Los últimos desalojados de la acampada de Sol se volcarán en ayudar a las personas sin hogar
Las últimas personas que permanecían en la Puerta del Sol hasta el lunes por la noche han ofrecido este viernes una rueda de prensa tan combativa como errática para valorar el polémico desalojo de madrugada, al tiempo que adelantaban los próximos pasos del movimiento Acampada 26S tras el manifiesto difundido el 2 de noviembre.
Ambas cosas van de la mano, puesto que la repentina actuación policial ha provocado que concentren sus esfuerzos en atender a las personas sin hogar que pernoctaban en la plaza. De hecho, algunas de ellas habían comenzado ya a organizarse por sí mismas. Es el caso de Francisco José , que ha lamentado cómo “no se ha respetado el derecho de reunión” que sí se había considerado en las primeras semanas de la movilización. Ha pedido igualmente que las administraciones “cumplan con el artículo 47 de la Constitución”.
Eda, otra de las portavoces que ha participado en la comparecencia, ha incidido en que la prioridad es “ayudar a las personas sin hogar ya que no lo hacen las instituciones” y ha citado una de las proclamas más habituales entre quienes dejaron la acampada: “Hay que avanzar hacia los barrios, pero no podemos abandonar a la gente en situación de calle”.
Juanlu, otro compañero, ha explicado que el inesperado cambio de paradigma ha puesto en pausa otros planes: “Como anunciamos el lunes, nos encontrábamos preparando muchos actos y muchas medidas. Pero ahora tenemos que atajar problemas urgentes. Estamos pagando hostales a gente con unos fondos comunes”.
Nos encontrábamos preparando muchos actos y muchas medidas. Pero ahora tenemos que atajar problemas urgentes. Estamos pagando hostales a gente con unos fondos comunes
Los portavoces han denunciado de nuevo “el abuso y la violencia policial” que puso fin a la acampada iniciada el 26 de septiembre. “Me insultaron al grito de puto rojo maricón, me quitaron el móvil y me retuvieron dos horas”, ha denunciado Juanlu, que ha mostrado un parte de médico de lesiones donde se recoge “irritación facial por gas pimienta”.
Duro relato de la intervención policial: “Entraron rajando las lonas”
Aster, otra acampada que asegura disponer de un parte de lesiones que acredita sus lesiones lumbares, ha denunciado al borde de las lágrimas que los agentes accedieron a las 2.55 “rajando las lonas y las tiendas de campañas con cuchillos”. Eda ha anunciado que una persona permanece herida en el Hospital Doce de Octubre “por un traumatismo torácico”.
Los efectivos policiales gritaban, dice Aster, proclamas como “fuera rojos de mierda”, “por fin vais a trabajar” o “se acabó la fiesta”. Niegan que se diera tiempo alguno para permitir desalojar: “Las dos horas que ha dicho Delegación del Gobierno es lo que tardaron en completar el desalojo, no hubo avisos previos”. La celeridad, denuncia, ha provocado que muchas personas hayan perdido sus enseres e incluso medicación: “Un compañero diabético lleva días sin poder recibir su tratamiento”.
Juanlu ha criticado que la Comunidad de Madrid traslade que la limpieza y adecuación del espacio haya costado miles de euros: “Solo con dejarnos tiempo para irnos se lo habrían ahorrado y lo habríamos dejado mejor aún. Ese dinero que han gastado, también el que han empleado en echarnos, podrían utilizarlo en solucionar problemas como el de la vivienda o los servicios públicos que son por los que protestamos”. Eda ha confirmado que la intervención se produjo cuando trabajan en la etapa final de la movilización: “Estábamos desacamapando”.
“Teníamos un protocolo para desalojar adecuado a las personas con movilidad reducida que obviamente no se pudo ejecutar. Se nos trató como basura”, recalca Aster. Juanlu califica lo ocurrido de “atropello” e insiste en que la situación se cebó especialmente con personas sin hogar: “Han perdido sus pertenencias diarias, lo único que les quedaba”.
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