Una testigo afirma que Aldama recibió un millón de euros por sus “gestiones” para un empresario del sector de los hidrocarburos
La empresaria Leonor González Pano ha afirmado en su declaración como testigo en el Tribunal Supremo que Víctor de Aldama recibió un millón de euros por sus “gestiones” para Claudio Rivas, un empresario que estaba interesado en conseguir una licencia para operar en el mercado de los hidrocarburos. Esas gestiones, que implicarían contactos en departamentos del Gobierno, sustentarían parte del delito de tráfico de influencias que las acusaciones atribuyen al exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García.
Entre esas gestiones figura una reunión que Claudio Rivas mantuvo con Juan Ignacio Díaz Bidart, quien en ese momento era el jefe de gabinete de la entonces Ministra de Industria, Reyes Maroto, y tras la que el empresario se mostró “encantado”, según Leonor González Pano. En realidad, ese Ministerio no tenía competencia para otorgar autorizaciones sobre hidrocarburos. La competencia en esa materia la tiene el Ministerio de Transición Ecológica, que tardó casi dos años en otorgar la licencia a Villafuel tras rechazar una primera solicitud por falta de solvencia. De hecho, se la otorgó en septiembre de 2022, cuando Ábalos llevaba más de un año fuera del Gobierno.
Según la testigo, Claudio Rivas también le dio la orden de comprar el chalé de la costa de Cádiz del que disfrutó Ábalos. Según la investigación, el propósito de esta empresa al comprar el inmueble en junio de 2021 fue arrendarlo con opción a compra al entonces ministro, lo que se interpreta como un “premio” o dádiva en consideración a su cargo y favores prestados. Leonor González Pano, sin embargo, ha dicho que el chalé no fue un regalo y que se trataba de un alquiler.
Informa Elena Herrera