Ha salido el sol, casi grita José K., todavía arrugado de tanta lluvia y con los ojos ahítos de agua tras ver chorros, qué digo chorros, cataratas de agua en el sur, el centro, el nordeste, el noroeste y el norte. Así que, animado por la llegada de Lorenzo, así le llamábamos al sol en el Paleolítico de nuestra infancia, se echa a la calle hasta llegar a un parquecito cercano a su modesta morada, donde espera, es una hora respetable, que no haya niños ni mamás, papás hay siempre menos, rompiendo oídos con sus gritos estúpidos a la par que lacerantes. Nenes, pocos. Y a José K., por cierto, tampoco le gustan los perros, quita, chucho. Ya ha llegado El Ojo Izquierdo, muy propio con su periódico de papel, tan antiguo como su amigo, y ya ve llegar al Catavenenos, caminando a paso de viejo para llegar a la reunión como joven, disfrutando del astro rey, ésta como expresión del Neolítico.
El Ojo Izquierdo. Siéntate, anda, siéntate, que te veo risueño y pajarero porque el Rey emérito va a volver a España…
José K.. Fea broma es esa, que parecería que estos chicos de la derecha, tan enciclopédicamente ignorantes, no supieran que el tal bribón puede venir -y de hecho lo hace- cuando le viene en gana. Aquel dinero que nos robó, aquellas sucias comisiones que se embolsó como cualquier delincuente de poca monta, pero mucha desvergüenza, le dan para vivir como un rey, nunca mejor dicho, en aquel deplorable cultivo de sátrapas -mírenle qué contento disfruta de sus jardines dorados- , acercarse en jet privado a esta España de charanga y recibir los lametazos de la gentuza que siempre le ha bailado el agua. Por mí, como si se queda a vivir en alguno de los yates que le regalan sus pudientes siervos y se dedica los años que le queden a contar sus billetes como el tío Gilito. Y eso, sí, a pagar los impuestos que nos debe el muy truhan.
El Ojo. Dejadme añadir un par de cosas sobre este asunto. Que si alguien le puede amargar la vida tener a semejante personaje pululando en sus alrededores por los saraos de los potentados es a su barbado hijo, años para que olvidemos a su padre, el regio chorizo, y ahora se le va a instalar en los morros. Qué risa. Y dos, qué tontos estos feijóos celebrando esos papeles parece que secretos como si fueran una derrota del gobierno.
El Catavenenos. Es que estaban convencidos de que era una maniobra artera del malvado Sánchez, que quería destruir la imagen del emérito, como si ya no estuviera enterrada en el más apestoso lodo, y como los socialistas son tontos, les ha salido el tiro por la culata. Luis Ventoso, en El Debate: “Lo que buscan volviendo al 23-F: Se trata de presentar al Rey como parte del golpe para condenar la Transición y avanzar hacia un orden constitucional al dictado de la izquierda y el separatismo”.
José K.. Ahí, ahí estamos. Cerremos el 23-F, aquel desgraciado suceso en el que unos fascistas de medio pelo, borrachos de fanatismo y pistola en mano, como vulgares forajidos, jaleados por lo más selecto de la derechona española, la de los auténticos dueños de España, los que no salen en estos papeles, intentaron acabar con la democracia para meternos a todos los demócratas en la cárcel, si es que no podían fusilarnos en las tapias de las plazas de toros que los tiempos han evolucionado que es una barbaridad. Tenéis los más jóvenes la convicción, falsa, como otras muchas, de que a los auténticos provectos nos gusta hablar del pasado. Os equivocáis. Nos queda poco tiempo para perderlo en remembranzas. El presente, y si se puede, el futuro.
El Ojo. Te he visto alterado con esa mención al cambio constitucional…
José K.. Eso sí que me interesa. ¿Oís los cascos de los caballos de Atila? Los presiento, los huelo, los entreveo en la niebla. Son los jinetes de este peculiar apocalipsis, despojen la maniobra de cualquier grandeza, que se nos echa encima a la sombra del salvaje Donald Trump, que la decencia le confunda. Copado el mundo por los más ricos, los más ignorantes, han logrado comprarse a los politicuchos de medio mundo para un país tras otro, lograr que caigan, como un concurso de televisión de derribar fichas de dominó, en sus redes totalitarias, ese fascismo que llaman blando y que demuestra su moderación cobrándose la cabeza de decenas de miles de niños, mujeres y hombres en Gaza, asesinando a gente en Minnesota o echando, y paro aquí los ejemplos para no agobiarnos, dejando morir de hambre y desesperación a centenares de miles de inmigrantes, fantasmas en campos desgraciados fuera del mundo, una especie de gigantescas Tierras Medias, o espectrales Castroforte del Baralla, pero plenos de dolor y desprecio a otros seres humanos: moríos allí encerrados, que ya os rescataremos cuando volvamos a necesitaros para ser, de nuevo, nuestros esclavos. Ése es vuestro destino y ni se os ocurra rechistar.
El Ojo. Te veo animado. No pueden soportarlo más, porque de continuar este presidente en el Gobierno, el Manzanares se convertirá en sangre, una lluvia de ranas cubrirá todo el país y una terrible peste exterminará a los caballos, burros, camellos, vacas, ovejas, cabras y animales domésticos de esta piel de toro. Han perdido el oremus. Pero a mí, como es lógico, me preocupan mucho esos caballos salvajes, as bestas, pero me gustaría señalarte un ejército tan mortífero como el tuyo, esos colaboradores necesarios, los compañeros de viaje de toda la vida, qué sonrientes vienen, nunca se les ve la navaja trapera, esa se la dejamos a los sicarios, a los Tejeros, a los Abascal, a Álvarez de Toledo, pero que siempre ayudan a su señor. Nos van a inundar, ya veréis. Se van a inventar lo que sea necesario, como esas miserables falacias que maneja la prensa que nosotros tres conocemos bien y que el Catavenenos domina mejor que nadie.
El Cata. Seguro que te refieres, una verbigracia, a lo que pergeña Fran Carrillo en OKdiario: “Sánchez (…) se siente más legitimado que nunca para hacer lo que considere para seguir en el cargo. Y eso incluye la creación de un clima de excepcionalidad social basada en la violencia que le permita excusar la no llamada a las urnas, o ejercitar como opción plausible el plebiscito a modelo de referéndum vinculante: ultraderecha o democracia (…) Y si con todo eso no le alcanza, impulsará el conflicto, esto es, la España de trinchera, machete, fusil y cuneta: la que soñó y propició su referente soviético, Largo Caballero”.
El Ojo. Cierto, cierto. Por eso llevan meses en ese lodazal, tan engordado por un PP menesteroso, sembrando el camino de iniquidades y metiendo el miedo en una parte de la sociedad, su sociedad, con la profecía grosera, trumpista, canalla, delirante y beoda de que Sánchez no convocará elecciones y organizará en 2027 un referéndum para decidir entre república y monarquía. No lo dice cualquier descamisado, que algo así ya lo ha declarado a los cuatro vientos el secretario general del PP madrileño, siervo privilegiado de la reina del vermú, Isabel Díaz Ayuso: “No descartemos que la ensoñación republicana sea el plebiscito que Sánchez nos tiene reservado para intentar sobrevivir”. ¿Hay continuación para la mamarrachada que aparenta estar sacada de una noche loca de empacho de tripis? La hay: una vez constituidos en república Sánchez se autonombrará presidente vitalicio, dicen en redes sociales. Reíros, reíros, pero toda teoría enloquecida puede surgir de ciertas cabezas desesperadas ante el mundo real, que esa arcadia feliz con la que sueñan se les esfuma entre las manos una y otra vez.
José K.. Voy a complicaros más el panorama porque pronto, muy pronto, eclosionarán desde las catacumbas todos aquellos educados socialistas, hartos como están de este Sánchez deleznable, para volver a plantear aquel dilema que tanto les gusta y el único rincón en el que creen que pueden defenderse. Dos vertientes. Una: busquemos el amor del PP para evitar que gobierne Vox. ¿No quieren evitar la llegada de los hunos? Pues lo tienen fácil: el abrazo del oso o la gran coalición, la Grosse Koalition, PP-PSOE. Pero hay otra aún más sibilina, orfebrería fina, damasquinado toledano: pasa lo que pasa, dicen ellos, analistas tan sesudos, porque la derecha moderada, esto es, el PP, se ha extremado hacia Vox y ha dejado un hueco gigantesco en el centro. Pues entonces para ganar elecciones, ocupémoslo y dejémonos de veleidades izquierdistas y sobre todo nacionalistas, esas cosas del salario mínimo o el feminismo, y volvamos a atraernos a las gentes de bien y no al batallón de desharrapados que ahora nos votan. ¿Qué es eso de enfrentarnos a los más poderosos, sean Trump, Netanyahu o los oligarcas tecnológicos? Más procesiones, más toros, más Quirón y más universidades privadas y sobre todo, evitar que España se rompa. O sea, hacernos de derechas. ¿Os digo los nombres de los apóstoles de esta nueva religión?
El Ojo. Creo que no hace falta, sobre todo para intuir quién puede ser su comandante en jefe y por consiguiente no señalamos a Felipe González. Ni a Page, ni a…
El Cata. Cualquier cosa es buena para echar a esta piltrafa humana que nos desgobierna. Jesús Cacho, en Vozpópuli: “Pedro Sánchez Pérez-Castejón, el jefe de la banda, la mafia social comunista que gobierna España, tampoco puede jubilarse (…) porque su único destino posible sería la cárcel, probablemente para el resto de sus días. Los tiranos no dimiten. Terminan colgados boca abajo de una viga de metal en la plaza de Loreto de Milán, caso de Benito Mussolini y Clara Petacci, o acaban acribillados por las balas de quienes estaban encargados de proteger su vida (…) caso del matrimonio Ceausescu”.
Silencio y ceño fruncido. En ese momento el cielo se nubla y se levanta un vientecillo traicionero que pilla desprevenidos a los tres amigos. Cuando más disfrutas del solecito, siempre hay un malaje que viene a amargarte la tarde.
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