El 'color fania' de Niña Pastori nos cameló a todos con su concierto en el 'MURCIA ON'
La gira ‘Color Fania’ que desarrolla la cantaora de San Fernando (Cádiz) Niña Pastori llegó al MURCIA ON para ser la antesala de la clausura en la presente edición. Los conciertos se agrupan bajo el título del último trabajo discográfico de la cantaora, en una clara muestra de su admiración por el enorme legado musical que dejó la Fania All Stars y su sello discográfico. Antes de que la música sonara, Niña Pastori y su banda al completo salieron al escenario para manifestar su tristeza y pesar, ante el grave accidente ferroviario sucedido dos días antes de este concierto. “Ha sido una cosa terrible por segunda vez, en lo que va de año. Creo que todos estamos destrozados, como lo está toda España y el mundo. Estuvimos planteándonos suspender este concierto de Murcia, porque esta desgracia les ha ocurrido a personas sanas, que iban a ver a sus familiares o por cuestiones laborales. Gente como nosotros que estamos viajando todos los días o como vosotros mismos y es muy terrible. Nos puede suceder a cualquiera de nosotros. Quiero que sepáis que todos los que estamos sobre este escenario, nos unimos al dolor de las familias que han sufrido esta pérdida. Era complicado pasar este concierto a un local cerrado porque somos muchos. Por tanto hemos optado por celebrarlo, pero nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familias. Y en su homenaje y recuerdo, os pido a todos un minuto de silencio”, concluyó la artista. Fue increíble. En la plaza de toros de Murcia sólo se escuchaba el ruido de fondo de la ciudad, que apenas captaban nuestros oídos. Un aplauso unánime rompió ese silencio dejando en el aire el recuerdo y pesar de los asistentes, para con todas las víctimas de este desgraciado y terrible accidente de trenes en la población toledana de Urba.
Una breve proyección de piezas salseras con imágenes en blanco y negro de Willy Colom, Rubén Blades o Celia Cruz entre otros conformaba el preámbulo al que se unió la banda que acompaña a Niña Pastori, que hizo de nuevo su entrada en el escenario a los sones de ‘Triste y vacía’, el primero de los varios temas de este último trabajo discográfico que da título a la gira ‘Color Fania’. Continuó con ‘Periódico de ayer’ y una versión aflamencada, como no podía ser menos pero sin perder la esencia latina, de un icono de la música de la Fania All Stars: ‘Ligia Elena’.
Tras ella, Niña Pastori saludo a los presentes con un “Buenas noches. ¿Cómo están? Muchas gracias por estar aquí. Este de Murcia es el último concierto al aire libre de la gira, que seguirá hasta abril del próximo año, pero ya por teatros y auditorios”. Hay una película documental sobre cómo nació este disco ‘Color Fania’ de Óscar García Blesa, en la que Niña Pastori viaja desde Cádiz a Nueva York con el objetivo de empaparse de todo el legado que el sello discográfico Fania Records ha dejado sobre la nueva manera de hacer o interpretar la denominada ‘salsa’ o ‘música latina’. Un movimiento musical muy amplio surgido de los barrios latinos de Nueva York, donde se mezclan músicos de Panamá, Cuba, Puerto Rico, Colombia y otros países de la América de habla hispana. La propia Pastori destaca que en esos discos de la Fania para ella son una inspiración y que dejan ver que la música puede ser una especie de rebeldía.
Este trabajo de ‘Color Fania’ es un exponente claro de que el flamenco surge en España, viaja a Estados Unidos donde se remodela o acompasa a esos ritmos latinos y regresa a España para retomarlos y ofrecer un resultado que ha revolucionado todos los cimientos. Y hay muchos ejemplos nítidos como lo fue -y sigue siendo- el guitarrista Manzanita, que creó la siguiente copla que regalaba la Niña Pastori: ‘Gitana’. Tras ella retomó el repertorio de su último disco con ‘El incomprendido’, ‘Bamboleo’ y ‘El gran varón’.
El público disfrutaba desde el primer minuto con Niña Pastori. En su mayoría son fans incondicionales (no es que los menos no lo fueran, que sí lo son), pero esa mayoría digamos que se conocen su vida, obra y canciones con sus puntos y comas; sus momentos álgidos y los más pausados. Con otra introducción musical sus coristas, Sandra y Toñi, interpretaron ‘La ciudad’ manteniendo el listón de calidad que este concierto de Niña Pastori había fijado. Los numerosos aplausos premiaron a ambas cantaoras y a la banda de excelentes músicos, que enlazaron rápidamente con ‘La habitación’ haciendo su entrada, de nuevo y tras un cambio de vestuario, Niña Pastori.
Nuevamente apareció un popurrí de canciones de éxito de la gaditana como ‘Válgame Dios’, ‘Caí’, ‘Yo no quiero ser’ o ‘Dime quien soy yo’ que, al igual que ocurría durante el desarrollo de este concierto, sus fans acompañaban cantando las letras y palmeando el acompañamiento. Otro de los éxitos de estos 30 años de Niña Pastori sobre los escenarios y grabaciones en Estudio fue el LP ‘Bajo tus alas’, del que destacó ‘Desde la azotea’, que el público cantaba al unísono.
Y vuelta al popurrí con ‘Un corazón de mar’, ‘La quiero a morir’ éxito que lo fue originalmente del francés Francis Cabrel y muy versionada posteriormente, continuó con ‘Pon y dale’ y finiquitó con ‘La orilla de mi pelo’. Verdaderamente vivíamos una auténtica fiesta flamenca donde había cante, baile en el ruedo bien en el mismo lugar de las sillas o en la parte trasera de éstas, palmas y coros. No faltaba de nada. Niña Pastori se había retirado un momento, para que la banda se marcara otra pieza musical, que obviamente fue muy aclamada. Y llegó un pequeño popurrí de unos siete minutos, para la Niña Pastori más flamenca que inició con ‘Hablo contigo’. Los ‘olés’ no cesaron de escucharse, tanto desde el escenario como desde el público. Antes de continuar, nos presentó a la banda que la acompaña en esta gira haciéndolo como lo hace en su casa. En los coros, mi Sandra y Toñi. En los vientos, Ricardo y Fernando. Umberto al piano. Mi Yuri Salazar en la batería y percusiones. Manuel Urbina, de San Fernando como yo, en la guitarra española. Y Julio Jiménez “Chaboli”, en las percusiones, guitarra y lo que él quiera, matizó. Es su marido desde 2002 y son padres de Pastora y María. ¡Qué arte tiene la Niña Pastori!
Un arte que continuó con otro popurrí por ‘Bulerías’, para continuar con ‘De boca en boca’, ‘Amor de San Juan’, ‘Quien te va a querer’ y ‘Puede ser’. Esta recta final de su concierto en MURCIA ON estaba conformado por varios popurrí de algunos de sus muchos éxitos. Les siguieron ‘Bon día’, ‘Cuando te beso’, ‘Capricho de mujer’ y ‘Dentro de mi corazón’, que acabaron por sumar a la fiesta (si es que a esas alturas de la noche quedaba alguien despistado) a todo bicho viviente. Para rematar la intención, otra selección de piezas como ‘Regoleta’, ‘Por eso canto’, ‘Yo tengo una cosa’ en la que, una vez más, muestra su debilidad por Cuba y cerrar con ‘Y para qué’.
Todo el público presente en la plaza taurina, puesto en pie, vitoreaba a María Rosa García García más conocida en el mundo del espectáculo como Niña Pastori. Aplausos incesantes, gritos de ¡Guapa, guapa! Y besos lanzados desde diversas partes del aforo premiaban sin descanso a esta cantaora de San Fernando, más conocido como la Isla, en Cádiz. La misma que vio nacer a Camarón y que gracias a él, Niña Pastoria entró en el mundo del flamenco con apenas 17 años en 1995. Se estaba despidiendo y todos gritaron “¡Otra, otra!”. No se hizo de rogar y comenzaron a sonar las primeras notas de ‘Bemba colorá’ con la que, ahora sí, culminaba este concierto de la Niña Pastori.
En resumen, una noche en la que el flamenco y su prima la salsa volvieron a encontrarse a través de esta cantaora de la Isla de San Fernando. Como la propia Niña Pastori ha manifestado en diversas ocasiones, “todas las canciones tienen diversas lecturas y caminos. Sólo hay que saber encontrarlos y para ello hay que probarlos y descubrir si a cada uno le sienta bien”. En suma, que la Niña Pastoria nos cameló a todos sin excepción. Larga vida.
0