Una empresa española a la caza de los ‘grandes emisores’
La medición remota de las emisiones del tráfico se encuentra un poco más cerca de convertirse en una política efectiva dentro de la UE. A falta de que el Parlamento Europeo se pronuncie sobre la cuestión y de una ulterior reunión del trílogo (que agrupa a Parlamento, Consejo y Comisión), esta tecnología prosigue su avance en las intrincadas instituciones comunitarias con vistas a transformarse en objeto de una propuesta legislativa concreta.
Así se concluye de la jornada celebrada en Madrid a instancias de la empresa española Opus RSE, que provee de estos sistemas de medición, y que ha reunido a representantes de la Comisión Europea, expertos internacionales y administraciones públicas en torno a lo que sería la primera norma técnica en la UE para medir las emisiones reales de los vehículos en carretera.
Como te contamos aquí ya en 2019 (puedes leer aquí el artículo), la tecnología de teledetección que emplea Opus RSE se denomina Remote Sensing (RSD, donde la d proviene de devices, dispositivos) y permite conocer en tiempo real las emisiones de cada vehículo que pasa por delante del equipo de medición, similar en la forma a un radar de velocidad, y lo hace de manera rápida, continua y no intrusiva.
Los sistemas de este tipo buscan justamente discriminar los coches más contaminantes y evitar molestias a los demás. Como explica Josefina de la Fuente, CEO de Opus RSE, a elDiario.es, la idea consiste en identificar a esos “grandes emisores” en condiciones reales de circulación, sin afectar al tráfico ni a la mayoría de los conductores y actuando “sobre los pocos vehículos que son realmente el problema de la contaminación”.
En el encuentro celebrado en Madrid se indicó que solo el 2% de los vehículos genera más del 40% de las emisiones contaminantes, lo que refuerza la necesidad de políticas más selectivas y basadas en la evidencia empírica. Dicho de otro modo, una fracción mínima del parque concentra gran parte del impacto ambiental.
Estos vehículos considerados “grandes emisores” pueden ser de cualquier tipo, edad y combustible, y “circulan sin suficiente control por las carreteras de todo Europa”, señalan desde Opus RSE. Su CEO detalla que entre ellos figuran no solo los coches más antiguos y destartalados, como cabe imaginar, sino también modelos distinguidos con codiciados distintivos ambientales, como el Eco y hasta el 0 emisiones, y otros directamente trucados.
Recordemos que los equipos de la firma madrileña hicieron posible en su día una operación de la Guardia Civil que detectó un fraude masivo en las emisiones de camiones. La trampa consistía en desconectar el sistema SCR (reducción catalítica selectiva), cuya función es neutralizar las emisiones de NOx, porque es caro de mantener.
De la Fuente reivindica la idoneidad de la teledetección como instrumento complementario a las inspecciones de la ITV. La tecnología RSD ayudaría a mejorar el control sobre las emisiones reales, máxime desde que en los últimos años ha refinado su funcionamiento gracias a la IA y la visión artificial. Estos avances recientes se suman a los sistemas ya existentes de espectroscopía óptica para la medición a distancia de CO, NOx, HC, NH3 y PM, además del ruido emitido por cada vehículo.
Políticas más precisas
En el acto auspiciado por Opus RSE, Peter Szatmári, policy officer de la Dirección General de Movilidad y Transporte de la Comisión Europea, presentó la propuesta legislativa Roadworthiness Package, que introduce la medición remota de las emisiones para identificar a vehículos “altamente contaminantes” en las vías públicas de forma no intrusiva. Dicha propuesta legislativa se encuentra en su fase final de negociación.
Desde el ámbito científico, Kaylin Lee, investigadora del International Council on Clean Transportation (ICCT), la entidad que descubrió el Dieselgate -el escándalo de emisiones protagonizado por el fabricante alemán Volkswagen-, destacó el papel de esta tecnología para diseñar políticas públicas más eficaces y basadas en evidencia, especialmente en la identificación de esos “grandes emisores”.
Por su parte, Roel Vaneerdeweg, responsable de políticas públicas en la Agencia de Medio Ambiente del Gobierno de Flandes, aportó la experiencia práctica de la región belga, donde la teledetección ya ha demostrado resultados significativos en la reducción de emisiones y cuyo plan es un despliegue masivo en todo el territorio para reforzar la acción de las ITV.
Opus RSE ha sido la firma elegida por Flandes para poner en marcha una iniciativa que se prolongará por espacio de cinco años y que aspira a contribuir a una reducción del 30% en las emisiones contaminantes. Los equipos de la compañía son también muy demandados ahora por países sobre todo de Asia, entre ellos China, India, Corea o Taiwán, según detalla Josefina de la Fuente.
En la jornada se ha presentado el proyecto europeo Daver (Data for Vehicle Emissions and Noise Remote Sensing), impulsado por el prestigioso EIT Urban Mobility barcelonés, que busca acelerar el despliegue operativo de la teledetección de emisiones y ruido en Europa. En conjunción con el nuevo marco regulatorio europeo y la necesaria estandarización técnica, el proyecto se integra en un escenario en el que el continente avanza “hacia políticas más precisas, centradas en los vehículos que realmente generan mayor impacto y minimizando las cargas para la ciudadanía”, señalan desde Opus RSE.
La entidad añade que, en un contexto en el que algunas medidas generalistas de restricción del tráfico están siendo discutidas en los tribunales, como muestra la reciente sentencia relativa a la Zona de Bajas Emisiones de Madrid, la combinación de la futura regulación europea y de la norma UNE 82509:2026 “refuerza la seguridad técnica y jurídica de un enfoque complementario basado en la medición de las emisiones reales de los vehículos. Frente a modelos más expuestos a controversias procedimentales, la teledetección permite actuar con evidencia objetiva sobre los vehículos que realmente más contaminan”.