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Opinión - 'Zapatero y las amistades peligrosas' por Neus Tomàs

Una aldea global fascista

Los expresidentes Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Felipe González.
26 de mayo de 2026 21:36 h

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En un contexto internacional de promoción de los fascismos a través de la manipulación informativa, el caso Zapatero irrumpe cargado de matices inquietantes. En la piscina a la que se ha tirado el juez en la terminología actual, no solo hay agua sino peces globo venenosos y bastante suciedad. Impresiona la vulneración de derechos a la que asistimos con esa exhibición obscena del contenido de una caja fuerte como si se tratara del botín –así ha sido calificado por cierta prensa– de un alunizaje cuando ni siquiera sabemos dónde y cómo vivía, por ejemplo, Rodrigo Rato, el vicepresidente de Aznar que, sentenciado por corrupción, cumplió condena de cárcel. Y es que la desigualdad de trato de Zapatero con otros presidentes y cargos es flagrante. Se explica por el odio cerval que le profesan. Una tremenda y triste paradoja porque se debe a decisiones que tomó, como presidente del gobierno, con valentía y gran espíritu social y democrático. Es evidente que por lucrarse con el tráfico de influencias, si es el caso, no sería dado que cualquiera de los más furibundos detractores de Zapatero le gana en eso a distancia.

Es importante, esencial, situarse en el momento que vivimos. Estos días estamos confirmando, con espanto, que la desinformación ha venido para quedarse como medio para derechizar al máximo las sociedades. El fascismo ha aprendido de sus fracasos anteriores –saldados con el horror de guerra, muerte y destrucción– y, “ayudado” por las nuevas técnicas de comunicación, avanza sin freno a su objetivo. Los indicios son evidentes y demoledores. El cauce perfecto eran los medios. Muchos ya prostituyen el periodismo, por presiones o por intereses propios, en aras de crear confusión y adoctrinar en la nueva era. Y no son especulaciones.

Apenas sin hacer ruido mediático, Italia ha consumado por fin la venta de los diarios La Repubblica y La Stampa, históricamente los dos principales diarios progresistas del país. El nuevo propietario de La Repubblica es el armador griego Theodore Kyriakou, vinculado con Arabia Saudí y afín a Donald Trump. Y en el paquete adquirido se incluyen varias emisoras de radio y hasta el National Geographic Italia y la agencia de publicidad Manzoni. La Stampa la ha adquirido el grupo SAE, más enfocado al periodismo “de proximidad”, se dice. Regional. En una palabra: el periódico ha quedado desactivado.

En Francia van a lo grande. El magnate ultra Vincent Bolloré se está haciendo con un gran imperio mediático y cultural para influir sobre la sociedad. Dueño de Canal+ y, como tal, productor de la mitad de las películas y series francesas de 2025, posee también editoriales y discográficas. Más de 600 profesionales del cine han firmado advirtiendo del peligro que supone “el control fascista del imaginario colectivo” y en el Festival de Cannes se saludó con abucheos los títulos de crédito de las películas producidas por Canal+.

A través de Vivendi, Bolloré es el segundo accionista de Prisa, aunque no debe ser el único responsable de la aparente derechización que se está destacando. Ya no es sólo que Àngels Barceló abandone la Cadena SER, donde es líder de audiencia desde hace varios años, por discrepancias con la línea editorial que se pretendía, es que El País ya refleja ese cambio, más marcado del que se venía advirtiendo desde hace unos meses, en editoriales y noticias.

En Onda Cero, Carlos Alsina abandona la sección informativa de las mañanas por propia voluntad, explica. Por cansancio, pero parece que ese cansancio es más amplio según se deduce de la reivindicación de la radio que incluyó en su anuncio: “No estamos para tumbar gobiernos ni para ayudar a que llegue quien no ha sido capaz por su propio pie”.

Donald Trump se burla del crítico Stephen Colbert al que ha despedido la CBS a su petición, tirándolo a un contenedor de basura. Ahí está mandando el derecho a la información de los ciudadanos y la libertad de expresión a la basura, derechos esenciales, no les quepa duda. También andan en la tarea de “remodelar” medios importantes: la CNN, nada menos, entra en otro imperio mediático afín a Trump tras ser adquirido por Paramount. El único que no parece verlo es su “portavoz” oficioso para medios de la cloaca española, Telemadrid, por ejemplo. Y, en cambio, arremete día sí y día también contra… RTVE, pidiendo a sus profesionales que se rebelen.

El que pueda hacer que haga. Volvió a repetir su impune llamamiento golpista Aznar, el de las comisiones en la Libia de Gadafi, por no abundar más en cuanto todos sabemos, menos la justicia española. Y vaya si hacen lo que pueden. ¿Los ciudadanos no podemos... hacer algo?

Este lunes la UCO hizo público su informe sobre las actividades de Begoña Gómez, y fue analizado como si fuera un gato de Schrödinger. “La UCO no encuentra nada ilegal ni anormal en el movimiento de las cuentas de Begoña Gómez en el informe que le solicitó el juez Peinado para sustentar la acusación de apropiación indebida. El PP no deja que la realidad le afecte. El informe ”acorrala“ a Gómez, dice Tellado”, escribía aquí Iñigo Sáenz de Ugarte, entre otros medios que se ajustaron a lo que decía esta Unidad especializada de la Guardia Civil. Pero la bulosfera vio todo lo contrario… en donde no estaba. Peinado ha incrementado, con ello, la animadversión que siente por la esposa de Pedro Sánchez y la ha citado amenazando con llevarla al juzgado por la fuerza pública si se le ocurre no acudir, con medidas cautelares que podrían incluir hasta prisión preventiva o retirada del pasaporte. ¿No parece un escándalo mayúsculo?

En el contexto completo incluso encaja. Lo de investigar a Zapatero, cuando no se ha hecho por mucho más a otros presidentes, no ha sido solo no ponerse en pie ante la bandera de EEUU en un desfile o por retirar las tropas que Aznar envió a la guerra de Irak. EnricJuliana ponía el foco, el domingo, en La Vanguardia donde claramente está. América, América, titulaba su columna. “Zapatero ha ejercido labores de consultoría y asesoramiento, como otros expresidentes, pero lo ha hecho en dos áreas de alto riesgo en la actual guerra fría: Venezuela y China. Después de concluir su mandato, Aznar visitó tres veces a Vladímir Putin en Moscú (2004, 2007 y 2016). Posiblemente, hablaron del tiempo en Siberia, pero también es probable que comentasen otros asuntos”, añadió con cierta ironía.

“Hay expediente Zapatero en Washington. Y hay expediente Sánchez. Este último se abrió en el 2020, bajo el primer mandato de Donald Trump. A la presidencia de Joe Biden tampoco gustó el pacto del PSOE con Unidas Podemos”. Como para soñar con el cielo. “América está cada vez más imbricada en la política española. Hernán Cortés es testigo de ello”, concluía Juliana. Y su valedora en México y Abascal y Feijóo recibidos también por el embajador en Madrid.

La realidad es tozuda, tanto como quienes la niegan. Y ahí andamos entre manipulaciones que oscurecen el sol de la verdad.

El Papa León XIV ha presentado su primera encíclica alertando sobre los peligros de la Inteligencia Artificial y exigiendo un control ético sobre los algoritmos. Especialmente certera en este momento en el que las tecnológicas mandan en EEUU y en el mundo en consecuencia y tienen tan claro lo que quieren y cómo conseguirlo. Recuerden el aterrador manifiesto de Palantir, la empresa estadounidense que espía y fabrica armamento asistido por IA, sin tener en cuenta los Derechos Humanos, la que “lamenta que el sector público aún no esté completamente desprovisto de conciencia”. Hacia eso van, estamos avisados.

Abrumador. Un notable grupo de desaprensivos haciendo lo que pueden hacer porque nadie se lo impide, porque las víctimas se lo tragan como fresca agua potable. Aterra que ganen, que lo ganen todo. Pobres soñadores ingenuos. Los enemigos son demasiado terribles para vivir a la sopa boba.

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