El PP cuestiona las infraestructuras ferroviarias y la “falta de transparencia” de un Gobierno “desbordado”
El Partido Popular ha decidido pasar del “silencio prudente” de las últimas 48 horas a cuestionar abiertamente la gestión del Gobierno ante el accidente ferroviario de Adamuz en el que han fallecido al menos 42 personas y el siniestro de un tren de Rodalies en Catalunya. Pero, además, el vicesecretario económico del PP, Juan Bravo, ha puesto en cuestión la calidad de las infraestructuras en España.
“La falta de transparencia está añadiendo gravedad a los accidentes en estas horas”, ha dicho Bravo. “Y se está agravando la sensación de los ciudadanos, la sensación de desprotección de la gente, de inseguridad y de desconfianza”. Por todo ello, el dirigente popular ha pedido al Gobierno que dé “toda la información de que dispone”. “Solo desde la noche de ayer y dos días después del accidente de Córdoba hemos conocido una colisión con una víctima mortal en las Rodalíes de Cataluña, con decenas de heridos. Otro descarrilamiento, la suspensión del servicio, cambios en la velocidad del AVE impuestos con urgencia y sin previo aviso”, ha recordado. “Eso no genera seguridad. Eso no genera tranquilidad”, ha enfatizado.
Con todo, Bravo ha explicado que ayer, 48 horas después del accidente que se ha cobrado la víctima de 43 ciudadanos, el PP se dirigió por carta al Ministro de Transportes, Óscar Puente, “para trasladarle la preocupación por la gestión de las infraestructuras” y por “la forma en que el gobierno está atendiendo la emergencia”.
Tras conocer el llamamiento a la huelga del Semaf, el principal sindicato de maquinistas, Bravo ha querido además “enviar un mensaje de apoyo, respeto y agradecimiento al conjunto de los maquinistas. ”Son los profesionales que conducen los trenes y no confían en las explicaciones que reciben. Se les pide a esos profesionales que trabajen sin certezas suficientes, porque se acumulan las decisiones improvisadas. El problema ya no es un episodio concreto, ni dos, ni siquiera tres. Es el miedo al sistema insuficientemente mantenido por un gobierno sin presupuestos y, lo más importante, sin capacidad de gestión“, ha zanjado. ”Esos profesionales han perdido a los compañeros en 48 horas. Han cumplido con sus obligaciones. Primero, avisando puntualmente de los problemas encontrados. Después, yendo a trabajar y sirviendo a los españoles. Y, por tanto, no merecen a un ministro que diga que se movilizan por su estado anímico. Se movilizan porque han cumplido y el gobierno no les hace caso hasta que han fallecido dos profesionales“, ha agregado.
Preguntas en el aire
A renglón seguido, Bravo ha verbalizado varias preguntas: “Si la meteorología de Catalunya no aconseja que circulen los trenes por riesgo de accidente, ¿por qué detienen el servicio ahora y no lo detuvieron antes de que hubiera víctimas? Si el estado de las vías de nuestro país obliga a reducir la velocidad porque no es seguro hacerlo a la velocidad a la que venían circulando, ¿por qué se hace ahora y no antes de que hubieran fallecidos? Y si los maquinistas llevan meses advirtiendo de los problemas, ¿por qué no se obtuvo antes de dos descarrilamientos y de dos colisiones con 43 víctimas mortales y decenas de heridos?”.
El PP carga por todo contra “la falta de previsión” y “las respuestas contradictorias del Gobierno”. “Y, sobre todo, la alarma generada en la sociedad, que ya tiene miedo a utilizar uno de los servicios públicos que mejor funcionaban hasta hace siete años”, ha añadido, antes de lanzar más preguntas: “¿Cuál es el estado actual de las vías de sistema ferroviario en nuestro país? ¿Por qué no se limitó la velocidad antes? ¿Qué ha cambiado de la semana pasada a esta para tomar estas decisiones? ¿Existe una evaluación de riesgos más amplia sobre el estado de las infraestructuras de alta velocidad en España y de cada una de las líneas? Si la vía no estaba en condiciones, ¿por qué se tomó la decisión justo ayer, dos días después de la tragedia de Adamuz? ¿Se ha estado poniendo en peligro todo este tiempo a los viajeros en esta línea?”
A su juicio, el Gobierno “no debe preocuparse por la desinformación a la oposición” sino “por las víctimas, por los viajeros, por los españoles”. Así, Bravo ha considerado “urgente” que Moncloa “explique a las familias, a los ciudadanos, qué ha pasado. Y además, que garantice en el conjunto de los españoles que no va a volver a pasar”.
La dirección del PP ya sitúa en el centro de sus ataques a Puente. “El control del relato ha sido la prioridad de este ministro y este gobierno para esquivar los escándalos. Les importa más eso que la seguridad de los ciudadanos”, ha denunciado Bravo, que ha asegurado que el ministro “conocía las alarmantes estadísticas sobre siniestralidad ferroviaria, los avisos de los maquinistas para bajar la velocidad en determinados trayectos, las vibraciones en los trenes y otras incidencias”, además de “los recortes en el mantenimiento de las infraestructuras” o “el deterioro en suma de la red”.
La exigencia de responsabilidades
“El Gobierno tiene que dar muchísimas explicaciones”, ha remarcado, volviendo a insistir en la idea que ya lanzó ayer Génova 13 de que “hay partidos que cuando la meteorología cuesta vidas se lanzan muy rápidamente a llamar a asesinos a los gestores públicos, a los que toman decisiones en torno a las alertas o a aquellos que tienen que tomar la decisión del cierre de los servicios públicos”, en alusión a la tragedia de la Dana, y “partidos que se lanzan muy pronto a proferir insultos en plena ola de incendios”. “Nosotros aspiramos, y así intentamos demostrarlo, a no ser como ellos desde la oposición, para poder decir con toda claridad que lo haremos mejor que ellos cuando tengamos la responsabilidad”, ha concluido.
“La prioridad del gobierno no puede ser establecer un relato exculpatorio. La prioridad debe ser atender a las víctimas e informar a los ciudadanos. Ya habrá tiempo para pedir responsabilidades políticas por lo sucedido, pero el gobierno debe dar explicaciones ya a los ciudadanos, a los usuarios y a los profesionales que se suben a los trenes todos los días para hacer su trabajo. El Gobierno debe entender que los ciudadanos se encuentran consternados y preocupados. Que los ciudadanos, los viajeros, los profesionales desconfían de las explicaciones de nuestro gobierno por el deterioro constante vivido por los servicios públicos de nuestro país en los últimos años, pero muy especialmente por las infraestructuras ferroviarias”.
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