Vuelve el Fiat 500 híbrido: el urbano que pudo reinar
Después de dos años de impasse, Fiat recupera la versión de hibridación suave de su emblemático modelo 500, que había pasado a desenvolverse en el mercado por medio solo de una variante 100% eléctrica cuya demanda no ha sido tan poderosa como se esperaba en aquel momento. El nuevo 500 Hybrid, fabricado antes en Tychy (Polonia) y ahora en la planta italiana de Mirafiori, aspira a unas entregas anuales de 5.000 unidades en nuestro país, por las 700 que registró en 2025 el modelo eléctrico.
La motorización microhíbrida llega a las tres carrocerías en que se comercializa el 500: la mayoritaria -90% de las ventas-, que es la hatchback de cinco puertas; la descapotable, única en su segmento, y la 3+1 (disponible próximamente), que cuenta con una tercera puerta lateral para facilitar el acceso a las plazas traseras del coche.
Dadas las reducidas dimensiones de su vano delantero, el modelo italiano solo puede disponer de un pequeño motor de gasolina de tres cilindros de 1,0 litros de cubicaje y 70 caballos de potencia, al que se acopla una transmisión manual de seis velocidades. La micro-hibridación corresponde a un sistema eléctrico de 12 voltios que, más allá de mejorar mínimamente la eficiencia de combustible, presenta el atractivo principal de llevar aparejado el distintivo ambiental Eco de la DGT.
El vehículo experimenta un ligero crecimiento en sus dimensiones exteriores, comparado con su precedente polaco, y se sitúa ahora en los 3,63 metros de longitud, 1,68 m de anchura y 1,53 m de alto, con un maletero testimonial de 185 litros. Acelera de 0 a 100 km/h en 13,8 segundos y alcanza los 167 km/h de velocidad máxima.
Conseguir esto último -allá donde sea legal hacerlo- no resultará fácil porque la potencia disponible es corta, como hemos visto, incluso para un coche que en vacío no llega a los 1.000 kilos de peso. No obstante, esos 70 CV dan en el 500 para una conducción satisfactoria en ciudad y alrededores, y también si es necesario para aventurarse en carretera.
En las de carácter secundario, el 500 Hybrid se comporta de manera solvente, gracias a unos desarrollos no excesivamente largos que permiten rodar con tranquilidad en cuarta y quinta velocidad. Tampoco hay problema para circular en sexta por autovía y autopista siempre que el terreno sea favorable -llano o descendente-, pero en cuanto se presentan pendientes se impone bajar una o seguramente dos marchas: nada que pueda extrañar viniendo de un modelo netamente urbano aunque capaz, llegado el caso, de completar un viaje no demasiado largo.
Hemos podido comprobar todo lo anterior a lo largo de una jornada de conducción por la autovía A2 y carreteras convencionales de la provincia de Guadalajara. Ya decimos que el 500 mild hybrid no engaña a nadie en cuanto a su verdadera vocación de uso, por lo que nos parece un vehículo agradable y eficaz al que solo le reprocharíamos no incorporar una dirección de tacto algo más firme, justamente para cuando se trata de salir del tráfico urbano.
Nada que reprochar, por el contrario, al consumo de combustible, muy contenido -también lo sería sin hibridación- aunque haya que circular en ocasiones con pie a tabla para que la velocidad no se desplome en autovía. En el recorrido que hemos mencionado, la media no llegó a los 5,5 litros cada 100 kilómetros, cifra que no será difícil de mantener en ciudad si bien no hemos tenido ocasión de constatarlo.
Gama y equipamiento
Según versiones, el 500 Hybrid puede disponer de sistema multimedia Uconnect 5 con pantalla de 10,25 pulgadas y cuadro de instrumentos digital de 7“, arranque y acceso sin llave y conexión inalámbrica para teléfonos móviles. Otros elementos diferenciadores de los acabados superiores son el volante bicolor, el cuero sintético en parte de los asientos y, en el caso del modelo cabrio, una capota con serigrafías de la marca Fiat.
En materia de seguridad, el urbano de Fiat está equipado con funciones entre las que figuran el frenado automático de emergencia, el asistente de mantenimiento de carril y el reconocimiento de señales de tráfico.
La gama conformada por el fabricante italiano se compone de las terminaciones Pop, Icon y La Prima, a las que se añade -solo para la versión de cinco puertas- la serie especial de lanzamiento Torino, que, al mismo precio que la Icon, cuenta con una tapicería específica que combina tejido y vinilo, logotipos bordados, faros full led y detalles estéticos que celebran, dice Fiat, “la elegancia industrial piamontesa”.
La marca anuncia un precio de partida al contado de 19.410 euros para la versión Pop, que también se ofrece en sistema de cuotas por 99 euros al mes en 24 mensualidades, previo pago de una entrada de 2.991 euros y con una cuota final de 14.574.
El modelo Icon supone un sobreprecio de 1.500 euros y el más lujoso La Prima implica un desembolso adicional de 3.000. En lo referente a carrocerías, la 3+1 cuesta 1.500 euros más y la descapotable suma otros 3.000.