Más autonomía y otras mejoras para los Ford Capri, Explorer y Puma Gen-E
Ford ha anunciado recientemente mejoras significativas para buena parte de su gama de vehículos eléctricos. Por un lado, el SUV Explorer y el crossover deportivo Capri incorporan una nueva opción de batería y un motor eléctrico mejorado para los modelos más asequibles de su catálogo. Por otro, el Puma Gen-E ve extendida su autonomía entre recargas por encima de los 400 kilómetros.
En el primer caso, la marca pretende ofrecer a los clientes con un presupuesto más ajustado mayor libertad para explorar y disfrutar de sus viajes. El sistema de propulsión renovado proporciona hasta 70 kilómetros de alcance extra a los modelos de autonomía estándar. El Explorer dispensa ahora un máximo de 444 km con una carga completa, en el acostumbrado ciclo de pruebas WLTP, mientras que el Capri alcanza los 464 km, lo que supone un incremento del 17%.
El hecho de superar los 400 km de autonomía supone un hito importante para muchos clientes, pues esta cifra suele operar como una barrera psicológica difícil de franquear para muchas personas.
Además del aumento de alcance, las mejoras también afectan al rendimiento, ya que la potencia disponible aumenta a 190 CV y el par motor se sitúa en 350 Nm. Tanto el Capri como el Explorer pueden alcanzar con esta actualización los 100 km/h en 8 segundos exactos, lo que se traduce no solo en una aceleración más rápida, sino sobre todo en una experiencia de conducción más dinámica.
Al recurrir a partir de ahora a la tecnología LFP se consigue incrementar tanto la autonomía como la durabilidad de las baterías, a la vez que se ofrece un precio más asequible para muchos clientes. “Esta es la definición de mejora continua: utilizar la innovación de vanguardia para ofrecer un producto mejor y más capaz sin concesiones”, ha declarado al respecto Jon Williams, director general de Ford Blue y Model e en Europa. “Añadir hasta 70 km de autonomía a nuestra asequible oferta de autonomía estándar inspirará a aún más conductores a dar el salto al eléctrico”.
Un componente clave de esta puesta al día de los modelos eléctricos de Ford es, como decimos, la llegada de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP). Además de hacer posibles dispositivos más duraderos, esta tecnología reduce la dependencia de materias primas de alta demanda.
También permite al usuario cargar regularmente hasta el 100% de su capacidad sin preocuparse por la degradación de la batería. Esto proporciona mayor comodidad y flexibilidad, al ofrecer la posibilidad de realizar cargas menos frecuentes y hacer más factibles los desplazamientos de larga distancia.
Un Puma más tecnológico
Por lo que respecta a la versión eléctrica del Puma, Ford ha presentado una actualización para el modelo de 2026 gracias a la cual la autonomía con una carga sobrepasa ya los 400 kilómetros. El modelo llegó al mercado en su día con 376 km de alcance y un consumo energético medio de 13,1 kWh cada 100 km.
Con la mejora actual se pone al alcance de los clientes de la marca la opción de completar recorridos más largos, al tiempo que en ciudad pueden recorrerse más de 550 kilómetros antes de tener que poner a cargar la batería, siempre según la prueba WLTP.
El Puma Gen-E 2026 cuenta con otro añadido de calado cuando se trata de realizar viajes largos por carretera: la tecnología BlueCruise 2, que permite la conducción manos libres en determinadas autopistas y facilita los desplazamientos diarios y el tráfico con paradas y arranques continuos. El Puma eléctrico es el modelo más pequeño de Ford en incorporar este sistema y el cuarto de la gama en añadirlo a su dotación.