrará este sábado a las 18.30 horas, será por tanto el segundo partido como local que el conjunto franjirrojo disputa en Butarque. La afición, que ya protagonizó un boicot en el encuentro frente al Alavés, prepara ahora una nueva movilización que comenzará dos horas antes en Vallecas.
En aquel primer encuentro, según recoge el diario AS, apenas acudieron 4.280 espectadores al estadio de Leganés, menos de un 30% de su capacidad, en una imagen poco habitual para un partido de Primera División. El delantero Sergio Camello reconoció después su sorpresa por la escasa presencia de público, mientras el técnico rival, Luis García Plaza, calificó el ambiente de “una sensación extraña”.
1